Las pérdidas de Meliá por su salida de Cuba superan las previsiones de la hotelera española

Turismo

Su renuncia a la gestión de 33 hoteles en la Isla le ha costado cerca de 80 millones de euros, mientras crecen sus ingresos en el resto del mundo

El Meliá Habana pasará a llamarse Hotel Habana.
El Meliá Habana aparece como desafiliado en el informe más reciente de la empresa española. / 14ymedio
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04 de noviembre 2026 - 08:41

Madrid/Meliá mejoró sus cuentas a finales de septiembre después de haberse deshecho completamente de su negocio en Cuba. Las pérdidas por “actividades interrumpidas”, como denomina la empresa a lo que fue su gestión hotelera en la Isla, fueron declaradas en junio, por un valor de 79.399.000, lo que hundió su beneficio en un 95%. Ahora, las pérdidas en lo que va de año por este apartado alcanzan los 79.821.000 euros, lo que supone 422.000 euros que la empresa atribuye a los últimos flecos de su salida cubana. 

“El impacto de las actividades interrumpidas se corresponde con la contabilización de deterioros de la actividad operativa y asociados a la actividad importadora del negocio en Cuba, que a la fecha se encuentra totalmente finalizada”, indica el informe. 

En julio, las pérdidas se contabilizaron en deterioros asociados a la actividad gestora (15,5 millones de euros), a la actividad importadora (20,6) y a la touroperación (1,6). Más de la mitad, 41,3 millones, se imputaron al importe remanente de participación en Homasi S.A., la sociedad a través de la que Meliá canalizaba derechos en inversiones en Cuba y que, al disolverse, dejó su valor contable en cero. En aquel momento, el presidente y consejero delegado de Meliá, Gabriel Escarrer, señaló que los 79,4 millones se habían provisionado y que confiaba en que “la evolución positiva del negocio” indicaba que se trataría “de un impacto puntual y sin afectación a la caja”. 

Ahora, se comprueba que la hotelera mallorquina ha logrado, con un verano extraordinario, absorber el golpe y sanear las cuentas. Mientras a finales de junio los beneficios del grupo reflejaban un hundimiento del 95% con respecto al pasado año, ahora solo es del 55%. 

Mientras a finales de junio los beneficios del grupo reflejaban un hundimiento del 95% con respecto al pasado año, ahora solo es del 55%

En este tercer trimestre, la empresa obtuvo unos ingresos de 659,6 millones de euros, el máximo histórico de la compañía para ese período y un 7,7% en comparación con el mismo de 2025. Además, en lo que va de año, la hotelera balear ha ingresado 1.707 millones de euros, un crecimiento del 7,3% que también es récord.

Esas cifras históricas, apoyadas sobre todo en el excelente verano turístico de España, dejan el resultado neto en 67,1 millones de euros, un 55,5% menos que los 150,9 millones ganados en el mismo período del pasado año.

“La evolución de Meliá durante los primeros nueve meses del año confirma la fortaleza de nuestro negocio y el acierto de la transformación estratégica emprendida por la compañía. Hemos cerrado una positiva temporada de verano, con una demanda sólida tanto nacional como internacional y con los destinos españoles liderando nuevamente el crecimiento”, dijo Escarrer en un comunicado difundido por la compañía.

En el actual informe –que la empresa presenta por obligación legal, al estar cotizada en bolsa, a la Comisión Nacional de los Mercados y Valores– los datos anuales correspondientes a la ocupación de las habitaciones, el precio y el RevPAR (ingreso medio por habitación disponible) en Cuba permanece lógicamente invariable, pero la Isla ha salido de los cuadros correspondientes exclusivamente al tercer trimestre. 

Además, en el documento del primer semestre se podía ver la desafiliación de 15 hoteles en Cuba que sumaban un total de 6.777 habitaciones

Además, en el documento del primer semestre se podía ver la desafiliación de 15 hoteles en Cuba que sumaban un total de 6.777 habitaciones. Ahora, en el tercer trimestre se ve la lista completa de 33 establecimientos “desafiliados”, 18 más, con sus 7.007 habitaciones. Este remate final incluye nombres que fueron tan emblemáticos como el del Meliá Cohiba, el Habana Libre en la capital, el San Carlos de Cienfuegos y el simbólico Sol Palmeras de Varadero, con el que la hotelera comenzó su andadura en la Isla en 1990.

El negocio, en constante crecimiento, tuvo muy buena evolución durante años: entre 2015 y 2017 las vacas gordas del mejor momento del turismo cubano se reflejaron en las cuentas de la empresa con claridad, suponiendo en torno al 25% de sus ingresos de Meliá y más del 25% de su beneficio bruto. En 2025 apenas era ya del 2%, pero la fe en la Isla de Escarrer hijo –su padre, Gabriel Escarrer Juliá, trabó gran amistad con Fidel Castro– seguía intacta. El consejero delegado argumentó en más de una ocasión, y ya con los vuelos internacionales suspendidos en Cuba y las sanciones a empresas extranjeras asociadas a Gaesa en vigor, que su intención era permanecer en la Isla. 

Sin embargo, todo cambió abruptamente entre junio y julio, cuando anunció su salida, primero de los establecimientos de Gaviota y después los que gestionaba pertenecientes a Cubanacán y Gran Caribe. La medida se tomó "desde un profundo sentido de responsabilidad empresarial, y responde y es consecuencia de una combinación de circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gestión o actuación de Ilha Bela”, dijo el comunicado de cierre de operaciones, en referencia a la sociedad portuguesa que gestionaba los negocios de Meliá en Cuba.

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