Guillermo del Sol pone fin a su huelga de hambre después de 73 días

Huelga de hambre

La decisión llega un día después de que una grave descompensación obligara a trasladarlo de urgencia al hospital de Santa Clara

Del Sol cumple este sábado 73 días sin ingerir alimentos.
Del Sol cumplía este sábado 73 días sin ingerir alimentos. / Facebook
14ymedio

29 de agosto 2026 - 14:30

La Habana/El opositor Guillermo del Sol puso fin este sábado a la huelga de hambre que mantuvo durante 73 días para exigir la liberación de presos políticos cubanos, después de que un grave deterioro de su salud obligara a trasladarlo de urgencia al Hospital Provincial Arnaldo Milián Castro, de Santa Clara.

“A los 73 días de huelga de hambre, Guillermo Del Sol Pérez ha tomado una decisión sumamente difícil”, informó su hijo, Adrián del Sol Alfonso, en un comunicado difundido este sábado. La determinación, explicó, fue tomada bajo una “inmensa presión física, de salud y familiar”, además de las numerosas peticiones de amigos, activistas y personas cercanas para que abandonara el ayuno.

La decisión llega apenas un día después de la crisis médica más grave sufrida por Del Sol durante la protesta. El opositor fue atendido de urgencia este viernes en el Hospital Provincial Arnaldo Milián Castro, tras sufrir una grave descompensación. Pese a las recomendaciones de los médicos y al evidente deterioro de su salud, el activista decidió en ese momento continuar el ayuno con el que exige la liberación de varios presos políticos cubanos.

Según relató su hijo, Adrián del Sol Alfonso, el estado del opositor comenzó a empeorar desde la tarde del jueves y se agravó considerablemente al día siguiente. La presión arterial llegó a registrar cifras extremadamente altas, acompañadas de una glucemia muy baja, fuerte dolor en el pecho, taquicardia y entumecimiento de una mano.

Su corazón, recordó el hijo citando al especialista, latía “como un caballo de carreras”

“Al verlo en un estado tan crítico, tomé la decisión de llevarlo de urgencia al hospital antes de que fuera demasiado tarde”, explicó Adrián en un comunicado divulgado en redes sociales.

Al llegar al Arnaldo Milián Castro, Del Sol fue atendido por especialistas de Cardiología, Terapia Intensiva y el cuerpo de guardia. Su severa deshidratación dificultó incluso la canalización de una vena para administrarle líquidos.

Los médicos le suministraron solución Ringer Lactato –una solución isotónica para hidratar el cuerpo– por vía intravenosa para intentar estabilizarlo. De acuerdo con Adrián, un cardiólogo le advirtió de que, si hubiese demorado más en llegar al hospital, el opositor podría haber sufrido un infarto de miocardio. Su corazón, recordó el hijo citando al especialista, latía “como un caballo de carreras”.

Después de unas dos horas de tratamiento, el personal sanitario comenzó a gestionar el ingreso de Del Sol en Terapia Cardiovascular. Sin embargo, según la familia, no había camas disponibles en ese momento. Ante la demora y después de que mejoraran ligeramente la presión arterial y la glucemia, el activista decidió regresar a su vivienda.

Adrián respetó la decisión de su padre, aunque aseguró que permanece constantemente junto a él y atento a cualquier nuevo deterioro.

El hijo del opositor también aclaró una información difundida inicialmente por algunos medios y cuentas en redes sociales, según la cual Guillermo del Sol había perdido el conocimiento. “Quiero aclarar que Guillermo no estaba inconsciente; estaba consciente”, precisó posteriormente. 

Su protesta comenzó el pasado 18 de junio para exigir la liberación del manifestante del 11J Leonel Tristá García y de otros presos políticos

Del Sol suspendió la huelga este sábado tras 73 días sin ingerir alimentos. Su protesta comenzó el pasado 18 de junio para exigir la liberación del manifestante del 11J Leonel Tristá García y de otros presos políticos, en su mayoría de Villa Clara.

Su estado de salud llevaba semanas deteriorándose. El pasado 17 de agosto, cuando acumulaba 61 días de ayuno, Adrián explicó a 14ymedio que su padre tenía dificultades para hablar, se mostraba desorientado, sufría dolores articulares y renales y había llegado a pasar varias horas sin orinar.

Una semana antes había tenido que ser llevado al mismo hospital después de sufrir un desvanecimiento. Entonces recibió dos frascos de cloruro de sodio, pero fue enviado de regreso a casa después de que una doctora considerara que no existía criterio de ingreso.

“El huelguista para ir a un hospital tiene que estar muerto; si no, es por gusto”, declaró entonces Del Sol con un débil hilo de voz.

Familiares, religiosos y opositores le habían pedido que abandonara la huelga

En los días posteriores, la familia continuó informando de fuertes oscilaciones de la presión arterial y episodios de hipoglucemia. Cuba Decide, plataforma de la que forma parte el opositor, aseguró además que había perdido más de 45 libras –unos 20 kilos– desde el comienzo de la protesta.

No es la primera vez que Del Sol recurre a una huelga de hambre. En 2019 pasó 55 días sin comer para protestar contra la política de “regulación” con la que el régimen impedía viajar fuera de Cuba a decenas de activistas, periodistas independientes y opositores. Aquella protesta comenzó después de que su propio hijo fuera retenido en el aeropuerto cuando intentaba salir del país. Antes, en 2017, realizó otra huelga para exigir la devolución de equipos de filmación confiscados por la Policía.

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