Muere en Bélgica a los 87 años Héctor Echemendía, uno de los grandes actores de la televisión cubana

Obituario

El intérprete, recordado por su personaje de Andrés Iznaga en la serie ‘Hermanos’, pasó sus últimos años en Europa, rodeado de sus hijos y nietos

"Camagüey, la ciudad donde nació y comenzó a soñar con el arte, estuvo siempre presente en su corazón”, escribió su hija.
"Camagüey, la ciudad donde nació y comenzó a soñar con el arte, estuvo siempre presente en su corazón”, escribió su hija. / Facebook/ Dannele Echemendía
14ymedio

05 de noviembre 2026 - 17:25

Madrid/El actor cubano Héctor Echemendía, uno de los rostros más reconocidos de los dramatizados de la televisión nacional, falleció este jueves en Bélgica a los 87 años. La noticia fue confirmada por su hija Dannele Echemendía, quien publicó un emotivo mensaje de despedida en Facebook. El artista, con una trayectoria de más de seis décadas en el teatro, la radio, el cine y la televisión, había fijado su residencia en ese país europeo, junto a sus familiares.

“Con profundo dolor, mi hermano, mi familia y yo, compartimos la triste noticia del fallecimiento de nuestro querido padre, Héctor Echemendía”, escribió su hija en una publicación en la que recordó los últimos años del intérprete. “Tras la partida de nuestra madre en 2022, encontró en nosotros el apoyo y el amor necesarios para seguir adelante”, añadió. Hasta el momento, no se han dado a conocer las causas de su muerte.

Nacido el 17 de noviembre de 1938 en Camagüey, Héctor Benito Echemendía Ruiz de Villa no llegó a la actuación por el camino habitual. Antes de convertirse en uno de los intérpretes más populares de Cuba, se formó como operador de radio y comenzó a trabajar en la emisora CMJA de su ciudad natal. Su acercamiento al teatro ocurrió en 1960, cuando se incorporó a un grupo de aficionados dirigido por Miguel Ponce, que un año después se profesionalizó con el nombre de Conjunto Dramático de Camagüey.

Echemendía integró una avanzada de actores que abandonaron el Conjunto Dramático de Camagüey porque allí “se les habían impuesto políticas y jefes contrarios a su concepto del arte teatral”

A partir de entonces desarrolló una extensa carrera sobre los escenarios. Su traslado a Santiago de Cuba, en 1968, estuvo marcado por las tensiones políticas que atravesaba el teatro cubano. Según recordó el director Carlos Padrón Montoya en una entrevista publicada en 2023 por la revista Tablas, Echemendía integró una avanzada de actores que abandonaron el Conjunto Dramático de Camagüey porque allí “se les habían impuesto políticas y jefes contrarios a su concepto del arte teatral”. El grupo encontró acogida en el Conjunto Dramático de Oriente, que aceptó incorporar a los artistas camagüeyanos.

En 1984 comenzó a trabajar en la programación dramática de Radio Cadena Agramonte, donde participó en radionovelas, radioteatros y otros espacios. Sin embargo, sería la televisión la que terminaría convirtiéndolo en una figura conocida en los hogares cubanos.

Su interpretación de Andrés Iznaga en la serie de aventuras Hermanos, dirigida por Eduardo Macías y transmitida a finales de los años ochenta, marcó un antes y un después en su carrera. El personaje quedó asociado para siempre al grito de “¡Lorencito!”, que lanzó en una de las escenas más recordadas de aquella producción. 

“El personaje de Andrés Iznaga fue mi primera incursión en la TV”, recordó años después el propio actor. Aquella aparición abrió las puertas a una extensa participación en los dramatizados nacionales.

En Bélgica, acompañado por sus hijos y nietos, encontró una vida familiar más tranquila, aunque, según el testimonio de su hija, nunca dejó de recordar la Isla

En 1992 se trasladó a La Habana, donde consolidó su carrera televisiva. Participó en producciones como Cuando el agua regresa a la tierra, Pasión y prejuicio, Entre mamparas, Las huérfanas de la Obrapía, Tierra brava y Si me pudieras querer. Décadas después, todavía aparecía en pantalla, como ocurrió en la telenovela Vuelve a mirar (2021), donde interpretó a Felito, un anciano cuya relación con sus hijas reflejaba algunos de los conflictos familiares asociados a la vejez.

Su paso por el cine también fue significativo. Formó parte del reparto de El brigadista (1977), de Octavio Cortázar; La bella del Alhambra (1989), de Enrique Pineda Barnet; Kleines Tropicana (1997), de Daniel Díaz Torres, y Amor vertical (1997), de Arturo Sotto. También intervino en producciones internacionales como Ilona llega con la lluvia, del colombiano Sergio Cabrera, y Mambí, de los hermanos Santiago y Teodoro Ríos.

Sus últimos años transcurrieron lejos de los estudios de grabación y de los escenarios cubanos. En Bélgica, acompañado por sus hijos y nietos, encontró una vida familiar más tranquila, aunque, según el testimonio de su hija, nunca dejó de recordar la Isla.

“Aunque estaba lejos de su tierra, Cuba nunca dejó de habitar en él. Camagüey, la ciudad donde nació y comenzó a soñar con el arte, estuvo siempre presente en su corazón”, escribió Dannele, quien recordó las largas conversaciones familiares en las que su padre evocaba los rodajes, las giras y los compañeros con quienes había compartido su carrera.

“Tenía un don especial para narrar cada recuerdo: hablaba con emoción, con humor y con un cariño inmenso por las personas que marcaron su camino”, añadió.

También te puede interesar

Lo último

stats