Un médico cubano denuncia el hacinamiento y la falta de sanitarios en una oficina del ICE en Florida
Migración
José Rafael, con formulario I-220A, dice que mantienen a 60 personas en un cuarto de 12 metros
La Habana/El médico cubano José Rafael denunció “las condiciones inhumanas” en que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mantiene detenidos a cientos de migrantes en las oficinas en Miramar, Florida, a través de un audio que envió al periodista Javier Díaz.
“Hay 60 personas encerradas en un cuarto de 12 metros”, una de las varias áreas que hay en el lugar, afirmó le migrante que cuenta con un formulario I-220A, una “orden de libertad provisional” bajo palabra que ofrece el Gobierno de Estados Unidos a personas que fueron detenidas al entrar de manera ilegal en el país.
El galeno dice que “hay al menos 150 personas” en Miramar, que operaba hasta antes de mediados de 2026 como una oficina administrativa de registro y citas. Sin embargo, ante el cierre de la cárcel Alligator Alcatraz por el elevado coste operativo, y el aumento de arrestos, Miramar ha pasado a usarse como centro de retención.
El médico cubano confirma que el lugar no cuenta con las condiciones para mantener largos periodos a las personas. “No hay servicios médicos ni enfermera” y agrega que la falta de personal de la salud fue evidenciada por el ataque epiléptico que sufrió uno de los internos. “Ahí se convulsionó ante todos”.
José Rafael comenta que los guardias no hacen nada. “Lo que dicen es que seamos más fuertes”. En Miramar, las personas están prácticamente incomunicadas debido a que hay un solo teléfono”. El facultativo asegura que en el lugar hay detenidos que “no son criminales, personas a las que cazan mientras van a trabajar”.
El galeno dice que “hay al menos 150 personas” en Miramar, que operaba hasta antes de mediados de 2026 como una oficina administrativa de registro y citas
De acuerdo con el testimonio, en el área en que se encuentra “hay un teléfono para 120 personas”. Además, no se ha podido duchar debido a que se cuenta con “un boiler (calentador de agua) para 55 personas”.
El testimonio del migrante de la Isla confirma la denuncia en julio pasado de la congresista demócrata Debbie Wasserman Schultz tras su visita sorpresa al lugar. “Las condiciones en que tienen a estas personas son horrorosas”, subrayó. “Hay literalmente personas acostadas en el suelo –dijo–. No hay absolutamente nada de espacio. Es gente de pared a pared”.
Wasserman Schultz señaló que en cada sala de retención se tiene un inodoro en una esquina sin la privacidad adecuada, lo que obliga a las personas detenidas a comer, dormir y usar el baño en el mismo espacio reducido.
El director de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (Lulac), Juan Proaño, afirmó en agosto pasado que Miramar se ha convertido en una “trampa” para los migrantes. Las personas acuden a una cita con migración y terminan arrestados. “Están siendo secuestrados en plena cita de registro. Sin previo aviso, sin una audiencia, sin oportunidad de despedirse. Sus hijos nacidos en Estados Unidos, ciudadanos estadounidenses, quedan esperando en el estacionamiento o en la escuela, preguntándose por qué mamá o papá nunca regresó a casa. Esto no es hacer cumplir la ley”.
Organizaciones de derechos humanos han denunciado abusos sistemáticos, hacinamiento, negligencia médica y muertes bajo custodia en los centros de detención del ICE.
Un reportaje de CBS News reveló en julio pasado que quince de los 45 centros de detención de inmigrantes del ICE no habían sido inspeccionados en más de 12 meses hasta finales de junio, mientras que cinco no tenían constancia de ninguna inspección. “Muchas instalaciones presentan deficiencias y se requieren reevaluaciones frecuentes para garantizar que se aborden dichas deficiencias”, afirmó la doctora Annette Dekker, profesora adjunta de la facultad de medicina de la Ucla.
El análisis destaca que el Florence Correctional Center en Arizona, con un promedio de 518 detenidos al día, fue fiscalizada por última vez en diciembre de 2024. Mientras que el Golden State Annex en McFarland (California), que tiene un promedio de 603 detenidos por día, no ha sido inspeccionado desde enero de 2025, a pesar de las constantes denuncias de negligencia de los inmigrantes detenidos en esta cárcel.
Una investigación del Gobierno de Estados Unidos constató además las condiciones de hacinamiento, abusos y el uso de pequeñas jaulas metálicas como “zonas de calma” para los migrantes detenidos en Alligator Alcatraz, antes de su cierre a mitad de año en el sur de Florida.
Según los inspectores, hasta 79 migrantes fueron confinados en ese centro “entre varios minutos y casi dos horas” en pequeñas jaulas de 1,7 metros de diámetro entre el 17 de julio de 2025 y el 18 de enero de 2026.