EE UU confirma una reunión privada con el nieto de Raúl Castro en La Habana
Negociaciones
El Consejo de Transición Democrática en Cuba pide una "silla propia" en la mesa de negociaciones
Madrid/El Departamento de Estado de EE UU ha confirmado oficialmente que uno de sus altos funcionarios tuvo un encuentro privado con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y conocido como El Cangrejo, en los márgenes de la reunión mantenida en La Habana el pasado 10 de abril entre representantes de distintos países.
Un portavoz del organismo corroboró a Café Fuerte lo que adelantaba, con fuentes anónimas, USA Today en su información del domingo. “Un alto funcionario del Departamento de Estado también se reunió por separado con Raúl Guillermo Rodríguez Castro (Raulito) mientras se encontraba en la Isla”, dijo el vocero, que no facilitó más detalles sobre la identidad del estadounidense ni sobre la cita privada.
Este lunes, el subdirector general a cargo de EE UU del Ministerio de Relaciones Exteriores, Alejandro García del Toro, dijo a la prensa oficial cubana que, ciertamente, hubo una reunión entre funcionarios de EE UU y la Isla, aunque desmintió que hubiera un ultimátum de dos semanas para liberar a presos políticos de alto nivel, como afirmó horas antes USA Today.
“Un alto funcionario del Departamento de Estado también se reunió por separado con Raúl Guillermo Rodríguez Castro (Raulito) mientras se encontraba en la Isla”
Washington, de acuerdo con esas filtraciones, habría pedido esas excarcelaciones a corto plazo como gesto de buena voluntad para continuar negociando otros asuntos, entre ellos cambios económicos y políticos, permisos para dar servicio de internet a la población mediante Starlink y respuesta a las demandas por las confiscaciones de los años 60.
“En el marco de la reunión, ninguna de las partes estableció plazos o realizó planteamientos conminatorios, como ha sido mencionado por medios de prensa estadounidenses. Todo el intercambio se produjo de forma respetuosa y profesional”, aseguró García del Toro. El funcionario dijo que “por la parte estadounidense participaron secretarios adjuntos del Departamento de Estado y por la parte cubana, a nivel de viceministro de Relaciones Exteriores”.
No obstante, el nieto de Castro solo posee rango militar –es coronel del Ejército– y ejerce como jefe de escolta personal de su abuelo, sin ningún cargo político oficial. Su labor en la sombra de las negociaciones con EE UU quedó, pese a ello, implícitamente confirmada cuando apareció sentado detrás del canciller, Bruno Rodríguez, en el mensaje y rueda de prensa en que Miguel Díaz-Canel informó de las conversaciones, el pasado 13 de marzo.
García del Toro también dijo este lunes sobre estos encuentros que la parte cubana prioriza el tema energético, que considera un acto de coerción económica y castigo a la población. “Es también, un chantaje a escala global contra estados soberanos, los cuales tienen todo el derecho de exportar combustibles a Cuba, en virtud de las normas que guían el libre comercio”, agregó. El funcionario sostuvo que el tema de las conversaciones “es un asunto sensible que, como hemos dicho, manejamos con discreción”. Este punto ha generado debate en los medios oficiales entre los defensores del régimen, que consideran que mientras en EE UU la prensa filtre información, la parte cubana siempre va a estar en desventaja.
Mientras las noticias continúan apareciendo a un lado y otro del estrecho de Florida con cuentagotas, la oposición cubana reivindica su lugar en la mesa de diálogo. En un comunicado difundido este lunes, el Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC) exige que cualquier conversación sobre “cambio, democratización, apertura, estabilidad, gobernabilidad o futuro nacional no debería quedar reducida a un intercambio entre dos Gobiernos”.
Ahora que “se está abriendo un momento político delicado y potencialmente significativo” para el país, “la nación real, no solo la oficial, debe estar representada en ellas de manera visible y legítima”
La organización, presidida por Manuel Cuesta Morúa, dijo que “la complejidad y los desafíos presentes y futuros desbordan la capacidad de los Estados para afrontarlos” y que, ahora que “se está abriendo un momento político delicado y potencialmente significativo” para el país, “la nación real, no solo la oficial, debe estar representada en ellas de manera visible y legítima”.
“Cuba no es solo su Estado. Cuba es también su ciudadanía, su sociedad civil, sus familias, sus presos políticos, sus comunidades religiosas, sus profesionales, sus reformistas, su sociedad civil y comunidad pro democrática, sus emprendedores y su diáspora”, sostiene el comunicado.
CTDC añade que esta negociación no puede ser “un arreglo entre élites, útil para administrar coyunturas, pero insuficiente para abrir una salida legítima, estable y duradera” y reclama una mesa con una agenda “pública, breve y verificable”; representación “plural de sectores cívicos y democráticos”; y un método “no violento, serio y orientado a soluciones”, además del acompañamiento internacional que “reconozca el derecho de la sociedad cubana a tener voz propia, sin sustituirla”.