Contenedores oxidados, la alternativa estatal para la vivienda en Cuba
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Las estructuras se almacenan en un viejo lugar donde se vendían materiales de construcción
La Habana/Una decena de contenedores de carga se apilan en un terreno de la calle Manglar, entre Infanta y General Emilio Núñez, con la visible ayuda de una grúa. Desde la calle, a simple vista, parecen depósitos normales, esos containers que trasladan mercancías por tren o por barco. Si se miran bien, sin embargo, se ven a sus costados varios huecos abiertos, cuadrados y rectangulares, con la forma exacta de puertas y ventanas. Un cuidador lo confirma: “Son para hacer viviendas que entregará el Estado”.
La apuesta del Gobierno para solucionar el crónico problema habitacional en Cuba, lastrado por el abandono de lo construido y la falta de materiales para lo que está por construir, parece pasar, de manera firme, por el reciclaje de contenedores. La iniciativa está lejos de ser, como se vendió en un principio, algo provisional o parcial, o solamente para damnificados de temporales, como ocurrió hace unos meses en Guantánamo, para vecinos que habían perdido sus casas por el huracán Oscar, casi un año antes.
El régimen los ha vendido como la mejor alternativa, pero a la vez ha reconocido que enfrenta varios desafíos
No hay, por el momento, balance oficial del número de contenedores-viviendas en el país ni su efectividad. El régimen los ha vendido como la mejor alternativa, pero a la vez ha reconocido que enfrenta varios desafíos, principalmente un buen aislamiento térmico para contrarrestar el calor y la humedad.
Tampoco son baratos. Aunque el Estado cubre la urbanización y algunos gastos en los proyectos que ha anunciado, los beneficiarios deben pagar el contenedor. En los últimos meses algunas mipymes han comenzado a ofrecer contenedores acondicionados entre 7.550 y 10.000 dólares, en un país donde el salario promedio apenas llega a 18 dólares al mes, lo que hace casi imposible acceder a estas viviendas improvisadas.
Cerrando la metáfora, el espacio de Manglar donde están almacenando las estructuras, en el municipio habanero de Cerro pero colindando con Centro Habana y El Vedado, muy cerca de la Plaza de la Revolución, era un antiguo rastro, un lugar donde se vendían materiales de construcción. Dando por perdidos ladrillos, cabillas y cemento, el elemento estrella para levantar una vivienda es ahora un contenedor oxidado.