En una Cuba sin luz y sin agua, la prensa oficialista defiende la moringa como solución mágica

Cuba

Un médico aconseja el uso de esta planta, que obsesionaba a Fidel Castro, para purificar el agua turbia en sustitución del cloro y el hervido

Un anciano Fidel Castro tocando una planta de moringa.
Un anciano Fidel Castro tocando una planta de moringa. / Cubadebate/Archivo
14ymedio

18 de marzo 2026 - 10:31

Madrid/Con la crisis energética como detonante, Cuba camina a pasos agigantados hacia una crisis de insalubridad en la que la incapacidad de gestionar la recogida de basuras y la falta de electricidad para el funcionamiento del abasto de agua están dando el puntillazo. Hace dos años, cuando la situación económica no era tan alarmante, apenas la mitad de la población tenía un acceso seguro al agua, una cantidad que ha descendido de manera abrupta en el contexto actual y ante la que, inexplicablemente, Cubadebate ofrece ahora una receta de alto riesgo: las semillas de moringa.

El medio oficialista publicó este martes un texto firmado por Johann Perdomo Delgado, médico especialista en Medicina Natural y Tradicional y jefe del departamento y del grupo nacional de esa especialidad en el Ministerio de Salud Pública. Con estos avales, el experto toma las propiedades naturales de la moringa como solución casi mágica para “la purificación del agua de consumo” y la sitúa prácticamente al mismo nivel que la cloración o, incluso, algo mucho más sencillo y económico: el hervido.

El doctor repasa los usos medicinales de la moringa, una planta invasora que crece sin control alguno en Cuba y cuyas propiedades fueron fijación de Fidel Castro, particularmente en los últimos años de su vida. Entre ellas están las “antioxidantes, antiinflamatorias, antihipertensivas, diuréticas, antimicrobianas, antipiréticas, antidiabéticas, hipolipemiantes, antiulcerosas, antineoplásicas, cardio y hepatoprotectoras”. 

Hay hasta 90 nutrientes en la planta, incluyendo proteínas, vitaminas y minerales, pero sus semillas tienen, añade, la posibilidad de “reducir la turbidez y suprimir hasta un 99% de las bacterias”

Hay hasta 90 nutrientes en la planta, incluyendo proteínas, vitaminas y minerales, pero sus semillas tienen, añade, la posibilidad de “reducir la turbidez y suprimir hasta un 99% de las bacterias” presentes en el agua en un “periodo corto de reposo”, lo que ayuda, según el texto, a prevenir varias enfermedades transmitidas por el agua no potable, como el cólera, otras enfermedades diarreicas, la disentería, la hepatitis A, la fiebre tifoidea y la poliomielitis.

Aunque la nota admite que “para la prevención de enfermedades infecciosas transmitidas por el agua, la cloración es un método conocido y bien aconsejable que permite eliminar microorganismos nocivos para la salud” afirma, temerariamente, que con las semillas de moringa se puede “garantizar desde casa el consumo de agua segura, a través del empleo de este recurso vegetal.

Además, explica la receta, tan sencilla como quitar la cáscara a una decena de semillas de la planta, triturarlas para hacer una masa y mezclarlas con 20 litros de agua. Agitado y mezclado durante tres minutos, basta con dejar actuar entre una hora y media o dos y filtrar con un paño limpio. “Con este método, de acuerdo con estudios realizados que han comprobado su inocuidad, es posible obtener un agua que resulta apta para el consumo humano y animal. De esta forma, sobre todo en caso de desastres naturales u otras emergencias, recurrir a las semillas de moringa es una manera mediante la cual podemos garantizar el cuidado de nuestra salud… ¡desde lo natural!”, añade el texto con despreocupación. 

La Organización Mundial de la Salud cita, en efecto, las muchas propiedades naturales de la moringa y ha revisado infinidad de estudios sobre el uso de sus semillas para purificar el agua. Hay al menos 20 publicaciones en el repositorio IRIS de la institución que contienen información sobre el tratamiento del agua con este método, muy en particular para países en desarrollo, pero sus beneficios son más limitados de lo que Cubadebate cuenta. 

Aunque observan que los resultados son prometedores señalan que “todavía se enfrentan a limitaciones significativas que restringen su uso generalizado”

La principal propiedad de las semillas para este uso está en las proteínas coagulantes (catiónicas), que actúan como floculantes naturales –se adhieren a la suciedad como un imán– haciendo que el agua sucia (turbia) se vea transparente. La limpieza es real, pero relativa. Como el propio doctor dice, puede llegar al 99% –aunque la OMS contempla que puede reducirse hasta el 90), esto deja un margen suficiente para que el agua consumida contenga virus y parásitos capaces de hacer enfermar. Por ello, la ciencia recomienda siempre que este sea, en todo caso, un paso previo a la cloración o, en casos en que no sea posible, el hervido. 

Los manuales de la OPS para tratamiento de agua sí reconocen el uso de las semillas de moringa para un primer paso: el de eliminar la turbidez. Pero a él debe seguir de manera indispensable cualquiera de los dos anteriormente citados o, en casos más extremos, el método SODIS, muy utilizado en zonas de emergencia con bastante éxito y que consiste en la exposición durante largas horas del agua al sol –con extremas precauciones en lo que al recipiente respecta–. 

A principios de este 2026, la OMS publicó un estudio realizado en Brasil sobre la “viabilidad de los coagulantes a base de plantas –incluyendo la moringa–” en la purificación del agua que revisaba a su vez publicaciones anteriores, con el fin de “avanzar en soluciones de tratamiento sostenibles, de bajo costo”. Sin embargo, aunque observan que los resultados son prometedores señalan que “todavía se enfrentan a limitaciones significativas que restringen su uso generalizado”.

También te puede interesar

Lo último

stats