Raúl Castro podría estimular la ofensiva contra el embargo

Sus acciones no serían el resultado de presiones de EE UU, sino pasos propios para impulsar la "actualización" estancada y, de paso, favorecer esos movimientos

Existe una clara ofensiva en EE UU de los grupos anti-embargo/bloqueo.

Involucran una carta de 40 importantes personalidades de anteriores gobiernos, a la ex Secretaria de Estado de Obama, Hillary Clinton, fuerte aspirante a la nominación demócrata a las próximas elecciones presidenciales, y a tres editoriales seguidos en tres semanas de The New York Times. El último, publicado el sábado 25 de octubre, informa que los asesores de Obama estudian el tema.

Hace unos días, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) del G-7, con sede en París, excluyó a Cuba de sus mecanismos de control, en reconocimiento a su labor para prevenir el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo.

Esto abre espacio para que el Gobierno de EE UU pueda sacar a Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo, lo cual constituye uno de los principales obstáculos en cualquier camino del Presidente Obama para concretar un acercamiento más efectivo a Cuba.

Por su parte, el Gobierno cubano ha dicho insistentemente que se opone al bloqueo-embargo y ha ganado el apoyo, mayoritario primero y después casi unánime, de la comunidad internacional a una resolución de condena durante varios años consecutivos. Esta semana, Naciones Unidas acaba de volver a aprobar abrumadoramente una nueva resolución de rechazo al bloqueo-embargo.

Es incuestionable que el Gobierno de Raúl Castro ha dado una serie de pasos en el orden interno que, si no estuvieran preñados de estado-centrismo y limitados por las trabas de la burocracia y los más retardatarios en la alta cúpula gobernante, hubieran podido implicar cambios de calado en la situación económica del país y, quién sabe, otras derivas democratizadoras.

Igualmente, debería tenerse en cuenta que los grupos anti-embargo/bloqueo en EE UU no están exigiendo nada al Gobierno cubano, sino que piden al de EE UU que flexibilice o elimine dichas restricciones por considerarlas obsoletas, inefectivas y contraproducentes.

Y también saben Raúl y sus militares que necesitan dar un impulso a su "actualización", el cual solo puede provenir de desamarrar los nudos que impiden a los cubanos desplegar sus capacidades creativas individuales y colectivas en todos los órdenes, especialmente en la economía.

Desarticular esas trabas no tiene nada que ver con satisfacer ningún interés de EE UU: es una necesidad para el progreso de la economía y la sociedad cubanas

Desarticular esas trabas no tiene nada que ver con satisfacer ningún interés de EE UU: es una necesidad para el progreso de la economía y la sociedad cubanas.

Por esas mismas razones, en estas circunstancias, si el Gobierno cubano encaminara sus pasos en esa dirección, no podrían ser presentados como resultados de presiones de EE UU, sino como acciones propias en busca de hacer avanzar la "actualización".

También, es verdad, serían una contribución importante para potenciar las posiciones anti-embargo/bloqueo en EE UU y facilitar un acercamiento en las relaciones con el vecino norteño.

Entre esas eventuales acciones podrían estar :

1-Suspender todo tipo de represalias contra el pensamiento y el activismo político diferentes y revisar las causas relacionadas con delitos de este tipo, a fin de poner en libertad a los que estén detenidos por razones propiamente políticas.

2-Someter a discusión en la Asamblea Nacional del Poder Popular y a debate nacional, en todos los medios de difusión y por todas las vías posibles, diferentes proyectos de leyes encaminados a

A) garantizar el libre ejercicio de la crítica pública y el derecho de asociación;

B) liberar de todas las restricciones el trabajo por cuenta propia y la organización de cooperativas autónomas;

C) garantizar la libertad de comercio interna y ampliar las facilidades aduanales para la importación y exportación con fines mercantiles de todos los cubanos;

D) ampliar la reforma migratoria, a fin de permitir a los cubanos que han adquirido otra nacionalidad de entrar y salir de Cuba libremente, como a cualquier ciudadano extranjero, y brindarles las mismas oportunidades de inversión;

E) trocar la ley de inversiones extranjeras por una ley de empresas mercantiles que brinde posibilidades iguales de inversión a nacionales y extranjeros y perspectivas de captarlas no solo por los proyectos de interés estatal, sino también por los del sector privado y el cooperativista.

3-Ampliar las posibilidades para el uso de Internet por la población.

4-Convocar a un debate público nacional, abierto, horizontal, libre sobre la Constitución y el papel y funcionamiento de los Órganos del Poder Popular –se viene realizando pero en comisiones centralizadas y con agendas prediseñadas– con vistas a realizar las reformas o cambios constitucionales y legales que demanda la sociedad cubana contemporánea.

Por último, un levantamiento más completo del bloqueo-embargo podría ser favorecido si el Presidente Raúl Castro anunciara que, al terminar su mandato, el próximo Presidente de Cuba y los diputados de la Asamblea Nacional serán electos por el voto directo y secreto de la población en elecciones plenamente libres y democráticas, informando de modificaciones concretas que serán discutidas y aprobadas por la Asamblea Nacional en la actual Constitución y la ley electoral vigente que las garanticen.

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