Los privados esperan la aprobación estatal de 36 proyectos farmacéuticos
Cuba
Las autoridades dicen que aún no hay ninguna farmacia privada pero agilizan regulaciones para aumentar la fabricación y venta de medicamentos importados
Madrid/Ha pasado un mes desde que entró en vigor el decreto por el que los servicios farmacéuticos pasaban a ser una actividad permitida para el sector privado, pero aún no existe ninguna farmacia de este tipo en la Isla. Según la prensa oficial, el mecanismo avanza y ya hay 36 proyectos –de comercialización y producción de medicamentos– que están siendo evaluados, de los cuales tres están ya constituyéndose y 14 tienen el visto bueno para continuar los trámites.
“Hasta la fecha, todavía no ha comenzado a prestar servicios al público ninguna farmacia bajo esta modalidad”, precisa Granma, que ha hablado con Cristina Lara Bastanzuri, directora nacional de Medicamentos y Tecnologías Médicas del Ministerio de Salud Pública. La funcionaria recuerda que desde la aprobación de la norma, publicada el 28 de julio y en vigor desde el 4 de agosto, “las formas de gestión no estatal podrán administrar farmacias comunitarias, prestar servicios farmacéuticos y comercializar medicamentos y otros productos para la salud”.
Lara Bastanzuri señaló que las “farmacias comunitarias estatales” seguirán prestando servicios en sus actuales locales, que no serán arrendados por estos nuevos establecimientos, a los que no llegó a calificar de privados, sino, solo, como “farmacias comunitarias”. Las que gestiona el Estado, subrayó, continuarán “prestando a la población los servicios que le corresponden”, a pesar de que la mayoría sufren un desabastecimiento crónico de medicamentos.
Lara Bastanzuri señaló que las “farmacias comunitarias estatales” seguirán prestando servicios en sus actuales locales, que no serán arrendados por estos nuevos establecimientos, a los que no llegó a calificar de privados, sino, solo, como “farmacias comunitarias"
En torno al 70% del cuadro básico de medicamentos no está disponible habitualmente y BioCubaFarma denunció este verano que de los 395 que su la empresa aporta, 300 no se han podido entregar “por el impacto del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos y la escalada de medidas contra la economía nacional”.
Las nuevas farmacias privadas necesitan, señaló Lara Bastanzuri, cumplir con los requisitos para almacenar y expender medicamentos, además de tener profesionales formados para esta tarea. Estos establecimientos “podrán conformar su cartera de medicamentos y productos para la salud de acuerdo con las regulaciones establecidas”, que excluyen los de uso hospitalario, los clasificados como drogas o los que estén en algún listado nacional de restricciones. Además, ningún medicamento que no esté registrado por el regulador cubano podrá comercializarse.
En este sentido, la funcionaria dijo que se estudia utilizar el “registro sanitario temporal”, que tiene dos años de vigencia, para evaluar el funcionamiento de un producto y determinar si se solicita su registro definitivo. La lista existe desde hace casi 20 años, pero la entrada de los nuevos actores económicos, con capacidad para importar medicamentos que hasta ahora no tienen certificación del Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (Cecmed), hace que cobre nuevo sentido.
Los privados podrían fabricar –una actividad ahora permitida en asociación con la industria estatal– y también comprar fuera del país productos gracias a esta autorización especial que permite comercializar fármacos por un período de tiempo limitado agilizando los plazos del registro definitivo. Mientras para el temporal se prevén unos 30 días, el definitivo suele alargarse medio año al menos.
En cualquier caso, la funcionaria dijo que se ha elaborado un listado orientativo de los productos que más demanda –y menos oferta– tienen en la Isla, para “acompañar a quienes desarrollen esta modalidad”, es decir, instándolos a suministrar a la población lo que el Estado no tiene capacidad de darle.
Se ha elaborado un listado orientativo de los productos que más demanda –y menos oferta– tienen en la Isla, para “acompañar a quienes desarrollen esta modalidad”, es decir, instándolos a suministrar a la población lo que el Estado no tiene capacidad de darle
Eso sí, las compras fuera de Cuba deberán realizarse a través del canal estatal. “Todas las importaciones tienen que transitar por las dos importadoras que tenemos, que son Medicuba, del Ministerio de Salud Pública, y Farmacuba, de la industria farmacéutica cubana”. Las dos están preparadas, agregó, “para acompañar a las nuevas formas de gestión en los diferentes pasos del proceso, incluida la identificación de proveedores y los procedimientos asociados a la importación”. También la estatal Emcomed se ha propuesto como colaboradora.
Lara Bastanzuri ha recalcado en la entrevista que los requisitos y controles sobre este sector tendrán un cuidado especial, por estar ligados a la salud de la población.
Con su testimonio queda claro que el establecimiento que se vendió como “la primera farmacia privada” en La Habana es, como señaló este diario, una tienda particular en el municipio de Regla que lleva vendiendo medicamentos desde hace dos años. El establecimiento está situado en la calle Martí, entre Albuquerque y Agramonte, y una primera sala donde se ofertan artículos de aseo y maquillaje y prendas de ropa, y una segunda donde está el despacho de medicinas.
La cantidad despachada es abultada, casi tanto como los precios. En la visita de 14ymedio el pasado agosto, una clienta expresaba no obstante su alivio por no tener que acudir al mercado negro. “Son precios caros, sí, pero como están en todos lados, por la izquierda, en la calle. Esto por lo menos es una tienda y es legal”, dijo. Sin embargo, las palabras de la funcionaria aclaran que la comercialización se realiza sin la autorización requerida.