Un tesoro en el Capitolio y un submarino en la bahía de La Habana calentaron las redes sociales en septiembre
Rumores
El secretismo oficial vuelve a alimentar rumores que mezclan enfermedades, apagones, purgas y fantasías subterráneas
La Habana/Septiembre comenzó mirando al mar. Una mañana, alrededor de las 8:15, empezó a circular la noticia de que frente al Malecón habanero había emergido parcialmente un submarino. No cualquier submarino: la misteriosa nave llevaba bandera estadounidense, permanecía inmóvil a unos 1.600 metros de la costa y había provocado, según la bola, que numerosos curiosos se concentraran junto al muro para contemplar el imponente sumergible.
No hubo invasión, desembarco ni torpedos, pero material inflamable no faltó. En los últimos días del mes, la tensión entre Washington y La Habana volvió a aumentar y el Gobierno cubano reconoció que han existido “episodios de conversaciones” entre ambos países. La prensa también informó de movimientos estadounidenses para preparar unidades que eventualmente apoyarían operaciones del Comando Sur relacionadas con Cuba, aunque no se anunció ninguna acción militar concreta.
De ahí a la bola del “ultimátum” de Donald Trump a la cúpula cubana para abandonar el poder antes de una inminente invasión había apenas un paso
De ahí a la bola del “ultimátum” de Donald Trump a la cúpula cubana para abandonar el poder antes de una inminente invasión había apenas un paso. En otra versión, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, El Cangrejo, nieto de Raúl Castro, había caído en desgracia por no saber conducir las conversaciones. Los contactos, en realidad, llevan meses alimentando especulaciones: en abril se habló de propuestas estadounidenses para la salida de Miguel Díaz-Canel del poder, aunque La Habana negó que hubiera plazos o planteamientos conminatorios.
Otro que supuestamente cayó en desgracia fue Humberto López. En septiembre corrió el rumor de que el presentador de Hacemos Cuba había sido destituido y enviado a “plan pijama”, ese confortable limbo revolucionario donde desaparecen los cuadros hasta nuevo aviso. López se ha hecho especialmente conocido por arremeter desde la televisión nacional contra activistas, artistas, opositores y periodistas independientes; en 2022 fue incluido por la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba en su base de datos de represores.
Mucho más inquietantes fueron las bolas sobre enfermedades. Desde Alquízar llegó una que aseguraba que comenzaban a morir personas jóvenes por “virus raros” y complicaciones que ni los médicos sabían identificar. No hay confirmación de esas muertes, pero el terreno para el rumor está abonado: Salud Pública ha reconocido aumentos de infecciones respiratorias, enfermedades diarreicas, hepatitis, dengue y chikunguña, pero ha evitado ofrecer cifras completas mientras intenta rebajar la alarma.
Para fantasía pura, sin embargo, fue difícil superar al Capitolio. Según una historia que circuló este mes, dos obreros cayeron por un socavón mientras reparaban un baño y descubrieron, siete metros bajo tierra, un salón de unos 40 metros cuadrados con nada menos que 20 toneladas de lingotes de oro. Había además un túnel con rieles y un pequeño vehículo a motor que llegaba hasta el antiguo aeropuerto de Marianao y continuaba hacia una marina al oeste de la ciudad. Indiana Jones habría pedido traslado para La Habana.
Había además un túnel con rieles y un pequeño vehículo a motor que llegaba hasta el antiguo aeropuerto de Marianao y continuaba hacia una marina al oeste de la ciudad
Tampoco se libró la Torre K. Los rumores aseguraban que el gigantesco hotel se movía excesivamente con el viento, que había losas partidas en baños y habitaciones y que la construcción no había tenido suficientemente en cuenta su cercanía al mar. Ninguna evidencia pública conocida confirmó semejante diagnóstico estructural, pero en una ciudad donde los derrumbes forman parte del paisaje, la historia encontró oídos dispuestos.
Los apagones aportaron su propia cosecha. Una denuncia difundida en redes aseguraba que dos edificios de la calle 25 entre O e Infanta habían pasado del circuito P326 al supuestamente “intocable” P329 porque en uno viviría un hijo del vicepresidente Salvador Valdés Mesa. Tampoco apareció prueba que permitiera confirmar el parentesco ni que un cambio de circuito, si ocurrió, respondiera a semejante motivo. Pero pocas cosas generan hoy más suspicacias que descubrir una ventana iluminada mientras el resto del barrio está a oscuras.
Y septiembre tuvo incluso su muerto ilustre. Durante varios días, Raúl Castro fue dado por fallecido, mientras otras versiones afirmaban que había sufrido un accidente cerebrovascular y estaba en estado crítico. La historia saltó de las redes a medios de varios países. El 5 de septiembre, el general de 95 años reapareció en un acto por el aniversario de la Dirección de Seguridad Personal del Ministerio del Interior, repartiendo palmadas y dejando para otra ocasión su enésimo funeral mediático.