"Agua y luz", el grito desesperado de las mujeres de Luyanó, agobiadas por los constantes apagones
La Habana
En Santos Suárez, la población tomó una calle y prendió fuego a los múltiples basureros al aire libre y a una instalación de Etecsa
La Habana/El toque de calderos a plena luz del día empieza a ser ya habitual. Ocurrió de nuevo este miércoles en el barrio habanero de Luyanó, ante la mirada de dos patrullas policiales que se limitaron esta vez a observar mientras los vecinos golpeaban sus cazuelas al grito de “agua y luz”.
A quienes se asomaban a los balcones para ver qué ocurría se les invitaba a unirse. “No es allá arriba, es aquí abajo, en la calle", gritaba una vecina a los curiosos que aún se resisten a la protesta. Otros tocaban cazuelas más a resguardo, desde sus balcones. Llevaban para ese momento unas cinco horas sin luz, lo que también suponía no tener agua.
La protesta, que pudo presenciar 14ymedio, no fue la única que se produjo este miércoles en la capital. Ni en el resto de Cuba. Los meses que la población lleva sufriendo a veces más de 48 horas seguidas sin luz están haciendo aún más mella con el calor del verano.
En Santos Suárez, la noche fue menos pacífica. La protesta comenzó pasadas las 8 de la noche y la intensidad fue aumentando hasta que, según un testimonio en redes sociales, la muchedumbre tomó la calle General Serrano desde el inicio hasta el final, prendiendo fuego a cada uno de los muchos montones de basura hasta que todo se descontroló.
“No pusieron la electricidad, casi queman el Circulo Infantil Las Estrellitas de Serrano. Tuvieron que llegar los bomberos para que eso no se esparciera más. Más adelante de la calle General Serrano no lograron controlar el fuego y quemó el servidor de Etecsa, que son esas casetas que hay en ciertas esquinas, quedándose más de medio barrio sin comunicación”, contaba una testigo de los hechos. Para rematar, el monopolio estatal ha contado que no tiene repuestos para arreglarlo y la incomunicación no será corta.
“En una de las esquinas, donde prendieron los basureros, al ser de noche, el viento trasladó el aire para dentro de las viviendas y una menor terminó en el policlínico Raul Gomez ya que es asmática, eso sin contar el resto de las viviendas respirando esos químicos”, lamenta la vecina, que en su publicación reprocha a EE UU el cerco energético y al régimen que, “sin ánimos de proponer un cambio positivo exige resistencia. Y en el medio de estos dos Gobiernos el pueblo de Cuba ahorcandose con esa soga”.
La noche volvió a ser larga. El pronóstico de déficit era de 2.040 megavatios, ya que en la hora pico el sistema eléctrico solo genera 990 y la demanda era de, al menos, 3.000. Se esperaba para este miércoles la entrada de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, la principal del país, después de tres intensas jornadas de reparaciones.
Finalmente, la situación se ha prolongado un poco y los trabajadores esperaban, la tarde del miércoles, el inicio de la prueba hidráulica, que decidirá el inicio del arranque, tras la verificación de todos los cordones de soldaduras y áreas de amenaza en la caldera.
El ingeniero Román Pérez Castañeda, director general de la central, dijo a la prensa oficial que la comprobación llevaría unas seis horas, “momento decisivo para dictaminar el trabajo y corregir algún punto con debilidad”. En caso de obtener resultados favorables, se pasa al cierre de caldera y encendido, tras los cuales hay que esperar seis horas más para alcanzar los parámetros, producir vapor útil y comenzar a rodar la turbina, pasos previos para incorporarse al sistema electroenergético nacional.
“Reconocemos que es un desafío contra el tiempo, pero confiamos en los trabajos que se han realizado”, dijo Pérez Castañeda. La peor noticia es que a estas alturas casi importan poco los 200 MW que puede aportar la Guiteras cuando el faltante es diez veces más.