Trump está convencido de que sin el petróleo venezolano el régimen cubano va a caer solo

Energía

Para sustituir el crudo regalado por su aliado, La Habana debería pagar un millón de dólares al día en efectivo en el mercado internacional

La refinería de Cienfuegos, donde se procesa parte del crudo venezolano.
La refinería de Cienfuegos, donde se procesa parte del crudo venezolano. / ACN
14ymedio

05 de enero 2026 - 08:49

Madrid/¿Está prevista una operación similar a la de Venezuela en Cuba? A esta pregunta de la prensa a bordo del Air Force One que lo llevaba de regreso a Washington desde Florida, Donald Trump contestó: “No creo que necesitemos ninguna acción", porque el régimen de La Habana va a caer solo.

"Cuba parece que está a punto de caer. No sé cómo van a poder mantenerse, no tienen ingresos. Recibían todo sus ingresos de Venezuela, del petróleo venezolano", aseguró el mandatario estadounidense."Muchos cubanoamericanos van a estar muy contentos con nosotros", añadió.

El daño que puede causar a la Plaza de la Revolución la posible falta de crudo es una evidencia, aunque la duda es si se encontrarán alternativas. Las necesidades de petróleo de la Isla son de unos 110.000 barriles por día (bpd), de los que 40.000 son producción nacional, mayoritariamente para el sector termoeléctrico e industrial, recuerda a este diario el experto de la Universidad de Texas Jorge Piñón. 

Las necesidades de petróleo de la Isla son de unos 110.000 barriles por día (bpd), de los que 40.000 son producción nacional, mayoritariamente para el sector termoeléctrico e industrial

El especialista desgrana la demanda con datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei) en 2023, aunque puede haber cambios en estos dos años. Según estas cifras, el 67% de las necesidades (unos 74.000 bpd) son de crudo y fuel oil y el 18% (20.000), de diésel. Además, se necesitan 5.000 bpd de gasolina y otro tanto de gas licuado de petróleo (GLP) –un 5% de cada–, y 6.000 bpd de “otros”, hasta llegar al 100%. 

“Aproximadamente estimamos hoy un déficit de 50.000 a 70.000 bpd”, explica Piñón remitiéndose a 2025. “El diésel y GLP son los dos combustibles críticos, no solamente por su impacto económico sino también social y político”, explica el especialista, que puntualiza a qué se destina cada uno de ellos. El primero impacta directamente en la generación distribuida, el transporte, la agricultura y las fuentes hidráulicas; mientras que el segundo se dedica esencialmente a la cocción de alimentos. 

De acuerdo con la información de Piñón, Venezuela ha enviado unos 35.000 bpd en el último trimestre de 2025 a Cuba, frente a 5.500 de México y 7.500 de Rusia: un total de 48.000 bpd. Esa cantidad obliga a La Habana a comprar en el exterior entre 10.000 y 15.000 bpd de diésel y GLP, con el agravante de que debe hacerlo pagando en efectivo y por adelantado, un millón de dólares al día a los precios de hoy (87 dólares el barril de diésel y 27 el de GLP).

Mucho más contundente, Piñón ha dicho al diario The New York Times: “Es una sentencia de muerte si mañana Venezuela le corta el suministro de petróleo a Cuba”.

El rotativo neoyorkino ha consultado con otros especialistas qué podría ocurrir en estas circunstancias para Cuba. “Existe la creencia entre republicanos como [el secretario de Estado Marco] Rubio de que una vez que se corte el suministro de petróleo venezolano, la economía cubana colapsará y desencadenará un levantamiento popular”, dice Ricardo Zúñiga, ex funcionario estadounidense clave en el deshielo y que también ha trabajado con la Administración de Trump, que cuestiona la teoría. “Lo que hemos visto en Cuba es que parece no haber límite a la gravedad de la situación, mientras no haya un levantamiento”.

Otra fuente del NYT, Michael Bustamante, pone en duda que se actúe contra Cuba por dos motivos: no tiene interés económico para EE UU y sí tiene una proximidad geográfica que llevaría a miles de personas a entrar en su territorio ante una crisis. “Si Rubio u otros buscan un enfoque de ‘Cuba es la próxima’, les será más difícil convencer a Trump”, considera. Además, y en ello coincide con Piñón, es posible que Washington tenga demasiado trabajo en Venezuela como para ocuparse de Cuba ni existe en la Isla un interlocutor posible como sí lo había en Caracas –en referencia a Delcy Rodríguez–. "Cuba es mucho más un Estado unipartidista, algo que Venezuela nunca fue", subraya el Bustamante.

Es posible que Washington tenga demasiado trabajo en Venezuela como para ocuparse de Cuba ni existe en la Isla un interlocutor posible como sí lo había en Caracas –en referencia a Delcy Rodríguez

El oficialista crítico Carlos Alzugaray añade otro argumento. “No nos gusta que nos intimiden y no nos gusta que lo hagan personas como Rubio. La mayoría de la gente aquí quiere un cambio, pero lo quiere aquí, no impuesto desde fuera”, dijo el ex diplomático que espera, no obstante, que el régimen tome nota para “reformarse”. 

El canal argentino Tele Noticias habló también con Raudiel Peña, abogado de Cubalex, que advierte de un “impacto inmediato” por la caída de Maduro: “Será la pérdida de un aliado”. “Pero hay que ver cómo marcha la situación de ahora en adelante. Una cosa es la salida de Maduro y otra cosa la caída del régimen. Esto último sí sería un duro golpe para Cuba en términos de perder un aliado económico y político en la región. Pero el chavismo sigue ahí, por ahora”, dijo, además de subrayar su convicción de que “militarmente” Cuba no será un objetivo. 

Otro actor que entra en la partida es China, a quien iban el 90% de las exportaciones de crudo venezolano, incluyendo las que le vendía Cuba. Trump también habló de esto. “Estamos en el negocio del petróleo. Vamos a vendérselo. No vamos a decir que no vamos a dárselo. (…) Venderemos grandes cantidades de petróleo a otros países, muchos de los cuales ya lo están usando”, dijo ayer.

Marco Rubio aclaró que Washington no quiere permitir que "la industria petrolera de Venezuela esté controlada por los adversarios de Estados Unidos" como China, Rusia e Irán.

Según los datos oficiales, oficialmente las compras directas a Pdvsa fueron unos 729 millones de dólares en 2024 frente a 94 millones entre enero y noviembre de 2025. Sin embargo, “el petróleo venezolano supone menos de un 5% del total de importaciones de China”, matiza el jefe del Instituto de Política Energética de la Universidad de Xiamen, Lin Boqiang, en declaraciones recogidas por el diario hongkonés South China Morning Post.

Esos barriles se dirigen mayormente a refinerías independientes en la provincia oriental de Shandong que importan el crudo pesado a precios rebajados debido a las sanciones, y que lo procesan para aplicaciones como el asfaltado.

“No creemos que los eventos de este fin de semana alteren de forma material los mercados globales de petróleo y, por consiguiente, tampoco los pronósticos económicos mundiales”

Varios expertos consultados por la agencia EFE aseguran que Pekín ya tenía previstas eventualidades como las sucedidas y no va a sufrir en caso de no poder importar desde Venezuela. “No creemos que los eventos de este fin de semana alteren de forma material los mercados globales de petróleo y, por consiguiente, tampoco los pronósticos económicos mundiales”, apuntan.

Distinto es el nivel político, ya que en Pekín puede caer mal que uno de sus mayores aliados en Latinoamérica se acerque a EE UU, pero los expertos vuelven al pragmatismo chino. 

“Pekín condenará las acciones de EE. UU. Pero dudo que China haga mucho más que eso”, pronostica Bonnie Glaser, vicepresidenta del laboratorio de ideas estadounidense German Marshall Fund of the United States, en declaraciones a medios locales. “Venezuela no está entre los intereses prioritarios de China, y hay muchos más inconvenientes que ventajas en llevar a cabo acciones que compliquen la capacidad de Trump de anotarse una victoria”, incide la analista.

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