Militares ecuatorianos vigilan la embajada de Cuba en Quito
Ecuador
El presidente Daniel Noboa ironiza sobre la quema de documentos en la sede diplomática
La Habana/Tras la reciente decisión del Gobierno de Ecuador de declarar persona non grata al embajador cubano Basilio Antonio Gutiérrez García y a todo el personal diplomático, se han desatado protestas y tensiones que reflejan la polarización interna del país.
Poco después de que se anunciara la expulsión, medios locales reportaron la presencia de personal militar en el exterior de la sede diplomática cubana. En la misma tarde se concentraron alrededor de treinta ecuatorianos frente a la embajada, portando pancartas y coreando consignas contra las políticas externas de EE UU, según EFE.
Los manifestantes señalaban que Noboa “responde a órdenes que recibe” y denunciaban la reciente operación militar ejecutada por las Fuerzas Armadas estadounidenses en territorio ecuatoriano, que califican de “terrible” para la soberanía del país, ya que el pasado noviembre se había rechazado por mayoría de votación ciudadana la instalación de bases extranjeras en Ecuador. Uno de los participantes concluyó: “Nos hemos convertido en un protectorado gringo”.
Legisladores ecuatorianos de la oposición rechazaron hoy jueves la decisión del Gobierno de Noboa. La presidenta del Grupo Interparlamentario de Amistad Ecuador-Cuba, Liliana Durán, advirtió sobre el impacto negativo de esta ruptura diplomática. Según Durán, la medida evidencia “el servilismo y alineamiento del Gobierno con la política de Washington, sacrificando nuestra soberanía y dignidad de la política exterior” y señala que lo más grave es que esta medida ocurre justo cuando EE UU intensifica su presión contra Cuba.
La medida evidencia el servilismo y alineamiento del Gobierno con la política de Washington
La legisladora Nuria Butiña se sumó al rechazo y recordó que, pocas horas antes del anuncio oficial del Gobierno, se había celebrado una reunión del Grupo Interparlamentario con el embajador cubano y su equipo en la Asamblea Nacional. Por su parte, la legisladora Mariana Yumbay sentenció que la medida “se une a una lógica geopolítica que desde hace más de medio siglo busca aislar y presionar al pueblo cubano”.
Pocas horas después de que el Ejecutivo anunciara la expulsión, el presidente Daniel Noboa publicaba en su perfil de X uno de los videos circulados por la prensa derechista ecuatoriana, donde se muestra a supuestos funcionarios de la embajada cubana incinerando documentos en un asador de la azotea de la sede diplomática. Noboa lo llamó con ironía “parrillada de papeles”.
En una entrevista con el medio local Radio Canela, Noboa afirmó que “todo papel diplomático debe permanecer intocable por el Estado”, subrayando la protección que ampara a la documentación oficial de las misiones extranjeras; y siguió ironizando además sobre la incineración de los documentos: “No sabía que parte de la dieta cubana consistiera en cocinar papeles y presentarlos como un plato típico”.
No sabía que parte de la dieta cubana consistiera en cocinar papeles y presentarlos como un plato típico
La asambleísta oficialista Lucía Jaramillo también reaccionó en redes sociales a la incineración: “¿Quién quema papeles en el techo de una embajada? Solo quien intenta destruir evidencia”, dijo la parlamentaria, y añadió que las imágenes “confirman lo que por años se denunció: indicios de espionaje político en Ecuador”. Según su criterio, Cuba y Venezuela encubren actividades vinculadas con el correísmo.
El ex presidente y aliado del régimen cubano, Rafael Correa, arremetió contra Noboa, calificando la expulsión de “vergüenza” y añadió que al saber la noticia creyó que se trataba de “una broma”. En X escribió: “Esbirros tratando de hacer méritos. ¡Qué vergüenza!” y acusó al presidente de estar destruyendo a Ecuador.
Mientras tanto, en Estados Unidos, congresistas republicanos del sur de Florida celebraron la medida del Ejecutivo ecuatoriano.
María Elvira Salazar publicó en X que la acción envía “un mensaje claro a toda la región: ya basta con la dictadura cubana”. Además, elogió a Noboa por enfrentar “un régimen que oprime a su propio pueblo y exporta represión, desestabilización y miseria por todo el hemisferio”.
Por su parte, Mario Díaz-Balart calificó la decisión como “contundente” y señaló que responde a los intereses de seguridad nacional de Ecuador, al tiempo que fortalece la cooperación en defensa y seguridad con Estados Unidos.