EE UU sanciona al Ministerio de Turismo cubano y a entidades dedicadas a la importación de combustibles
Sanciones
También aparecen en la lista empresas vinculadas a la exportación y al aparato de control político e ideológico de la Seguridad del Estado
Madrid/El Departamento de Estado de EE UU ha anunciado este lunes la inclusión de varias entidades cubanas en la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN) de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac), dependiente del Departamento del Tesoro. En esta ocasión, el Ministerio de Turismo de Cuba es el afectado de mayor nivel, aunque le acompañan empresas dedicadas a la exportación de productos y a la importación de combustibles.
La nueva tanda afecta a cuatro grandes áreas. Por un lado, junto con el Ministerio de Turismo, está Caudal, el grupo de seguros y servicios financieros conformado por ocho empresas –entre ellas Cubacontrol, dedicada a la inspección– perteneciente al conglomerado militar Gaesa.
En el bloque de las empresas dedicadas a la importación de combustibles están Coreydan S.A. y Enetec S.A., dos empresas registradas en La Habana y dedicadas al comercio y la venta al por mayor de combustibles sólidos, líquidos y gaseosos. La primera de ellas fue la responsable de llevar a la Isla hidrocarburos desde México por valor de 60 millones de dólares en 2023, según Bloomberg. De acuerdo con la prensa mexicana, la estatal compartía sede en La Habana con la Unión Cuba-Petróleo (Cupet), en la calle Amistad 552, en Centro Habana, pero 14ymedio se acercó entonces a la dirección señalada y pudo constatar en el lugar que ningún vecino del edificio había oído hablar de la empresa.
En esta ocasión, el Ministerio de Turismo de Cuba es el afectado de mayor nivel, aunque le acompañan empresas dedicadas a la exportación de productos y a la importación de combustibles
Hay otro apartado significativo para penalizar a las conocidas Corporación Antillana Exportadora SA (Antex), vinculada a Gaesa y encargada de la exportación de servicios profesionales cubanos en el extranjero, entre ellos médicos, ingenieros y técnicos. Su presencia ha sido significativa en Angola. También aparece en la lista el Grupo Empresarial del Comercio Exterior (Gecomex), responsable de la importación y exportación de productos; y el Grupo Empresarial de Transporte Marítimo Portuario (Gemar), que controla la infraestructura portuaria, buques, fletes y operaciones logísticas marítimas del país, y al que está adscrita Coral Marítima S.A., la empresa que asumió los activos de Terminal de Contenedores Mariel tras su salida del conglomerado militar Gaesa.
El último gran grupo lo formarían varias asociaciones del aparato político, militar y de control de masas Seguridad del Estado. La primera es la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (Acrc), que agrupa a los veteranos militares e internacionalistas de la Isla y opera bajo el mando del Partido Comunista para asegurar la lealtad política entre los militares veteranos. También están las Milicias de Tropas Territoriales, paramilitares subordinados al Ministerio de las Fuerzas Armadas para controlar a la población y, por último, las Brigadas de Respuesta Rápida, coordinados por los servicios de seguridad del Estado para la vigilancia ciudadana y la represión contra manifestantes y opositores.
El último gran grupo lo formarían varias asociaciones del aparato político, militar y de control de masas Seguridad del Estado
La nueva tanda de sanciones llega casi tres semanas después de la anterior, en que quedaron incluidos en la lista otras entidades estatales cubanas vinculadas a Gaesa, como Almacenes Universales S.A., el Banco Financiero Internacional (BFI), la Geominera S.A., la Empresa Siderúrgica José Martí (Antillana de Acero) y Rafin S.A. Además, también aparecían en ese grupo miembros de la familia Castro, un grupo que cada vez es más numeroso pero del que sigue escapando –por ahora– Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del general y negociador designado en las conversaciones entre Cuba y EE UU.
El pasado sábado, coincidiendo con el aniversario de las masivas protestas del 11 de julio de 2021, el secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, anunció en un mensaje que la Administración de Donald Trump continuará utilizando “todas las herramientas” a su alcance contra el régimen cubano, al que acusó de representar una amenaza para la seguridad estadounidense y de negarse a emprender las reformas que necesita la Isla. “Los líderes de Cuba simplemente deben optar por comprometerse con reformas reales, la paz y la prosperidad, antes de que sea demasiado tarde”, afirmó.
Desde La Habana, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, respondió a la nuevas sanciones con un mensaje en X en el que sostuvo que el Gobierno estadounidense “continúa reforzando la guerra contra el pueblo de Cuba, sus condiciones de vida y fuentes de sustento” y añadió que las medidas son una “manifestación fehaciente del propósito criminal y genocida” con el que Washington pretende, a su juicio, “castigar a toda la población del país”.
Horas después, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel reaccionó con un mensaje en redes sociales en el que aseguró que las nuevas sanciones son parte de “la guerra de EE UU y su afán por estrangular nuestra economía”. El mandatario añadió que Washington “refuerza la agresión en busca de un mayor daño al pueblo” y afirmó que Cuba enfrenta “un plan de diseño genocida” que, según dijo, fue denunciado ante la ONU hace menos de una semana.