Figuras del exilio nicaragüense lamentan el doble juego de EE UU y la UE con Ortega

Nicaragua

"Estados Unidos aplica sanciones por un lado, pero por el otro, le compra oro, mientras que Europa hace declaraciones sobre los derechos humanos, pero mantiene relaciones"

El opositor nicaragüense Gabriel Putoy, tras ser excarcelado, en 2029.
El opositor nicaragüense Gabriel Putoy, tras ser excarcelado, en 2029. / Confidencial Digital
Antonio Torres del Cerro (EFE)

22 de mayo 2026 - 08:55

París/Líderes de la oposición nicaragüense en el exilio criticaron desde París el "doble juego" político de EE UU y la UE hacia el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, advirtiendo de que la falta de firmeza de las potencias occidentales prolonga el sufrimiento de la población nicaragüense y consolida la impunidad del sandinismo.

"Estados Unidos aplica sanciones por un lado, pero por el otro, le compra oro (...) mientras que la UE hace declaraciones sobre los derechos humanos, pero mantiene relaciones" con Managua, lamentó Rafael Aragón, religioso español de los dominicos expulsado de Nicaragua desde 2023, país del que también tiene la nacionalidad y en el que ha vivido más de cuatro décadas difundiendo la Teología de la Liberación.

Aragón (1950, Caleruega, Burgos) realiza una gira europea junto a Gabriel Putoy, profesor indígena que estuvo encarcelado por el régimen sandinista por su participación en las protestas de 2018.

Después de haber visitado Madrid y Barcelona, las dos figuras del exilio nicaragüense están actualmente en París con la meta de llamar la atención de la comunidad internacional sobre la represión en Nicaragua, un conflicto eclipsado por lo que sucede en Venezuela, Cuba, la guerra en Ucrania o la de Oriente Medio.

Lo que mejor funcionaría para precipitar la caída de Ortega-Murillo sería "una presión económica" internacional que desembocase "en una crisis económica fuerte"

"No creo que Estados Unidos vaya a actuar (interviniendo para expulsar a Ortega y Murillo). No le interesa mucho Nicaragua", opinó el religioso español, durante la entrevista conjunta concedida a EFE en el convento de los Dominicos en París.

Para el dominico, lo que mejor funcionaría para precipitar la caída del tándem Ortega-Murillo sería "una presión económica" internacional que desembocase "en una crisis económica fuerte".

Sin embargo, el religioso reconoció que, en este momento y según el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), el país funciona desde el punto de vista macroeconómico.

Putoy (1977), por su parte, consideró que "sería bueno" un apoyo de los Estados Unidos de Donald Trump, pero con condiciones.

"Que al final seamos los nicaragüenses quienes decidamos quién es la persona idónea para que ocupe el cargo" de presidente, indicó el activista indígena, quien recordó que los gobiernos nicaragüenses de buena parte del siglo XX han estado condicionados por lo que quería Estados Unidos, en concreto la dictadura de los Somoza (1936-1979), que fue precisamente reemplazada por el sandinismo.

Tanto Aragón como Putoy están, hoy en día, refugiados en Costa Rica, el destino más a mano para los exiliados nicaragüenses. Ambos, no obstante, lamentaron la "desintegración" de los grupos opositores, que están esparcidos también en Estados Unidos y España.

"El movimiento ha caído desde la muerte de Roberto Samcam", asumió Aragón, en alusión al asesinato en 2025 en Costa Rica del militar y figura de Proa

"El movimiento ha caído desde la muerte de Roberto Samcam", asumió Aragón, en alusión al asesinato en 2025 en Costa Rica del militar y figura de Proa en la oposición al sandinismo.

El religioso también dijo echar en falta el respaldo del Vaticano en este momento al movimiento político contra Ortega y Murillo. El dominico ha pedido hace más de seis meses un encuentro con el papa León XIV.

Participante en las protestas contra el régimen de 2018, que dieron la vuelta al mundo y en las que murieron al menos 300 manifestantes por la violenta reacción de las fuerzas del orden, Putoy pasó cerca de un año en la cárcel, período tras el que cruzó la frontera hacia Costa Rica para exiliarse.

Sus dos hijos, hoy adolescentes, se quedaron en Nicaragua, mientras que la madre de ambos está refugiada en Estados Unidos.

"Mi papá murió y lo supe solo cuatro meses más tarde, por un vecino que me encontré en San José (capital de Costa Rica). Eso duele, pero tengo fuerzas para seguir adelante, quiero volver a ver a mis hermanos. Yo no me quiero morir en el exilio, yo quiero volver".

Putoy, de hecho, figuró entre las centenas de nicaragüenses a los que el régimen de Ortega y Murillo les retiró la nacionalidad. El profesor, un apátrida en este momento, viaja con un pasaporte de refugiado en Costa Rica.

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