EE UU apuesta por una caída del régimen cubano "a cámara lenta"
Transición
- El digital 'Axios' cita una fuente del Departamento de Estado: con el calor crecerá la irritación y la gente saldrá a la calle
- "El presidente no quiere tropas sobre el terreno durante más de 48 horas"
Madrid/Las filtraciones del Departamento de Estado de EE UU a Axios que tanto molestan en La Habana no cesan. La más reciente entrega, publicada este jueves, habla nuevamente de un escenario abierto en el que todas las opciones están contempladas. Al parecer, el presidente Donald Trump confía en que el régimen se cueza lentamente en su propio jugo, una metáfora bastante literal, teniendo en cuenta que los negociadores hablan de un verano en el que el calor será otro factor de asfixia que haga estallar a la población.
“No queremos acabar con el régimen todavía. Hay un método en esto, por etapas", dijo una de las fuentes. La Administración espera un colapso en estos meses a través de una estrategia que el funcionario describe como “aceleracionista”, aunque la definición se resquebraja cuando indica que la presión se hará “a cámara lenta”. "Trump quiere agotar todas las herramientas a su alcance. Pero, en este momento, no dispone de tantas como antes", añade la fuente, que sostiene que el presidente no tiene prisa y está pendiente de Irán, un asunto que se complica cuando más cerca parece de solucionarse.
"Contamos con un amplio abanico de recursos, especialmente en lo que respecta a las sanciones y su aplicación. Y se avecinan más medidas", dijo, sin más aclaraciones sobre qué más sectores podrían estar afectados.
"Contamos con un amplio abanico de recursos, especialmente en lo que respecta a las sanciones y su aplicación. Y se avecinan más medidas"
Una de las declaraciones más enigmáticas que las fuentes ofrecieron a Axios es la que indica que sí podría haber una persona de dentro del régimen que pilote la transición, aunque aún no se ha dado el visto bueno a la operación. "El problema no es que no haya una Delcy en Cuba. Podría haber personas con un perfil similar. Pero Trump aún no ha dado luz verde para involucrarse formalmente", sostuvo un funcionario.
Hay otras dos cuestiones que, de acuerdo con estas fuentes, diferencian a Venezuela de Cuba. Washington opina que una operación para capturar a Raúl Castro –acusado penalmente en EE UU desde hace una semana por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate– similar a la que se realizó contra Nicolás Maduro es inútil porque Raúl Castro ya hizo una transición hace 30 años “hacia un régimen menos autoritario” y nada cambiaría. De las palabras del funcionario se entiende que el problema para EE UU es la “incompetencia” a nivel económico del sistema actual y no menciona aspectos políticos.
La otra es que el embargo está sometido al control legislativo, por lo que el margen de maniobra de la presidencia es más limitado. “Esto impide que Trump normalice las relaciones con un nuevo gobierno por decreto ejecutivo, como hizo en Venezuela, cuyas sanciones fueron impuestas por el poder ejecutivo estadounidense”, reflexionan las fuentes, que consideran que los intereses de los representantes cubanoamericanos juegan su lugar aquí. “Tienen posturas intransigentes sobre Cuba que reflejan la comunidad conservadora de exiliados del sur de Florida”.
Quitar el sostén venezolano ha sido clave en la estrategia de EE UU, añaden, el resto ha seguido con otras sanciones y el verano, esperan, hará su parte. "Va a hacer calor. La gente no tendrá electricidad. La comida se echará a perder sin refrigeración. La gente estará más irritada. Pueden salir a la calle. ¿Y entonces qué pasará? No veo al presidente sin hacer nada si hay represión", dijo una fuente.
Pero otro de los consultados discrepa. "El presidente no quiere tropas sobre el terreno durante más de 48 horas. Es un atolladero en ciernes. Esto podría complicarse".
Sea como fuere, todos los planes están sobre la mesa, como insistió este miércoles Político en un artículo en el que dijo que “los recursos estratégicamente ubicados preparan el terreno para una acción militar, desde la captura de la cúpula dirigente de La Habana, similar a la de Nicolás Maduro, hasta una serie de ataques de precisión”. "Todo está sobre la mesa, pero no hay ninguna invasión planeada ni inminente", confirman a Axios. "Cuando el presidente dé la orden, estaremos listos para cualquier cosa".
“Hablaremos con ellos, trabajaremos en ello; queremos algo bueno para el pueblo cubano y, con suerte, habrá un buen resultado para ellos. Tiene que haberlo”
En medio de esta situación, la receta del palo y la zanahoria sigue viva. El secretario de EE UU dijo este miércoles confiar en que las negociaciones prosperen. “Hablaremos con ellos, trabajaremos en ello; queremos algo bueno para el pueblo cubano y, con suerte, habrá un buen resultado para ellos. Tiene que haberlo”, dijo Rubio durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca encabezada por Trump.
Esa estrategia se ve también en la oferta de los 100 millones de dólares de ayuda humanitaria que Rubio ofreció la pasada semana a La Habana y que esta aceptó. Como la enviada por el huracán Melissa, se canalizará a través de la Iglesia católica. "Si hubiéramos querido acelerar el colapso, no habríamos enviado ninguna ayuda", dijo un alto funcionario del Gobierno a Axios. Esto es, dijo, una "campaña para demostrar a la gente que pueden tener una vida mejor si el régimen se aparta de su camino".
"La situación política es compleja a ambos lados [del estrecho de Florida]", remató otro de los funcionarios. "Pero nosotros tenemos tiempo. Ellos no".