La crisis expulsa de La Cabaña a la Feria del Libro después de 26 años

Feria del libro

Debido a la crisis energética, el evento será más reducido y se desarrollará del 10 al 16 de agosto en una antigua fábrica de bicicletas en El Vedado

La Cabaña acogió por primera vez la cita en febrero de 2000 y desde entonces se convirtió en su recinto emblemático.
La Cabaña acogió por primera vez la cita en febrero de 2000 y desde entonces se convirtió en su recinto emblemático. / 14ymedio
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31 de julio 2026 - 16:53

La Habana/Por primera vez desde el año 2000, la Feria Internacional del Libro de La Habana no tendrá como sede principal la fortaleza de San Carlos de La Cabaña. La 34 edición del evento, aplazada en febrero por la crisis energética, se celebrará del 10 al 16 de agosto en la Estación Cultural de Línea y 18, una antigua instalación industrial de El Vedado reconvertida en espacio para exposiciones y ventas.

La decisión rompe con más de un cuarto de siglo de tradición. La Cabaña acogió por primera vez la cita en febrero de 2000 y desde entonces se convirtió en su recinto emblemático, acompañado por otras instituciones de la capital. Ahora, el presidente del Instituto Cubano del Libro, Juan Rodríguez Cabrera, ha dejado claro que el traslado no responde a una renovación del modelo, sino a las dificultades del país.

La Feria regresará a la fortaleza “cuando las condiciones lo permitan”, aseguró el funcionario durante una conferencia de prensa celebrada en junio. Este jueves, en una segunda comparecencia, los organizadores confirmaron que la nueva sede principal será la Estación Cultural, situada en la calle Línea, entre 18 y 20.

“Será un esfuerzo extraordinario”, admitió, con el habitual tono grandilocuente que caracteriza a los funcionarios

La elección de un recinto dentro de la trama urbana permite reducir considerablemente los gastos de transporte, combustible, montaje y vigilancia. Llevar diariamente a miles de visitantes hasta el otro lado de la bahía resulta imposible en un momento de extrema escasez de petróleo, deterioro del transporte público y apagones prolongados.

Rodríguez Cabrera destacó que Línea y 18 es un lugar “más céntrico” y está rodeado por las principales subsedes del evento, entre ellas Casa de las Américas, la Biblioteca Nacional José Martí, la Casa del Alba Cultural, el Centro Fidel Castro Ruz, la Oficina del Programa Martiano, el Centro Cultural Vicente Revuelta y el Pabellón Cuba. “Será un esfuerzo extraordinario”, admitió, con el habitual tono grandilocuente que caracteriza a los funcionarios. 

La Estación Cultural ocupa una amplia nave industrial que fue utilizada como fábrica de ómnibus y, posteriormente, de bicicletas. Su configuración facilita la instalación de mostradores, áreas de venta y almacenes, y ya ha acogido ferias artesanales y comerciales. Sin embargo, no tiene las dimensiones ni la cantidad de pabellones de La Cabaña, por lo que una parte importante del programa tendrá que repartirse entre las instituciones cercanas.

El Pabellón Cuba está ocupado desde el 9 de julio por Arte en La Rampa, la feria de artesanía que continuará hasta el 30 de agosto

Más que trasladar la Feria completa, las autoridades han optado por reducirla y fragmentarla. El encuentro habanero durará siete días, frente a los once previstos inicialmente en febrero, y posteriormente llegará a los restantes municipios de la capital y a las provincias mediante actividades concentradas durante los fines de semana. En occidente se celebrará del 21 al 23 de agosto, en el centro del 28 al 30 y en oriente del 4 al 6 de septiembre, con cierre en Santiago de Cuba.

El Pabellón Cuba, aparentemente más apropiado por su tradición como subsede literaria y su ubicación en plena Rampa, tampoco podía absorber el evento. Es un recinto mucho más pequeño y, además, está ocupado desde el 9 de julio por Arte en La Rampa, la feria de artesanía que continuará hasta el 30 de agosto. Funcionará nuevamente como subsede, pero no podrá recibir el grueso de las editoriales, almacenes y delegaciones extranjeras.

La mudanza coincide con otra señal del deterioro del evento. En junio, el Instituto Cubano del Libro aseguró que se distribuirían cuatro millones de ejemplares y se producirían más de 3.000 títulos digitales. Menos de dos meses después, las cifras oficiales han quedado reducidas a 1.300 novedades, entre formatos impresos y electrónicos, y 2,4 millones de ejemplares. 

Tampoco se ha publicado un catálogo que permita conocer cuántas de las 1.300 “novedades” son libros impresos

Los números divulgados este jueves son, además, exactamente los mismos que el Gobierno anunció para la edición de 2025, cuando Sudáfrica fue el país invitado. Tampoco se ha publicado un catálogo que permita conocer cuántas de las 1.300 “novedades” son libros impresos, cuántas corresponden a versiones digitales y cuántas son reediciones o fondos almacenados.

Rusia, País Invitado de Honor, aportará una selección de literatura clásica y contemporánea y una programación que incluye actividades cinematográficas junto al Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos. También asistirán delegaciones de China, México, Argentina, Venezuela, Brasil y España.

La edición estará dedicada al centenario del nacimiento de Fidel Castro, que se cumple el 13 de agosto, y homenajeará a la escritora Marilyn Bobes y al investigador José Bell Lara. Así, la primera Feria que abandona La Cabaña en 26 años se celebrará en medio del sofocante verano, con menos días, repartida por varias sedes y bajo la sombra de una crisis que el discurso oficial resume con un eufemismo: “condiciones excepcionales”.

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