AI pide al nuevo gobierno de Birmania liberar a todos los presos políticos

Htin Kyaw, el presidente electo de Birmania (derecha). (Fotograma)
Htin Kyaw, el presidente electo de Birmania (derecha). (Fotograma)

(EFE).- Amnistía Internacional ( AI ) pidió hoy  al  nuevo  gobierno  de  Birmania  (Myanmar) la liberación de todos los  presos   políticos encarcelados en el país y que ponga fin  al  clima de represión usada por anteriores Ejecutivos.

El próximo miércoles, Htin Kyaw será investido presidente, el primero elegido de manera democrática en el último medio siglo de la historia birmana.

AI  remarca la oportunidad histórica para lograr avances en materia de derechos humanos y romper el marco legal represivo que durante décadas ha permitido los arrestos arbitrarios, en un informe titulado "Nuevas expresiones coinciden con la vieja represión".

"La legislación de  Birmania  se lee como un manual de represión. En los años recientes, las autoridades han incrementado su uso para silenciar a los disidentes", señala Champa Patel, directora para el Sudeste Asiático de  AI , en un comunicado que acompaña  al  informe.

La organización reclama la liberación inmediata e incondicional de todos los  presos  de conciencia.

Según datos de Amnistía Internacional, en la actualidad hay cerca de 100 prisioneros  políticos  en  Birmania , entre los que se incluyen a periodistas, estudiantes, activistas y defensores de los derechos humanos, entre otros.

La Liga Nacional para la Democracia (LND), liderada por la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, se impuso de manera abrumadora en las elecciones generales de noviembre del año pasado.

Suu Kyi, quien no puede ocupar la presidencia por veto constitucional, formará parte de gabinete gubernamental aunque aún se desconoce a cargo de qué ministerio.

"El nuevo  gobierno  debe priorizar la reforma legal para asegurar que la protesta no sea un crimen (...) El  gobierno  de la LND tiene un oportunidad de oro para hacer efectivos los cambios en los derechos humanos. Aunque necesitarán el apoyo de la comunidad internacional", sentencia Patel.

Birmania  vive un etapa de aperturismo internacional desde que en 2011 la extinta Junta militar, que gobernó el país con puño de hierro durante 49 años, cediera el poder a un  gobierno  afín encabezado por el general Thein Sein.

A pesar de las reformas económicas, políticas y sociales acometidas por el  gobierno  saliente, los militares siguen contando con amplios poderes e influencia en el país.

La Constitución birmana reserva a efectivos del Ejército el 25 por ciento de los asientos de las Cámaras del Legislativo y permite nombrar a los ministros de Interior, Defensa y Fronteras. 

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