El Rey llega a Sancti Spíritus, pero el bolsillo sigue sin coronarse
Foto de día
La apertura del mercado en divisas despierta curiosidad entre los espirituanos y reaviva el debate sobre la dolarización de los productos básicos
Sancti Spíritus/La novedad tiene techo de metal reluciente, aire acondicionado, anaqueles bien surtidos y dos palabras escritas en grande sobre la fachada: El Rey. Desde hace unos días, la nueva tienda que opera exclusivamente en divisas se ha convertido en uno de los puntos más comentados de Sancti Spíritus. No importa si se habla en un portal o en la cola para comprar pan, el mercado ha logrado despertar una mezcla de curiosidad y escepticismo.
Este martes, al filo de las nueve de la mañana, comenzó a formarse una fila ordenada frente al establecimiento. Algunos esperaban con bolsas bajo el brazo, otros observaban desde la acera intentando descifrar si los precios justificaban la espera. Detrás de los amplios cristales se distinguían botellas de aceite, paquetes de alimentos y productos que durante años han sido difíciles de encontrar en los comercios estatales de la ciudad.
“Lo descubrí por las promociones de la página de Cimex, y aunque dice que es una mipyme, tiene más cara de tienda estatal que de otra cosa”
“Este local antiguamente se llamaba La Esquina”, cuenta Arnaldo, un espirituano que acudió al lugar apenas supo de la apertura. Bajo el cartel rojo coronado por el logotipo de El Rey, el hombre aguardó pacientemente para entrar al iluminado y climatizado establecimiento. “Lo descubrí por las promociones de la página de Cimex, y aunque dice que es una mipyme, tiene más cara de tienda estatal que de otra cosa”, comenta con una dosis de suspicacia que parece compartida por varios de los que aguardan.
La empresa detrás del proyecto, El Rey SRL, se ha presentado como una iniciativa privada enfocada en la producción y comercialización de alimentos cárnicos. En los últimos años ha ganado visibilidad por sus inversiones en la industria alimentaria cubana y por una estrategia comercial que combina producción nacional con importaciones. Ahora, con esta tienda en Sancti Spíritus, busca ampliar su presencia directa ante los consumidores.
Sin embargo, en la fila se habla menos de la empresa y más de los precios.
“Están sobredimensionados”, opina una joven que acaba de salir del mercado con una pequeña bolsa en la mano. “Un litro de aceite, de los mismos que encuentras en la calle en 1.500 pesos, aquí cuesta 2,70 dólares, que serían unos 1.674 pesos al cambio actual de El Toque”, calcula mientras revisa el comprobante de compra. “Y ni hablar de los cárnicos, que están por las nubes”.
Cuatro hamburguesas de pollo cuestan 2,60 dólares y una docena de huevos importados desde Estados Unidos alcanza los 2,30 dólares. Para una familia cuyos ingresos dependen exclusivamente de salarios estatales pagados en moneda nacional, esas cifras convierten muchos de los productos en artículos prácticamente inaccesibles.
Aun así, la afluencia de clientes no disminuye desde su apertura hace apenas unos días.
La explicación parece estar menos relacionada con los precios y más con la disponibilidad. En una provincia donde las estanterías vacías han sido durante años parte del paisaje comercial, encontrar un local con mercancía abundante resulta un atractivo poderoso. Varios clientes recorren los pasillos con calma, observando cada mercancía como quien visita una exposición. Algunos terminan comprando; otros salen con las manos vacías pero conocedores ya de qué se vende en El Rey y cuánto cuesta.
Los hay también que pasan para fotografiar la fachada o simplemente observan la cola. “Lo bueno es que hay productos”, resume una mujer que espera su turno para entrar. Luego hace una pausa y sonríe con ironía. “Lo malo es que para comprarlos hay que tener dólares”.