EE UU prioriza la búsqueda de un "traidor" en Cuba para acabar con el régimen este año
WSJ
Según 'The Wall Street Journal', Washington intenta replicar lo que se hizo en Venezuela con Delcy Rodríguez
Madrid/La Administración de Donald Trump busca a su delcy cubana. Según revela el diario neoyorkino The Wall Street Journal (WSJ) en exclusiva, fuentes de la Casa Blanca aseguran que el Gobierno estadounidense busca un alto funcionario de la Isla capaz de alcanzar un acuerdo con Washington antes de que acabe el año. El movimiento sería una réplica de lo ocurrido en Venezuela, aunque varios analistas consideran que encontrar un “traidor” en Cuba puede ser muy complicado.
“Estos tipos son mucho más duros de roer”, dijo al medio Ricardo Zúñiga, ex funcionario estadounidense clave en el deshielo y que también ha trabajado con la Administración de Trump. “Nadie se sentiría tentado a colaborar con Estados Unidos”. El experto ya opinó en sentido similar para The New York Times en un reportaje que especulaba con la opción. En ese mismo texto, Michael Bustamante, profesor de Historia en la Universidad Internacional de Florida, señaló lo mismo."Cuba es mucho más un Estado unipartidista, algo que Venezuela nunca fue", subraya el Bustamante.
De acuerdo con el WSJ, hay un sentimiento de ánimo en el círculo cercano a Trump por haber conseguido sacar del poder a Maduro que le anima a continuar con el régimen cubano, más débil que nunca por la pérdida de su socio preferente. “En reuniones con exiliados cubanos y grupos cívicos en Miami y Washington, se han centrado en identificar a alguien dentro del Gobierno actual que se dé cuenta de lo que está por venir y esté dispuesto a llegar a un acuerdo”, afirma un funcionario al diario neoyorkino.
“En reuniones con exiliados cubanos y grupos cívicos en Miami y Washington, se han centrado en identificar a alguien dentro del Gobierno actual que se dé cuenta de lo que está por venir y esté dispuesto a llegar a un acuerdo”
Las palabras están en sintonía con el mensaje enviado por Trump desde su red social Truth el pasado 11 de enero, cuando instó al régimen de la Isla a llegar a un acuerdo “antes de que sea demasiado tarde”. Fue el mismo día que afirmó que no habría más petróleo ni dinero para Cuba y también que ya había conversaciones con La Habana. La otra parte –a través del presidente, Miguel Díaz-Canel, y el canciller, Bruno Rodríguez– negó taxativamente cualquier diálogo y, además, ha reiterado a través de medios oficialistas que se trata de propaganda estadounidense dirigida a sembrar la desconfianza.
El WSJ sostiene que Trump no es favorable a las “estrategias de cambio de régimen en el pasado” y que prefiere cualquier otra opción a la armada. “Al igual que en Venezuela, esto podría parecer una escalada de presión, a la vez que indica que la Casa Blanca está abierta a negociar una salida”, dijo su fuente.
EE UU ha evaluado el estado de la economía cubana como catastrófico, algo que puede agravarse ante la falta de petróleo –el déficit de electricidad de este miércoles rozó los 2.000 megavatios, más del 60% de la demanda nacional–, aunque no ha impedido que México siga enviando crudo a la Isla. Entre las teorías más señaladas por los analistas, Pemex ha estado exportando cantidades puntuales –y no regulares como Caracas– por lo que no resulta tan indispensable cortar ese flujo. Además, la carencia plena de combustible haría colapsar la Isla, con un posible éxodo masivo como consecuencia, lo que Washington quiera evitar a toda costa.
Pero además del petróleo, EE UU tiene en su punto de mira las misiones médicas cubanas, el rubro que sigue proporcionando mayores ingresos al régimen. Aunque desde la cancelación de Mais Médicos en Brasil el monto ha caído mucho, aún hay jugosos contratos en el exterior que Washington intenta cancelar con la amenaza de suspensión de visados a las autoridades que suscriban convenios. La estrategia ya ha tenido éxito en algunos países del Caribe, como Jamaica, Bahamas o Granada.
“Los gobernantes de Cuba son marxistas incompetentes que han destruido su país y han sufrido un duro revés con [la captura] de Maduro, al que son responsables de apoyar”, comentó un funcionario de la Casa Blanca, que insistió en la idea del acuerdo.
También el Departamento de Estado ha insistido en que es una cuestión de seguridad nacional que la Isla “sea gobernada por un Gobierno democrático y se niegue a albergar a los servicios militares y de inteligencia de nuestros adversarios”.
El rotativo repasa algunos de los fracasados intentos de EE UU de hacer caer el régimen castrista, “incluyendo la invasión de Bahía de Cochinos en 1961, respaldada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), hasta un severo embargo impuesto en 1962, que se volvió más estricto con el tiempo”, aunque ha sido suavizado con la autorización de exportar todo tipo de alimentos a la Isla.
“Cuba es un Estado estalinista de partido único que prohíbe la oposición política y donde la sociedad civil apenas existe, mientras que Venezuela cuenta con un movimiento de oposición, protestas y elecciones que antes eran frecuentes”
El medio considera que esto anima a ver que la salida negociada es la única opción, pero tampoco parece ser optimista en este sentido. “Cuba es un Estado estalinista de partido único que prohíbe la oposición política y donde la sociedad civil apenas existe, mientras que Venezuela cuenta con un movimiento de oposición, protestas y elecciones que antes eran frecuentes”, señala la nota.
El texto también habla de cómo los recientes acontecimientos en Venezuela han motivado a los legisladores cubanoamericanos, que sueñan con un fin inmediato del régimen y no disimulan al publicar memes en redes sociales con el propio Rubio conduciendo un descapotable por una Habana renovada.
No obstante, insiste en que el Gobierno de la Isla “ha demostrado una gran maestría en la represión de la disidencia en una población empobrecida” y recuerda que solo ha habido dos movilizaciones significativas en más de 60 años, el 'maleconazo' de 1994 y el 11J de 2021.
En cuanto al ardor guerrero que presentan las autoridades de la Isla, el ex congresista demócrata Joe García dijo al WSJ. “Es un teatro. Es un país que no puede recoger su basura y finge que se prepara para un conflicto con la superpotencia vecina”.