El Gobierno francés admite la pérdida de control en algunas ciudades y el fracaso en la gestión de las protestas
Francia
El ministro de Justicia advirtió de que el extremismo de extrema izquierda constituye una amenaza para Francia
París/El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, reconoció este lunes que las fuerzas de seguridad perdieron el control en algunas grandes ciudades durante los disturbios del sábado y admitió fallos de previsión en el despliegue policial, mientras el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, reconoció el fracaso de la gestión de esa jornada de protestas.
"Sí, el sábado perdimos el control en algunas grandes ciudades", declaró Nuñez a la emisora France Inter, donde reconoció que la situación había sido extremadamente difícil de gestionar y que no debía repetirse.
El ministro de Interior admitió que los efectivos policiales desplegados fueron insuficientes ante la magnitud de los saqueos y los actos violentos registrados al margen de las manifestaciones. El presidente Emmanuel Macron rechazó el domingo su dimisión y le pidió que introdujera nuevos métodos de actuación contra los grupos violentos, informó este lunes el Elíseo.
"Hemos fracasado, sin duda", afirmó poco después Darmanin en France 2, tras expresar su respaldo a Nuñez.
El ministro de Justicia atribuyó parte de los problemas a las deficiencias de los servicios de inteligencia y advirtió de que el extremismo de extrema izquierda constituye una amenaza para Francia, junto con el crimen organizado y el terrorismo.
"Es evidente que nuestros servicios de inteligencia no saben cómo combatir a la extrema izquierda", lamentó el responsable de Justicia
"Lo que dijeron el presidente de la República y el ministro del Interior (durante una reunión de la víspera en el Elíseo) fue que hubo un fallo en la inteligencia. No se puede tener una buena labor policial sin una buena inteligencia", subrayó Darmanin.
"Es evidente que nuestros servicios de inteligencia no saben cómo combatir a la extrema izquierda", lamentó el responsable de Justicia.
Y añadió: "En los próximos años, una de las amenazas que afectarán a nuestro país, junto con el crimen organizado y el terrorismo, es el extremismo de extrema izquierda".
Nuñez, por su parte, defendió la actuación de las fuerzas de seguridad y destacó las cerca de 2.400 detenciones practicadas en el país. También reclamó una respuesta judicial firme y pidió que el reconocimiento de los errores de las autoridades no eclipse la responsabilidad de quienes participaron en los saqueos y los ataques.
El ministro acusó de nuevo a La Francia Insumisa (LFI) de no condenar con suficiente contundencia los actos violentos.
Darmanin afirmó que, hasta las 8:00 de este lunes, había 2.331 personas bajo custodia policial en Francia por disturbios y saqueos del fin de semana. Añadió que el 70% son mayores de edad, "muy conocidos de la Policía", y que en más del 80% de los casos la Fiscalía solicita prisión preventiva, lo que, a su juicio, refleja la firmeza de la respuesta judicial.
Por su parte, la fiscal de París, Laure Beccuau, aseguró en TF1 que la Fiscalía no "cejará en su empeño" por encontrar a las personas que han cometido actos de violencia y saqueos en la capital desde el sábado y pidió a los comerciantes afectados que conserven posibles pruebas, como objetos abandonados o rastros de sangre.
La Prefectura de Policía de París ha creado un grupo especial de investigación para examinar las denuncias y revisar las imágenes disponibles, incluidas las grabaciones de cámaras de seguridad de comercios, sistemas de videovigilancia y redes sociales.
Las autoridades también han solicitado a los testigos que entreguen sus vídeos a la Policía. Los disturbios del sábado incluyeron saqueos de comercios, ataques contra edificios públicos y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en París y otras ciudades francesas.
"Dada la necesidad de mantener el mando de las fuerzas del orden en el contexto actual, el presidente de la República rechazó" la renuncia Nuñez
Mientras tanto, el presidente francés, Emmanuel Macron, rechazó la dimisión de Laurent Nuñez y le pidió que despliegue cuanto antes nuevos métodos de intervención contra los grupos violentos, informó este lunes el Elíseo.
La Presidencia francesa justificó la decisión por la necesidad de garantizar la continuidad del mando de las fuerzas de seguridad en el actual contexto de tensión. "Dada la necesidad de mantener el mando de las fuerzas del orden en el contexto actual, el presidente de la República rechazó" la renuncia Nuñez, indicó el Elíseo.
En una entrevista en France Inter, Nuñez explicó que había presentado su dimisión a Macron "porque –dijo-–soy responsable de todo lo que está ocurriendo".
Macron volvió a reclamar transparencia sobre los fallos de previsión y de inteligencia que, según la Presidencia francesa, contribuyeron a los disturbios, los destrozos y los saqueos de cientos de comercios.
El ministro había presentado su dimisión después de las críticas a la gestión policial de las protestas del 17 de octubre, que derivaron en actos vandálicos y enfrentamientos en distintas ciudades francesas.
Macron pidió a Nuñez que aplique "lo antes posible sobre el terreno nuevos métodos de actuación" contra los responsables de los disturbios
El recuento por las autoridades asciende a unas 2.400 detenciones y cerca de un millar de miembros de las fuerzas de seguridad heridos. La actuación policial también ha recibido críticas de varios alcaldes, entre ellos los de París, Marsella y Limoges, cuya Alcaldía fue pasto de las llamas.
Ante la magnitud de los daños, Macron pidió a Nuñez que aplique "lo antes posible sobre el terreno nuevos métodos de actuación" contra los responsables de los disturbios, dijo el Elíseo.
El ministro de Interior reconoció hoy que el despliegue policial que implementó era, "en algunos aspectos, asimétrico en relación con el volumen de participantes", ya que la participación fue "claramente mayor de lo que habíamos previsto", explicó. Sus pronósticos estimaban 200.000 manifestantes para el sábado, mientras que la cifra final fue de 500.000.
El ministro precisó que el sábado se movilizaron sesenta mil personas, entre ellas "todas las fuerzas móviles, gendarmes y agentes de Policía". "La cuestión ahora es cómo garantizar que esto no vuelva a ocurrir", subrayó.
En una declaración solemne televisada el domingo por la noche, el presidente advirtió de que quienes intentaron atacar las instituciones republicanas tendrían que responder por sus actos ante la justicia y apuntó como responsables de las violencias y saqueos a grupos de ultraizquierda y a delincuentes.