La Guiteras sufrió doce salidas este año y los directivos insisten en que necesita una parada larga
Apagones
El pronóstico oficial es que el bloque pueda sincronizarse nuevamente con el sistema en un plazo de entre 72 y 96 horas
La Habana/La central termoeléctrica Antonio Guiteras volvió a quedar “en contingencia” y, esta vez, sus directivos no solo explicaron la avería, sino que se esforzaron en despejar responsabilidades. La planta, el mayor bloque unitario de generación del país, con una potencia instalada de 330 MW, salió del sistema eléctrico nacional en la noche del viernes, cuando aportaba 204 megavatios con “parámetros estables”, según un reportaje de Canal Caribe firmado por el periodista Bernardo Espinosa.
La explicación oficial volvió a apoyarse en una jerga técnica que ya forma parte del repertorio nacional de los apagones: fuga de agua, caldera, economizador, elementos dañados, soldaduras, radiografías y líquidos penetrantes. Pero el dato más revelador apareció casi al final del reportaje. Como lo han hecho en otras ocasiones, los directivos admitieron que la Guiteras necesita una parada larga, de 25 o 30 días, y quizás “un poquito más”, para atacar con eficacia las causas de sus continuas salidas.
Román Pérez Castañeda, director general de la termoeléctrica, apareció ante las cámaras con casco rojo y una pegatina de Ernesto Che Guevara. Desde allí, intentó precisar el momento de la falla. “Ninguna de las averías se ha producido en el mismo lugar. Todas han sido en lugares diferentes, aunque puede ser que la causa haya sido la misma, pero no ha sido porque no se hizo un trabajo adecuado. La calidad de los trabajos es la que debe ser”, afirmó.
"Ninguna avería es por el mismo lugar donde se ha producido la anterior”
El director insistió en que cada reparación se certifica mediante un protocolo. “Los soldadores son probados, se controla incluso con radiografía, con líquidos penetrantes, inspección visual. Hay un inspector de soldadura al lado del soldador, controlando que todo se haga según lo que está escrito”, dijo. La conclusión, para él, es que la recurrencia de las averías no prueba mala calidad, sino deterioro acumulado: “Nosotros tomamos mucho cuidado en que lo que se haga con la máxima calidad, y eso lo ha demostrado de que ninguna avería es por el mismo lugar donde se ha producido la anterior”.
La defensa técnica, sin embargo, no borra el dato central. Entre el 1 de enero y el 29 de mayo de este año, la Guiteras salió en 12 ocasiones de la generación base del país. La mitad de esas paradas, según el propio reportaje oficial, ocurrieron por fallas en la caldera. En ese mismo período, la máquina acumuló 293 horas fuera de servicio por defectos en el economizador, como el de la noche del viernes.
El deterioro no es una sorpresa. Elmer García Romero, director técnico de la planta, admitió que la caldera cuenta con agregados que llevan más de 38 años de explotación. También señaló que, desde 2002 hasta la fecha, en esa caldera se han quemado “un poco más de 10 millones de toneladas de crudo nacional”, un combustible pesado que ha castigado durante años las instalaciones.
Pérez Castañeda admitió que una parada de “25 días, 30 días” permitiría ejecutar “un amplio volumen” de trabajos y eliminar “un amplio por ciento” de las causas de estas averías
La Guiteras, cuando logra operar, puede entregar más de 200 MW, una cifra decisiva para un sistema que en los últimos días ha reconocido afectaciones cercanas o superiores a los 2.000 MW en el horario pico. La Unión Eléctrica (UNE) informó este sábado una previsión de 2.072 MW de déficit para la noche, con otras unidades fuera por avería, mantenimiento, limitaciones térmicas y falta de combustible.
Las autoridades prometen ahora una reparación acelerada. Leonardo Lao Quiala, director general de las brigadas de la Empresa de Mantenimientos a centrales eléctricas en Matanzas, aseguró que “este domingo se deben comenzar a ejecutar los trabajos” y que cuentan con “todos los recursos humanos y materiales”. La labor será “a doble turno, de forma ininterrumpida”, con trabajadores de la Unidad Empresarial de Base de Santa Cruz y de La Habana.
El pronóstico oficial es que el bloque pueda sincronizarse nuevamente con el sistema en un plazo de entre 72 y 96 horas. Pero la propia dirección de la planta dejó entrever que esas reparaciones cortas apenas permiten apagar el fuego inmediatamente. Pérez Castañeda admitió que una parada de “25 días, 30 días” permitiría ejecutar “un amplio volumen” de trabajos y eliminar “un amplio por ciento” de las causas de estas averías. Luego añadió la frase que resume la gravedad del problema: “Un trabajo ya definitivo, totalmente como se debe, requiere un poco más de tiempo”.