La economía se desplomará en Cuba un 6,5% este año, el peor dato de América Latina según la Cepal
Cuba
La Isla registra el PIB por habitante más bajo en todo el continente, incluso detrás de Haití
La Habana/Ni siquiera la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (Cepal), que suele tender a rebajar los datos negativos sobre Cuba, es capaz de suavizar el descalabro que se prevé para la Isla este 2026. Según el más reciente el informe de proyecciones del organismo, publicado este lunes, la economía cubana sufrirá en 2026 una contracción del 6,5%, la peor de toda la región, mientras el continente en su conjunto crecerá un 2,2%.
Sorprende, por contra, Venezuela, para la que no se prevé un crecimiento tan alto como en 2025 (8,9%), pero sí se espera que crezca, un 6,5%. Haití, en segundo lugar en previsiones negras, registrará una caída más moderada (-1,4%), frente a la proyección del año pasado (-2,7%).
Cuba y Haití ya cerraron 2025 como las únicas economías latinoamericanas que decrecieron, de acuerdo con el informe de diciembre de la Cepal. Pero en ese momento faltaban tres semanas para que Estados Unidos interviniera en Venezuela, depusiera a Nicolás Maduro y estableciera el cerco petrolero que está siendo letal para la economía de la Isla.
Sorprende, por contra, Venezuela, para la que no se prevé un crecimiento tan alto como en 2025 (8,9%), pero sí se espera que crezca, un 6,5%
Desde entonces, los parámetros no han hecho más que empeorar, y las cifras del turismo publicadas este mismo lunes por la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei) vuelven a acreditar la hecatombe. En el primer trimestre del año, el país ha perdido casi la mitad de los turistas que consiguió atraer en el mismo período de 2025, un ejercicio que fue muy negativo para el sector al que más recursos presupuestarios se han destinado en los últimos lustros. En lo que va de 2026, han llegado a la Isla 298.057 viajeros internacionales, frente a los 573.363 del año pasado, una caída del 48%.
La Cepal, por lo demás, ha revisado a la baja su previsión de crecimiento del PIB regional para este 2026, pasando del 2,3 % proyectado en diciembre al 2,2 %, en un contexto internacional marcado por conflictos geopolíticos.
En los últimos años, la economía cubana ha alternado entre el estancamiento y la contracción, sin lograr una recuperación sostenida desde la pandemia y las fallidas reformas internas. El Anuario Estadístico de América Latina y el Caribe 2025 publicado por la Cepal el pasado febrero, situaba a Cuba en el último lugar de la región en el PIB por habitante después de dos años consecutivos de contracción económica.
Según el análisis que hace de este anuario el economista cubano Elías Amor Bravo, a precios corrientes, Cuba tiene un PIB per cápita de 1.082 dólares frente a un promedio regional de más de 10.000. Incluso, países con economías más frágiles, como Haití, superan a la Isla en este indicador. Al ajustar por inflación (precios constantes), la distancia se reduce, pero Cuba sigue por debajo de la media regional.
Estos datos, según palabras de Amor Bravo, “confirman que Cuba se encuentra inmersa en una grave crisis que no es de ahora, sino que se viene produciendo de forma continua, al menos, en los dos últimos años”.
Según la Cepal ha informado este lunes, el menor dinamismo económico proyectado para este año en la región “se observa de manera generalizada”, con una desaceleración del crecimiento en 24 de los 33 países de América Latina, mientras que solo siete mostrarían un aumento.
De concretarse esta proyección, que refleja un entorno externo caracterizado por tensiones internacionales, condiciones financieras restrictivas y el resurgimiento de presiones inflacionarias a nivel global, “la región completaría cuatro años consecutivos con tasas de crecimiento cercanas al 2,3%, evidenciando un patrón de baja capacidad para crecer”.
Durante los primeros cuatro meses de este 2026, detalla el organismo de las Naciones Unidas, “el aumento de las tensiones geopolíticas y el conflicto bélico en Medio Oriente han elevado la incertidumbre global y la volatilidad en los mercados financieros y de materias primas”.