APOYO
Para ayudar a 14ymedio

Con las calles semivacías, los vehículos eléctricos dominan las estadísticas de accidentes en Cuba

Transporte

Un Ecomóvil y un triciclo chocaron este sábado en Sancti Spíritus, donde estas alternativas ganan terreno ante la crisis del transporte

Los dos vehículos quedaron junto a la acera tras el impacto, en una de las intersecciones más transitadas de Sancti Spíritus. / 14ymedio
Mercedes García

03 de octubre 2026 - 14:05

Sancti Spíritus/Este sábado, un Ecomóvil y un triciclo terminaron junto a la acera después de chocar en la intersección de la Carretera Central y Sobral, en Sancti Spíritus. El accidente, aparentemente sin consecuencias graves, podría pasar como un hecho sin importancia si sus protagonistas no fueran, precisamente, dos de los vehículos que mejor representan la transformación acelerada del transporte en la Isla.

Según relató un testigo a 14ymedio, la motoneta había puesto el intermitente para doblar cuando el Ecomóvil, al intentar esquivar un Lada blanco, se desplazó hacia el mismo lado y ambos vehículos colisionaron. 

Los Ecomóviles, unos minibuses eléctricos con poca carrocería, se han convertido en una presencia habitual en Sancti Spíritus. Concebidos como alternativa a la falta de combustible y al deterioro del transporte público, unos 30 de estos vehículos debían circular por la capital provincial, aunque los pasajeros se quejan de frecuencias cada vez más irregulares y esperas que pueden alcanzar las dos horas. 

Menos carros, sin embargo, no ha significado necesariamente menos riesgo para quienes continúan circulando

Estos nuevos medios ganan espacio justo cuando buena parte del parque automotor tradicional permanece inmovilizado. En los meses recientes, en plena agudización de la crisis de combustible, la Carretera Central en Sancti Spíritus llegó a permanecer prácticamente desierta, mientras en La Habana también desaparecían de las calles numerosos autos y guaguas. 

Menos carros, sin embargo, no ha significado necesariamente menos riesgo para quienes continúan circulando.

La propia Comisión Nacional de Seguridad Vial ha reconocido que, pese a la “disminución de la movilidad de los vehículos de combustión”, sigue aumentando el uso de motos, ciclomotores y triciclos eléctricos como alternativas de transporte. Entre enero y marzo se registraron en Cuba 1.234 accidentes, con 153 muertos y 1.154 lesionados. Motos, ciclomotores y peatones estuvieron involucrados en el 74% de los siniestros.

El fenómeno aparece todavía más claramente en Holguín. Según datos divulgados este jueves por el periódico oficial ¡Ahora!, entre el 1 de enero y el 28 de septiembre ocurrieron allí 344 accidentes, con 47 fallecidos y 350 lesionados. Los ciclomotores –categoría en la que las autoridades incluyen motorinas, motos, triciclos y bicimotos– tuvieron participación en el 78% de los accidentes. Solo las motorinas estuvieron presentes en 89 hechos. 

“Son muy frágiles ante los baches o los impactos, no tienen dónde agarrarse y los asientos son duros, muchas veces solo de metal”

Otro accidente reciente, esta vez en la ruta Maceo-Holguín, dejó heridos al conductor de un triciclo, una mujer y una niña. Según relató en Facebook hace dos días un testigo presencial, el triciclo no respetó una señal de Pare y chocó contra una guagua, cuyo chofer resultó ileso. El conductor del vehículo ligero quedó inconsciente tras el impacto, aunque recuperó el conocimiento camino del Hospital General "Vladimir Ilich Lenin"; las otras dos ocupantes sufrieron golpes que no ponían en peligro sus vidas. 

Entre los pasajeros, la experiencia tampoco siempre despierta entusiasmo. “Parece que vas montado a caballo. Brincan como si no hubiera un mañana y te sacan el estómago por la boca”, dice un espirituano acostumbrado a utilizarlos. También cuestiona la pericia de algunos choferes: “Muchos no son experimentados, hasta van por la senda contraria”. 

“Voy con el corazón en la garganta”, confiesa una habanera que utiliza estos vehículos regularmente en la capital. “Son muy frágiles ante los baches o los impactos, no tienen dónde agarrarse y los asientos son duros, muchas veces solo de metal”. En las pendientes, añade, la paciencia también forma parte del viaje: “Son lentos, muy lentos. A veces prefiero pagar más por un almendrón que hace el trayecto en la mitad del tiempo”. 

A falta de combustible, ómnibus y piezas de repuesto, la crisis ha ido expulsando de las calles a buena parte de los vehículos tradicionales y colocando en su lugar una fauna nueva. Son, cada vez más, los que mantienen a Cuba en movimiento. Y también los que aparecen con mayor frecuencia en sus estadísticas de accidentes.

No hay comentarios
Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último