El Estado cubano prohíbe a la doctora López Hernández asistir al congreso de LASA
Represión
La académica asegura que las autoridades mantienen “engavetado” su proceso judicial para evitar el costo político de enviarla a prisión
Madrid/La doctora Alina Bárbara López Hernández, co-directora de la Sección Cuba de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA), denunció que el régimen cubano le impidió asistir al congreso anual de la organización que se celebra esta semana en París.
En una publicación en su perfil de Facebook, explicó que pese a su importante cargo dentro de la Sección Cuba de LASA, “el Gobierno cubano no me permitió asistir debido al proceso (i)legal en el que estoy imputada junto a Jenny Pantoja, aunque mi regulación data de mucho antes de ese proceso judicial”.
López Hernández está “regulada” por las autoridades cubanas desde junio de 2023, a pesar de que la intelectual ha denunciado la arbitrariedad de esta decisión del Estado que contradice la propia Constitución de la República.
La académica señaló en su publicación de este jueves que la prohibición la convierte en la primera co-presidenta de una sección de LASA en Cuba que es una intelectual bajo represión y que “eso dice mucho de los cambios de época... y del carácter represivo del Estado cubano. Incluso, más de lo que pudiera decir una declaración”.
“Eso dice mucho de los cambios de época... y del carácter represivo del Estado cubano. Incluso, más de lo que pudiera decir una declaración”
López y Pantoja están acusadas de un delito de atentado por los hechos ocurridos el 18 de junio de 2024, cuando fueron reprimidas por los agentes que trataban de impedir la protesta pacífica que realizan ese día de cada mes. La Fiscalía solicitó en mayo de 2025 cuatro años de privación de libertad para la intelectual, sustituida por trabajo correccional sin internamiento, mientras que para la antropóloga pedía tres años, también con opción a ser sustituida por trabajo correccional.
Entrevistada este viernes por Martí Noticias, la académica declaró que las autoridades cubanas no solo no le permiten salir, sino que tienen engavetado su proceso legal y el de Pantoja para evitar el costo político de un juicio por el cual la académica tenga que ir a prisión. López Hernández recalcó: “Porque yo no voy a aceptar trabajo correccional sin internamiento. Yo voy a prisión y ellos lo saben, que no voy a ceder en eso por una cuestión de ética, de convicción, de conciencia”.
Según la doctora, otros académicos cubanos de diferentes instituciones sí pudieron asistir al evento, algunos de ellos ya retirados. López Hernández solo pudo compartir con el congreso de LASA un mensaje de manera virtual. En la publicación, la académica agradeció a los colegas de la sesión por el debate generado, “donde quedó claro que los estudios sobre Cuba no responderán a agendas políticas ni pueden ser condicionados por intereses particulares”.
"Yo no voy a aceptar trabajo correccional sin internamiento. Yo voy a prisión y ellos lo saben, que no voy a ceder en eso por una cuestión de ética, de convicción, de conciencia”
14ymedio ya había reportado este mes la filtración de una discusión interna dentro de la Sección Cuba de LASA, donde se revelaban desacuerdos por posiciones críticas dentro de la asociación. El debate se originó a partir de una declaración propuesta por el abogado y académico Raudiel Peña Barrios, en la que instaba al Gobierno cubano a aceptar el diálogo con ciudadanos que disienten de las agendas económicas, políticas y sociales oficiales. Figuras como las del sociólogo Aurelio Alonso rechazaron la propuesta, calificándola de “inaceptable”, por considerarla una declaración condenatoria. Alina Bárbara López fue una de las voces que salió en defensa de la propuesta, argumentando desde su propia posición de intelectual que sufre la represión de la Seguridad del Estado.
Desde su fundación, LASA había sido un espacio cercano a la narrativa del régimen cubano dentro del ámbito académico internacional, pero después de las protestas del 11J, la respuesta represiva del Estado y el silencio de la organización generaron malestar entre investigadores cubanos y derivaron en renuncias de miembros dentro y fuera de la Isla.
En julio de 2024, más de cincuenta integrantes de LASA solicitaron al Comité Ejecutivo una condena explícita de la “represión política” en Cuba, tras denuncias de violencia policial contra la doctora López Hernández y Jenny Pantoja.