Una avería y un derrame de petróleo dejan al descubierto la fragilidad de los oleoductos cubanos
Energía
El Varadero-Matanzas estuvo 23 horas sin bombear el crudo nacional que alimenta la Antonio Guiteras
Madrid/Una avería en el oleoducto entre los yacimientos de petróleo de Varadero y la Base de Supertanqueros de Matanzas, que alimenta la termoeléctrica Antonio Guiteras, ha obligado a detener el bombeo de crudo nacional durante 23 horas, según informó este viernes el periódico Girón. La reparación se realizó en condiciones de “alta peligrosidad”, de acuerdo con la nota publicada, debido a la presencia de crudo con un elevado potencial inflamable por la emanación de gases.
El incidente dejó también un derrame que todavía está siendo atendido “sin descanso”, según el comunicado, para minimizar el impacto ambiental.
La interrupción del bombeo afectó la continuidad de la producción petrolera y al sistema eléctrico nacional (SEN), señaló el periódico, aunque no precisó el volumen de crudo derramado ni la cantidad de petróleo que dejó de circular durante la avería.
La publicación recalcó además la dificultad de la reparación debido a que “las tuberías fueron construidas bajo normativas antiguas, hoy incompatibles con los estándares internacionales”. Girón no da detalles sobre la instalación, pero los datos disponibles indican que se trata de un oleoducto de 75 kilómetros, con un diámetro de 20 pulgadas, que fue construido en 2000 por la compañía canadiense Tytan y costó unos 20 millones de dólares.
La publicación recalcó la dificultad de la reparación debido a que “las tuberías fueron construidas bajo normativas antiguas, hoy incompatibles con los estándares internacionales”
El incidente revela otra de las vulnerabilidades de la crisis energética cubana, más allá del déficit de combustible: el deterioro de la infraestructura destinada a extraer, almacenar, transportar y refinar el crudo nacional que abastece a las centrales eléctricas.
Los oleoductos de la Isla forman una red mucho menor que las grandes infraestructuras de transporte de hidrocarburos de otros países, pero cumplen una función esencial en un sistema energético que depende casi en su totalidad de los combustibles fósiles para generar electricidad.
Estos conductos conectan terminales, yacimientos, refinerías y centrales eléctricas y permiten reducir los costos y los riesgos asociados al transporte por carretera. El oleoducto averiado este viernes traslada el crudo extraído en los yacimientos de Cárdenas y Varadero, después de mezclarlo con nafta y otros productos ligeros para reducir su viscosidad y facilitar su movimiento en las tuberías –también muy deterioradas por falta de mantenimiento–, hasta los Supertanqueros situados en la bahía de Matanzas.
La red cubana de oleoductos se fue formando durante varias décadas, pero la mayor parte de su infraestructura nació durante los años de dependencia de la Unión Soviética, que en 1985 suministraba alrededor del 90% del petróleo que consumía la Isla.
La red cubana de oleoductos se fue formando durante varias décadas, pero la mayor parte de su infraestructura nació durante los años de dependencia de la Unión Soviética
En los años finales de aquella alianza se construyó el oleoducto Amistad, una tubería de 189 kilómetros que conecta la terminal de Supertanqueros de Matanzas con la refinería Camilo Cienfuegos, en la costa sur de la Isla. Su función era permitir que los grandes buques descargaran el crudo en Matanzas para después bombearlo por tierra hasta Cienfuegos, sin necesidad de trasladarlo nuevamente por barco.
Según Jorge Piñón, investigador de la Universidad de Texas, esta tubería de 21 pulgadas de diámetro fue diseñada para trasladar unos 134.000 barriles diarios. En su recorrido, cuenta con una estación de bombeo en Jagüey Grande. El experto considera que esta estación y sus entornos son el principal "cuello de botella" y el punto de mayor fragilidad medioambiental de la línea, debido al peligro constante de una rotura y una desastrosa contaminación en la zona.
Pero el Amistad quedó prácticamente inactivo cuando Moscú suspendió sus envíos de petróleo. La refinería de Cienfuegos dejó de funcionar durante los años del Período Especial, tras la desaparición de la Unión Soviética, y también el oleoducto.
Con la alianza entre Hugo Chávez y Fidel Castro, Cuba y Venezuela rehabilitaron la refinería de Cienfuegos y recuperaron parte de la infraestructura asociada
Con la alianza entre Hugo Chávez y Fidel Castro, Cuba y Venezuela rehabilitaron la refinería de Cienfuegos y recuperaron parte de la infraestructura asociada. En 2008, José M. Suárez, entonces director de Movimiento de Crudo y Productos de la empresa binacional que gestionaba la refinería, dijo que el Amistad llevaba más de 15 años sin actividad productiva y estaba siendo sometido a inspecciones para determinar posibles averías.
Ese año, los técnicos cubanos y venezolanos trabajaban en la limpieza y revisión de la tubería, incluso mediante dispositivos electrónicos capaces de detectar obstrucciones, roturas y zonas debilitadas por la corrosión. La intención era utilizar nuevamente la ruta Matanzas-Cienfuegos para reducir los costos del transporte en camiones cisterna y trenes, y aliviar la presión sobre los muelles de la refinería cienfueguera.
La vulnerabilidad quedó expuesta en agosto de 2022, cuando un incendio destruyó parte de la Base de Supertanqueros de Matanzas. En medio de la emergencia, las autoridades intentaron sacar petróleo almacenado en la terminal y enviarlo a Cienfuegos a través del Amistad. La operación consiguió trasladar entonces unas 5.000 toneladas de petróleo, pero el bombeo tuvo que detenerse debido a una avería en la estación de rebombeo situada en Jagüey Grande.
Jorge Piñón concluyó que, con esa operación, se revelaba que el Amistad no estaba operando y advirtió de los problemas de conservación y mantenimiento
El pasado abril, cuando el Anatoly Kolodkin llegó a Matanzas con unas 100.000 toneladas de crudo ruso –el único cargamento de petróleo recibido por Cuba este año, después del Ocean Mariner, que arribó en enero con unos 80.000 barriles desde México–, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, no explicó por qué Cuba no utilizó el Amistad para trasladar directamente el crudo desde Matanzas. En su lugar, fue necesario trasvasarlo a otros barcos para llevarlo hasta su destino. “Fue poco a poco, una vuelta, dos vueltas, tres vueltas”, dijo entonces el ministro.
Piñón concluyó que, con esa operación, se revelaba que el Amistad no estaba operando y advirtió de los problemas de conservación y mantenimiento, especialmente en torno a la estación de bombeo de Jagüey Grande.