El embajador chino en La Habana da una clase de economía de mercado a 'Cubadebate'
Diplomacia
Pekín "está haciendo los máximos esfuerzos para ayudar" a la Isla, dice Hua Xin: "Ahora, estamos construyendo 15 parques solares de 85 MW y han llegado materiales para el almacenamiento de energía fotovoltaica de 200 MW"
Madrid/La segunda temporada del podcast Es la idea, conducido por Randy Alonso, se ha estrenado este martes con la participación del embajador chino en Cuba, Hua Xin. Por el espacio, un programa de entrevistas con políticos, académicos o diplomáticos, ya han pasado el ex vicepresidente del Gobierno español Pablo Iglesias, el politólogo cubano Rafael Hernández y el activista de The People’s Forum Manolo de los Santos.
La conversación repasó toda una constelación de temas, que van desde el grupo de los Brics hasta el cambio climático, recorriendo las relaciones comerciales de China con América Latina y la solidaridad de Pekín con Cuba, con las ineludibles menciones a Fidel Castro de por medio. Pero a lo que más trató de sacar partido Randy Alonso es a cómo un país férreamente gobernado por un Partido Comunista ha logrado los niveles de desarrollo de China.
Hua no escatimó. Hay tres pilares: el liderazgo es del PCCh, la apertura internacional es ineludible y la economía debe ser de mercado. Todo, eso sí, a su manera. En lo que al primer apartado se refiere, el diplomático subrayó que cada partido comunista debe adaptarse a las peculiaridades del país en que se desarrolla. “El presidente Xi dijo que soplaba en China el viento de la Revolución de Octubre, pero el Partido Comunista de China no se convirtió en un partido soviético”, adujo.
Hua señaló que es imperativo "poner en pleno juego el papel decisivo del mercado, combinando siempre el socialismo con la economía de mercado"
Sobre lo segundo, Hua remarcó la importancia de estar abierto al mundo, lo que supone –remarcó– un beneficio general para el Sur Global. “China es el principal socio comercial de Cuba y también somos el principal socio comercial de muchos países de la región. Ahora muchos países de América Latina y el Caribe están exportando sus productos típicos y sus recursos a China y, al mismo tiempo, son cada día más bienvenidos por el pueblo de la región los productos chinos como los industriales, electrodomésticos y máquinas”, aclaró.
Más peso tuvo la breve declaración que hizo con respecto a la economía, clave para el caso cubano. Hua señaló que es imperativo “poner en pleno juego el papel decisivo del mercado, combinando siempre el socialismo con la economía de mercado y estableciendo y perfeccionando el sistema de economía de mercado socialista, respetando totalmente la iniciativa del pueblo para que se conviertan en el protagonista de la reforma”.
Fue Alonso quien advirtió de que China había tenido la producción de alimentos como piedra angular de sus transformaciones –algo que no ha sido prioridad para el régimen cubano más allá de las palabras, como lo demuestra la escasa inversión destinada a este sector–. Sin embargo, ahora China ha logrado ser uno de los mayores líderes en tecnología. Hua tuvo entonces la oportunidad de explayarse sobre robots, inteligencia artificial, robótica y medicamentos, el único apartado –este último–en el que colabora con Cuba, para la que el resto de asuntos son aún una quimera.
Ya pasaba la mitad del programa y Randy Alonso empezó a ser más directo: ¿cómo se materializa la cooperación La Habana-Pekín? Hua habló de palmas reales que resisten tormentas en la embajada cubana de su país como símbolo de la unión de los dos países y de ahí pasó a Fidel Castro y Mao Zedong. Por más que intentó concretar divagando sobre la Iniciativa de la Franja y la Ruta –de la que Cuba es parte–, el deporte o el ballet, la duda seguía en su sitio.
Lo que estaba ya en puerto es "el primer lote de materiales para el proyecto de generación y almacenamiento de energía fotovoltaica de 200 MW"
Hua bajó más al terreno de lo tangible cuando empezó a hablar de energía, el sector en el que más se percibe realmente la presencia china en Cuba. “China está haciendo los máximos esfuerzos para ayudar a Cuba. El año pasado, el proyecto de parques fotovoltaicos de 35 megavatios (MW) con asistencia china se sincronizó, y ahora estamos en construcción del proyecto de energía fotovoltaica de 85 MW que se divide en 15 parques solares, cada uno con 5 MW”, resumió. El diplomático anunció entonces que para octubre debería concluir esa fase y que lo que estaba ya en puerto es “el primer lote de materiales para el proyecto de generación y almacenamiento de energía fotovoltaica de 200 MW”, con eso, aseguró, se verán los resultados.
Además, el embajador hizo referencia a los 5.000 sistemas solares que llegaron la pasada semana para instalar en centros sociales, casas de abuelos y policlínicos y a las 60.000 toneladas de arroz prometidas hace meses, cuyo último lote ya ha llegado. “Seguro que las familias cubanas han probado el arroz chino”, bromeó.
Randy Alonso, sin embargo, quiso apretar más al embajador, ya que China no ha pasado de apoyar verbalmente –y lo repitió en el programa Hua– a La Habana frente a las sanciones de EE UU. “¿Cómo China valora ese bloqueo de Estados Unidos contra Cuba y qué otras iniciativas de cooperación se pudieran desarrollar para enfrentarlo?”, insistió. El diplomático no pudo dar más de lo que ha dado durante todo el año China: rechazar, reclamar, reivindicar y condenar la injerencia. Ninguna medida real que lo enfrente con el Gobierno de EE UU, con el que en los últimos días ha mostrado gran sintonía.
Como declaró en una entrevista en EE UU el pasado domingo el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío: "Somos conscientes de que estamos solos. Si tenemos que enfrentar una agresión extranjera, debemos tener presente que quizás ningún país vendrá en nuestra ayuda".