El número de empresas privadas rebasa a las estatales en varios sectores en Cuba
Cuba
Representan el 89% en la construcción, el 87% en gastronomía y el 82% en manufacturas, pero el Estado sigue muy por delante en términos de PIB
Madrid/Los datos más recientes de la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei) arrojan que en varios sectores económicos en la Isla las empresas privadas están muy por delante del mastodóntico sector estatal. El principal, la construcción: un 89% es cubierto por mipymes, lo cual revela, indica la consultora Auge en un análisis divulgado en sus redes sociales, “que la edificación en Cuba descansa mayoritariamente en pequeños emprendedores”.
Le siguen hoteles y restaurantes, de los que los privados suponen un 87% de las entidades, y la industria manufacturera –excluyendo el azúcar–, en la que el 82% de las entidades son mipymes privadas. En “comercio y reparación de efectos personales” también son mayoritarios los particulares, 58%, lo cual los consolida, dice Auge, “como actores fundamentales en una actividad clave para el consumo cotidiano”.
Los números de la Onei son, en un principio, positivos. El año pasado cerró con 9.941 mipymes en el país, un 7,6% más respecto al año anterior, y la cantidad de entidades privadas, incluyendo las institucionales, con ya el 48,9% del total.
Esto significa, indica Auge en su reporte, “un cambio silencioso pero profundo en la estructura de propiedad” en la Isla, “donde el sector privado –encabezado por las mipymes– iguala prácticamente en número al estatal”. Sin embargo, la consultora matiza las cifras, poniéndolas en perspectiva, y asegura que el asunto “revela un patrón más complejo”. De ahí el título de su publicación, que cierra con un interrogante: “Las mipymes privadas en Cuba cierran 2025 con 9.941: ¿crecimiento o estancamiento controlado?”.
En La Habana, que alberga casi el 43% de todas las mipymes (4.258), el sector privado suma el 70% de las entidades de la provincia
Para empezar, Auge destaca una “clara desaceleración” a la hora de autorizar emprendimientos privados desde 2023, debida principalmente a la “crisis profunda” del país, pero también a innumerables trabas burocráticas. Precisamente para agilizar el proceso de aprobación de mipymes, el régimen transfirió esta potestad, en agosto de 2024, a los gobiernos municipales. El resultado fue el opuesto al que pretendían, lamenta la consultora: “En la práctica los trámites se han vuelto lentos y discrecionales, lo que frena el impulso emprendedor en un contexto ya de por sí adverso”.
En su reporte, Auge insiste en algo que ya señaló en un informe anterior –sobre el impacto de la recrudecida crisis del combustible en las empresas privadas–, que en La Habana, que alberga casi el 43% de todas las mipymes (4.258), el sector privado suma el 70% de las entidades de la provincia, lo cual evidencia su peso en la economía de la capital.
El mapa de las mipymes en la Isla, no obstante, refleja profundas desigualdades territoriales, dice la consultora: en el extremo opuesto, Isla de la Juventud apenas registra 92 mipymes.
En cualquier caso, y a pesar de su creciente peso en número, no lo es tanto en la economía real, advierte Auge. “En términos de producto interno bruto (PIB), el panorama es inverso. El sector estatal, pese a la crisis, continúa siendo el actor dominante: controla la mayor parte del patrimonio nacional, concentra el 80% del comercio exterior, gestiona infraestructuras estratégicas y mantiene enormes capacidades productivas”, recuerda la consultora. “La brecha entre el peso numérico del sector privado y su aporte real a la economía sigue siendo uno de los grandes desequilibrios del modelo cubano”.