Sin explicaciones del régimen por la estampida china en el parque solar de Guantánamo

Guantánamo

El Algarrobo se inauguró esta semana, solo con especialistas cubanos, después de "después de la salida imprevista de los técnicos chinos"

Inauguración del parque solar de Guantánamo, con presencia del ministro Vicente de la O Levy.
Inauguración del parque solar de Guantánamo, con presencia del ministro Vicente de la O Levy. / Venceremos
14ymedio

10 de septiembre 2026 - 06:53

Madrid/El parque solar El Algarrobo, en Guantánamo, puesto en marcha el pasado agosto, está recibiendo una atención inusitada para ser una de las más de 50 instalaciones de su tipo que ya hay en la Isla. Este martes, la prensa estatal anunció su inauguración por parte nada menos que del propio ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy.

En ambas ocasiones, el oficialismo insistió en el hecho de que es la primera planta fotovoltaica “cuya puesta en marcha y sincronización fue asumida únicamente por especialistas nacionales”. Es decir, que no habían participado la mano china, como hasta ahora había sido en todos los casos. Detrás de la prosa heroica, dejaron caer una razón inquietante: “La circunstancia se produjo después de la salida imprevista de los técnicos chinos que prestaban asistencia al proyecto”.

Tanto el pasado agosto, cuando se anunció la sincronización del parque al sistema energético nacional (SEN), como en esta inauguración, las notas oficiales indicaron que “no se han precisado las razones de esa salida”, y que “los especialistas cubanos tuvieron entonces que asumir la programación y ajuste de los equipos de tecnología china instalados en el parque”. El parque se había empezado a construir en febrero de 2025.

Sí contaron que después de la salida intempestiva de los chinos, “el proceso requirió cerca de un mes de trabajo para conseguir la sincronización del primer inversor”. En total, explican, cuentan con siete inversores

Sí contaron que después de la salida intempestiva de los chinos, “el proceso requirió cerca de un mes de trabajo para conseguir la sincronización del primer inversor”. En total, explican, cuentan con siete inversores.

El Algarrobo, en cualquier caso, y según se lee en el reporte de medios oficiales, es parte del programa de cooperación con China para incorporar un total de 92 parques fotovoltaicos hasta 2028, lo cual supondría una capacidad de generación de 2.000 megavatios (MW). Según datos oficiales, con fecha de marzo había terminados en la Isla 52 instalaciones solares, que en conjunto aportan más de 1.000 MW, hasta el 38% de la electricidad “consumida durante el horario diurno en los momentos de mayor aportación solar”, según precisan las autoridades.

Como la mayoría de su tipo en la Isla, El Algarrobo no tiene sistema de almacenamiento, por lo que solo entrega su producción –21,8 MW– durante las horas del día y siempre y cuando no haya nubes. 

El anuncio con bombos y platillos de la inauguración de la planta en Guantánamo coincide con las acusaciones del canciller, Bruno Rodríguez, contra Estados Unidos por extender el bloqueo energético a los parques fotovoltaicos. “Ahora se amenaza a las navieras para que no traigan paneles solares y baterías para los nuevos parques fotovoltaicos que hemos aprendido a instalar en 45 días”, expresó el ministro de Relaciones Exteriores a través de su cuenta de X el pasado lunes.

En el mismo texto, Rodríguez –que ese mismo día había presentado ante la prensa afín un informe “sobre el bloqueo” en el que estimó el valor de los daños de las sanciones estadounidenses de marzo de 2025 a febrero de 2026 en más de 8.000 millones de dólares– aludía al resto de presiones de EE UU desprendidas de la orden ejecutiva del presidente estadounidense, Donald Trump, del 29 de enero de 2026, luego de la intervención en Venezuela que se saldó con la captura de Nicolás Maduro. “Si se pudiera importar fuel y diésel para los grupos electrógenos de la generación distribuida, podría reducirse el apagón al mínimo, pero el bloqueo de combustible impide importarlos”, escribió el canciller.

Si se pudiera importar fuel y diésel para los grupos electrógenos de la generación distribuida, podría reducirse el apagón al mínimo, pero el bloqueo de combustible impide importarlos”, escribió el canciller

El ministro no dijo ni una palabra sobre China o su salida, pero es un hecho que, al menos hasta principios del mes pasado, ambos países mostraban la cordialidad de siempre. El 7 de agosto, por ejemplo, el gigante asiático entregó el primer lote de materiales correspondiente a otros 5.000 sistemas fotovoltaicos para viviendas aisladas. La ceremonia contó con Hua Xin y con el viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior, Óscar Pérez-Oliva Fraga. La Embajada china presentó la operación como una nueva muestra de la rapidez de su cooperación con Cuba.

La entrega se produjo después de las nuevas sanciones estadounidenses anunciadas este año y de las medidas de julio contra entidades cubanas relacionadas con el comercio exterior y los puertos. Hasta ahora, La Habana no ha identificado públicamente una naviera concreta que haya rechazado transportar paneles solares ni ha detallado qué cargamento habría quedado detenido como consecuencia directa de esas presiones.

Lo que sí está documentado es que los problemas del programa fotovoltaico empiezan en los puertos. En enero de 2025 se conocieron las dificultades durante la construcción de Ciego Norte, uno de los primeros grandes parques del programa chino. Los trabajadores cubanos reconocían entonces que apenas conseguían completar dos estructuras diarias y que el montaje exigía mucha más precisión de la prevista.

China tuvo que enviar operadores después de que comenzaran a romperse algunas de sus máquinas, sometidas por la parte cubana a esfuerzos superiores a aquellos para los que habían sido diseñadas. Los especialistas asiáticos también impusieron un ritmo de trabajo que el propio reportaje oficial describió como muy superior al habitual entre las brigadas locales.

La falta de materiales tampoco era atribuible entonces a una prohibición estadounidense contra los paneles. Unos 200 contenedores con inversores, transformadores y otros componentes no habían llegado a tiempo, mientras los trabajadores se quejaban de que podían haber comenzado meses antes si hubieran tenido los recursos “a pie de obra”.

También te puede interesar

Lo último

stats