Forzada al exilio, la artista Tania Bruguera avisa que volverá a Cuba en agosto

"Quienes nos dirigen son tan mediocres y tienen tanto miedo que ni siquiera son capaces de sentarse a la mesa con personas que piensan diferente"

La artista Tania Bruguera en un viaje a Argentina. (Romina Santarelli / Ministerio de Cultura de la Nación)
La artista Tania Bruguera en un viaje a Argentina. (Romina Santarelli / Ministerio de Cultura de la Nación)
14ymedio

03 de mayo 2023 - 14:26

Madrid/La artista cubana Tania Bruguera volverá a Cuba en agosto. O, al menos, lo intentará. Así lo ha declarado al diario español La Vanguardia, que entrevistó a la activista durante una visita a Barcelona donde participó en unas jornadas sobre arte y poder en el Centro de Cultura Contemporáneo (CCCB).

"Me han hecho saber a través de un compañero activista que no me van a dejar entrar. Pero yo siempre vuelvo, no importa lo que me cueste al nivel que sea", cuenta la artista, que reside en Cambridge (EE UU), donde ejerce como titular de medios y performance en la Universidad de Harvard, y advierte: "Que tomen nota".

Bruguera, que dejó Cuba en agosto de 2021 tras una negociación para que el Gobierno liberase a una veintena de presos políticos, entre ellos el rapero Maykel Osorbo Castillo y el artista Hamlet Lavastida, acusa al régimen de haber accedido, en su desesperación, a aquel trueque con la única intención de deportarla. "Había una acción de protesta detrás de otra y se sentían debilitados. Muchos vieron la salida de los artistas como una derrota, pero a partir de ese momento ha sido el pueblo el que ha tomado la iniciativa de las protestas. Y eso es fantástico", argumenta.

La artista considera que el régimen ha llegado a un nivel de "depauperación moral, política y social impresionante" y cree que la opinión pública internacional debe ser consciente de la situación

La artista considera que el régimen ha llegado a un nivel de "depauperación moral, política y social impresionante" y cree que la opinión pública internacional debe ser consciente de la situación y actualizar su visión sobre Cuba. "Es muy violento para nosotros que se siga hablando de Cuba como si la Revolución acabara de triunfar y estuviera haciendo todo aquello que prometió", lamenta.

Bruguera resta importancia a que el Gobierno lea la entrevista del diario catalán, al que recuerda cómo operan las ciberclarias en la Isla. "Vigilan mi Facebook, qué ridículo, y también hay personas que se dedican a hacerme bullying en las redes. (...) Son más sofisticados para la represión de lo que la gente pueda imaginar", advierte.

La artista habla de su relación con el miedo, un sentimiento con el que convive, especialmente minutos antes y después de realizar una acción de protesta. Sin embargo, aduce, "lo que la dictadura no ha calculado es el poder que da el sentir que están siendo injustos contigo o con alguien a quien quieres. Esa es una fuerza más grande que el miedo".

Es, además, positiva, porque recuerda haber hecho activismo en solitario mientras que ahora "hay toda una generación dispuesta a pelear", y siente que el temor ha cambiado de bando. "Quienes nos dirigen son tan mediocres y tienen tanto miedo que ni siquiera son capaces de sentarse a la mesa con personas que piensan diferente", subraya.

La artista, ganadora en 2021 del premio Velázquez que concede el Ministerio de Cultura español, aborda también en la conversación tanto su relación con el arte como la de las dictaduras. Estas, afirma, entienden perfectamente el poder del arte para generar sentimientos y provocar sensaciones que utiliza para su propaganda. A ello atribuye que en todas las latitudes se conozcan canciones de Silvio Rodríguez o Pablo Milanés. "[Pero] Cuando los artistas lo utilizan para mostrar la realidad, los frenan de una manera brutal. Nuestra mayor venganza es que las dictaduras pasan y el arte queda", opina.

Sus experiencias artísticas, de las que habla con La Vanguardia, están vinculadas a su propio cuerpo. Es el caso de Autosabotaje, donde jugó a la ruleta rusa con un arma real. Bruguera confiesa que después de exponer su cuerpo de la manera más radical posible en esa performance, se prometió no volver a hacerlo más, aunque su artivismo –como denomina su uso del arte para protestar– la ha llevado a comprometer su integridad física en muchas ocasiones.

Después de exponer su cuerpo de la manera más radical posible en esa 'performance', se prometió no volver a hacerlo más, aunque su artivismo la ha llevado a comprometer su integridad física en muchas ocasiones

"Cuando en 2014 fui a la plaza de la Revolución de La Habana con intención de poner un micrófono para que cualquier ciudadano hablase libremente sobre el futuro de Cuba, era de alguna manera como ponerme una pistola simbólica en la cabeza. Era consciente de que tendría consecuencias, que nunca podría volver a exponer allí y que la confrontación subía de nivel", dice, rememorando su performance El susurro de Tatlin.

Pese a ello, la artista sostiene que recurre a la performance porque "es un lenguaje llano, accesible a todo el mundo. Es un medio muy cercano al teatro porque usa una narrativa, unos cuerpos, pero al mismo tiempo abre un espacio para que suceda lo impensable y para que los espectadores tengan posibilidad de incidir en lo que pasa".

Además, reivindica la velocidad de este mecanismo para enfrentar al poder. "Cuando haces arte político tienes que ser rápido, para que al Gobierno no le dé tiempo a reaccionar ni saber qué hacer contigo".

________________________

Colabora con nuestro trabajo:

El equipo de 14ymedio está comprometido con hacer un periodismo serio que refleje la realidad de la Cuba profunda. Gracias por acompañarnos en este largo camino. Te invitamos a que continúes apoyándonos, pero esta vez haciéndote miembro de nuestro diario. Juntos podemos seguir transformando el periodismo en Cuba.

También te puede interesar

Lo último

stats