Las importaciones de diésel desde EE UU superaron el récord registrado el mes anterior
EE UU
En agosto, las exportaciones de vehículos alcanzaron los 15,28 millones de dólares, con las motocicletas a la cabeza, con 3,7
Madrid/El crecimiento de las exportaciones de combustible desde EE UU a Cuba sigue imparable. El mes de agosto, el valor de estos productos ascendió un 22,4% respecto al mes anterior, con 74,8 millones de dólares, cifra que vuelve a marcar el récord que ostentaba julio, con 61,1 millones de dólares –a su vez un 27,7% por encima de junio–. En los primeros ocho meses del año, el acumulado de productos derivados del petróleo exportados hacia la Isla ascendió a 231,74 millones de dólares.
Según las estadísticas publicadas este jueves por el Consejo Económico y Comercial EE UU-Cuba (US-Cuba Trade and Economic Council, Inc.), el producto más adquirido desde la Isla en agosto fue el diésel, en especial con dos despachos significativos desde Miami, por 21,49 millones de dólares y Houston-Galveston (Texas), por 12,98 millones de dólares. Le sigue, por importancia, una carga de gasolina regular desde Miami por valor de 23,8 millones de dólares.
Además, también tienen especial importancia las exportaciones de otros aceites de petróleo e hidrocarburos, en particular con dos cargamentos desde Houston (6,1 millones) y Nueva Orleans (5,5).
Además, también tienen especial importancia las exportaciones de otros aceites de petróleo e hidrocarburos, en particular con dos cargamentos desde Houston (6,1 millones) y Nueva Orleans (5,5)
El informe de US-Cuba Trade, como es habitual, no refleja el volumen de las exportaciones. Para conocerlo, y saber si las cantidades también crecieron o hasta qué punto la subida del precio de los carburantes influyó, hará falta esperar a los datos facilitados por la Administración de Información Energética estadounidense (EIA). El pasado julio, ese documento reveló que la Isla había recibido 3.222.000 barriles de productos petroleros, casi el doble de lo acordado entre Cuba y Venezuela en el año 2000 mediante el convenio firmado por Fidel Castro y Hugo Chávez.
Ese combustible, que el sector privado cubano está importando con la autorización de ambos Gobiernos –el cubano para que compre y el de EE UU a sus empresas para que lo vendan– está manteniendo a flote a una Isla que habría colapsado por completo si no fuera por estos cargamentos. El Estado, sobre el papel, no puede tocar ese combustible, aunque en la práctica se ha reportado ampliamente desde este diario, que numerosos vehículos del régimen se abastecen con este diésel, que se adquiere a los privados a través de estratagemas que EE UU califica de violaciones a los contratos de venta.
Durante la última semana, EE UU dijo haber interceptado unos 90 envíos de combustible a la Isla que tenían como destino la estatal cubana sancionada Enetec. De ellos, 71 fueron detectados en el puerto de Fort Everglades (Florida) y 19 en el de Houston (Texas). En total, las autoridades incautaron 600.000 galones de petróleo (2,27 millones de litros), con un valor de 2,8 millones de dólares. Se desconoce cuál es el destino de todos los cargamentos que están llegando a la Isla, ya que es improbable que el sector privado tenga capacidad de consumirlo todo. Una de las teorías plausibles es que el Estado intente reconstruir sus reservas estratégicas, a las que tuvo que recurrir durante los primeros meses de las sanciones de EE UU.
La prensa oficial, precisamente, publica este viernes un amplio documento en el que trata de demostrar que la falta de combustible por el bloque petrolero tiene el sector del transporte paralizado. Entre los argumentos está la imposibilidad de surtir de queroseno a los aeropuertos, lo que ha supuesto la suspensión de vuelos y, con ello, la debacle del turismo, al que el Gobierno confiaba en parte una recuperación económica.
Además, las autoridades afirman que “la transportación de pasajeros en La Habana se realiza actualmente con poco más de 100 ómnibus, cuando se requieren como mínimo 3.000 para dar un servicio de calidad”, afirman. Afirman que con apenas 40.000 toneladas de combustible destinado este año, solo se cubre el 65% de la demanda. Entre otros ejemplos.
A la par del auge del combustible, el comercio bilateral entre Cuba y EE UU, amparado en las licencias del Departamento de Comercio y del Departamento del Tesoro, sigue dejando cifras elevadas en otros sectores, como el de las ventas de vehículos. En agosto, las exportaciones de vehículos (nuevos y usados, eléctricos y de gasolina, camiones, motocicletas y repuestos) alcanzaron los 15,28 millones de dólares, con las motocicletas a la cabeza claramente, ya que sumaron 3,7 millones de dólares.
En lo que va de año, el valor de las ventas de este sector asciende a más de 106 millones de dólares y está por ver si alcanza el récord vivido en 2025, cuando llegó a 149,4
En lo que va de año, el valor de las ventas de este sector asciende a más de 106 millones de dólares y está por ver si alcanza el récord vivido en 2025, cuando llegó a 149,4, mucho más del doble que el año anterior. Las reclamaciones de los republicanos a Joe Biden, primer presidente en autorizar las ventas de vehículos a Cuba en 2022, han caído en el olvido y las exportaciones viven un momento de esplendor.
Por su parte, las ventas de productos agrícolas y alimentos mostraron una recuperación puntual en agosto, con un incremento del 54,6% en comparación con el mes anterior. Sin embargo, si se compara con agosto del pasado año, el valor ha caído un 3,4%. Lidera de nuevo la lista el pollo en tres tipos de piezas –incluyendo los huevos en el puesto 7– y siguen muy arriba los aceites vegetales, además de las galletas. Llama la atención el puesto 10 del top ten, que es el café, un producto que no solo es autóctono de Cuba, sino que se exporta de la Isla como gourmet mientras los cubanos deben adquirirlo desde EE UU.
De acuerdo con las proyecciones de US-Cuba Trade, el total acumulado de las exportaciones estadounidenses a la Isla en todas las categorías autorizadas podría superar la barrera de los 1.000 millones de dólares al cierre de 2026.