Un Mercado de Barrio con precios de mipyme

Cuba

El local de Ayestarán espera este lunes su inauguración oficial mientras los clientes protestan ante una oferta que consideran cara y escasa

Dentro del Mercado de Barrio de Ayestarán, los empleados terminaban de colocar los productos porque, dijeron, hoy es la inauguración y viene la "gente del Gobierno".
Dentro del Mercado de Barrio de Ayestarán, los empleados terminaban de colocar los productos porque, dijeron, hoy es la inauguración y viene la "gente del Gobierno". / 14ymedio
Juan Diego Rodríguez

28 de septiembre 2026 - 11:46

La Habana/A las puertas del flamante Mercado de Barrio de la calle Ayestarán, en La Habana, la mañana de este lunes se aglomeraban los clientes. Varias mujeres se acercaban al cristal, hacían visera con las manos para vencer los reflejos y revisaban los anaqueles todavía a medio llenar. La puerta estaba cerrada. Adentro, los empleados terminaban de colocar los productos porque, según explicó uno de ellos a 14ymedio, hoy es la inauguración y viene la "gente del Gobierno".

El establecimiento, ubicado en Ayestarán 207, entre Néstor Sardiñas y Perfecto Lacoste, en el municipio de Cerro, forma parte del proyecto Mercado de Barrio, una iniciativa que el Ministerio de Comercio Interior ha publicitado como una fórmula para recuperar locales estatales y estabilizar la venta minorista de productos básicos. Según la normativa, los establecimientos de propiedad estatal se entregan mediante licitación para su administración a mipymes, cooperativas, trabajadores por cuenta propia y otros actores económicos.  

En Ayestarán, el local recién pintado de azul y blanco luce ciertamente más presentable que muchos comercios estatales de la capital y está a años luz de verse como las vetustas bodegas del mercado racionado. Sobre las vidrieras se alternan los carteles de Mercado de Barrio con el nombre Doña Luisa y el logotipo de DV Alimentos Sanos Super Deliverde. Dentro hay vitrinas nuevas, un refrigerador y estantes que este lunes todavía mostraban amplios espacios vacíos.

El aceite de 900 mililitros cuesta 2.600 pesos; el kilogramo de leche en polvo, 4.500; el arroz, 800, y los frijoles negros, 600.
El aceite de 900 mililitros cuesta 2.600 pesos; el kilogramo de leche en polvo, 4.500; el arroz, 800, y los frijoles negros, 600. / 14ymedio

La expectación, sin embargo, comenzó a disminuir cuando los curiosos descubrieron la lista de precios. El aceite de 900 mililitros cuesta 2.600 pesos; el kilogramo de leche en polvo, 4.500; el arroz, 800, y los frijoles negros, 600. Cada huevo sale a 130 pesos, 3.900 el cartón. Una lata de pasta de tomate cuesta 1.000 pesos y una de spam, 1.100. La jamonada de 500 gramos se vende a 900 pesos, mientras que el jabón cuesta 380 y cada rollo de papel sanitario, 190.

"Tampoco veo muchos productos", lamentaba una mujer apoyada en un bastón mientras miraba a través del cristal. Los precios, aseguraba, pueden encontrarse también en algunas mipymes. Los Mercados de Barrio, según lo anunciado por las autoridades, tienen un catálogo reducido que incluye productos como aceite vegetal, leche en polvo, pollo, picadillo, arroz, azúcar y café, además de insumos de aseo como detergente, jabón y papel sanitario.

"Esto no es un Mercado de Barrio, esto es una mipyme cualquiera", gritaba otra mujer hacia el interior para que la escucharan los trabajadores. "La leche está tan cara como en otros lugares, el papel sanitario está más caro todavía", protestaba.

La reacción contrasta con la presentación oficial del proyecto. Pocas horas antes, la ministra de Comercio Interior, Betsy Díaz Velázquez, inauguró otro Mercado de Barrio en el reparto Sierra Maestra, en Boyeros. La emisora oficial Radio Rebelde aseguró que estos establecimientos buscan ofrecer alimentos y productos de aseo con precios entre un 10% y un 15% inferiores a los de otros comercios. El Gobierno también concede incentivos a los operadores privados, entre ellos una bonificación fiscal y la exoneración del arrendamiento durante los dos primeros años.  

"Tampoco veo muchos productos", lamentaba una mujer apoyada en un bastón mientras miraba a través del cristal.
"Tampoco veo muchos productos", lamentaba una mujer apoyada en un bastón mientras miraba a través del cristal. / 14ymedio

La propia Agencia Cubana de Noticias se sumó al entusiasmo y aseguró que ya se cuenta con 24 establecimientos en todo el país que funcionan mediante un "contrato de administración de servicios y comercialización" entre el actor económico seleccionado y la empresa estatal propietaria del inmueble. La prensa oficial presenta la iniciativa como una posibilidad de reducir costos y precios gracias, entre otras ventajas, a un impuesto sobre las ventas del 5%.  

Nada de ese entramado fiscal consolaba este lunes a quienes sacaban cuentas frente a la puerta de Ayestarán.

"¿Para qué van a abrir esto si es lo mismo que ya tienen las mipymes?", preguntaba otra mujer. Un hombre que pasaba intervino para señalar que, al menos, el aceite estaba más barato que en otros establecimientos. La respuesta llegó de inmediato, casi como un coro: "Ese aceite no es barato para nadie".

En Ayestarán, el local recién pintado de azul y blanco luce ciertamente más presentable que muchos comercios estatales.
En Ayestarán, el local recién pintado de azul y blanco luce ciertamente más presentable que muchos comercios estatales. / 14ymedio

"Nos conformamos con todo, esto en realidad es una estafa", insistió otra mujer. Alrededor, las demás asentían mientras seguían comparando mentalmente los precios con los salarios, las pensiones y lo que habían visto en otros comercios.

La escena resumía el desafío que enfrenta el experimento comercial. Al no tratarse de una bodega subsidiada, y por muchos beneficios fiscales que tengan, los precios responderán a la ley de la oferta y la demanda.

"Esto es una falta de respeto", concluyó una de las mujeres antes de alejarse de la puerta todavía cerrada. "Se están burlando de nosotros en la cara todos los días y nosotros permitimos que se burlen".

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