Ciego de Ávila, a medio camino de discutir la final

Los Leones fueron blanqueados este lunes 8 a 0 por los Tigres

Los Tigres se están comportando como un equipo grande, decidido por completo a revalidar su título y ya con un pie en la lucha final.
Los Tigres se están comportando como un equipo grande, decidido por completo a revalidar su título y ya con un pie en la lucha final.

Demasiados puntos sensibles han mostrado este lunes los Leones ante los Tigres y, aunque en el primer juego resultaron noqueados y perdieron 14-4, al menos se batieron a cañonazos, en el segundo no pasaron de tres hits y fueron blanqueados 8 a 0.

El juego de anoche en un Cepero repleto resultó un admirable desafío entre los abridores Dachel Duquesne, por Ciego de Ávila, y el azul Noelvis Entenza, pero solo hasta la quinta entrada. Todo iba con un marcador 1-0 a favor de Ciego y ambos serpentineros se cuidaban de no dar ventaja al contrario.

Pero, ya que no funcionaba la artillería mayor, los Tigres acudieron a un castigo táctico más ágil y ligaron tan bien que, en ese inning, mandaron a Entenza -con 75 lanzamientos- para el dugout y ya, 6 a 0 el partido, ni Yulieski ni los demás pitchers pudieron evitar el colapso.

Yanier Valdés, muy joven y resuelto, salió a lanzar por Industriales en el sexto, pero el marcador siguió subiendo hasta 7-0. A esta altura, Rudy Reyes y Wilfredo Aroche eran los únicos que habían podido batear y, cuando Duquesne terminó su séptimo capítulo, con 87 lanzamientos, había ponchado a seis hombres y dado solo dos boletos, retirando a 10 bateadores al hilo.

El mentor avileño, Roger Machado, puso a Yander Guevara como efectivo estabilizador en el octavo inning. Su rival Ian Rendón vio subir el marcador 8-0 e insinuarse el nocao y, por fin, vino el matador Yunier Cano, de impresionantes números, a definir la lechada.

La eficaz ofensiva de Ciego estuvo encabezada por Yeniet Pérez -bateador de primera bola-, Luis Robert y Raúl González, que dieron dos hits cada uno, demostrando qué bien les vino el descanso por el juego contra el Tampa Bay y, en definitiva, cómo ha ido solidificándose poco a poco, de la mano de Roger Machado, un equipo que hace 10 años no tenía la condición de discutir de tú a tú con conjuntos como, ahora, Pinar del Río o Industriales.

El mentor Machado reconoce estar muy satisfecho con estas dos victorias ante un equipo como Industriales, pero sabe que no puede confiarse

Después del encuentro, ante las cámaras, Duquesne contó que, el día anterior, había estado observando a los bateadores de Industriales, pues sabía que los enfrentaría el lunes. Su trabajo, entonces, se concentró en aplicar lanzamientos como la recta, el slider y el tenedor, manteniendo siempre el control sobre zonas incómodas.

Machado reconoce estar muy satisfecho con estas dos victorias nada menos que ante un equipo como Industriales, pero sabe que no puede confiarse, no solo porque ahora jugarán en el Latino, sino por el propio pedigrí de los capitalinos, que pueden venir de abajo, como han hecho en otras ocasiones.

No hay dudas de que los Tigres se están comportando como un equipo grande, un clásico ya, decidido por completo a revalidar su título y ya con un pie en la lucha final.

En cuanto a la otra parte, parece que el play off Matanzas-Pinar no se definirá durante esta semana y que ninguno de los dos podrá ganar los tres encuentros de martes, miércoles y jueves, por lo que habrá que regresar al Victoria de Girón el sábado.

Hoy se espera un buen duelo entre el zurdo Yoanni Yera, por los Cocodrilos, y Yaifredo Domínguez, el joven lanzador que llegó a participar en la Serie del Caribe.

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