El Gobierno cubano amplía la dolarización y permite a los negocios privados cobrar divisas en efectivo
Dolarización
La nueva norma elimina el permiso previo para abrir cuentas en el extranjero y flexibiliza las operaciones financieras con el exterior
La Habana/El Gobierno cubano dio este jueves un nuevo paso en la dolarización de la economía al autorizar a los actores privados a aceptar pagos en divisas en efectivo y depositarlos directamente en sus cuentas bancarias. La medida forma parte de un nuevo paquete de regulaciones que, apenas nueve meses después de las normas aprobadas en diciembre de 2025, elimina varias restricciones para operar con moneda extranjera.
La Gaceta Oficial número 76, publicada este jueves, incluye dos resoluciones, una del Banco Central de Cuba (BCC) y otra del Ministerio de Economía y Planificación, destinadas a regular las cuentas bancarias en divisas y el sistema de gestión, control y asignación de moneda extranjera en la economía. Ambas sustituyen disposiciones adoptadas a finales del año pasado.
Uno de los principales cambios afecta directamente a las mipymes, cooperativas, productores agropecuarios, artistas, creadores y otros actores económicos no estatales. A partir de ahora, sus cuentas en divisas podrán recibir depósitos en efectivo procedentes de ingresos lícitos de su propia actividad económica.
Las nuevas reglas también permiten que los privados retiren efectivo en moneda extranjera de sus cuentas, aunque la posibilidad estará condicionada a la “disponibilidad y política comercial de los bancos”
La Resolución 103 va todavía más lejos y establece que los actores no estatales podrán aceptar pagos en moneda extranjera en efectivo “por decisión del cliente”. Ese dinero podrá ser depositado en cuentas fiscales en divisas o convertido a pesos cubanos al tipo de cambio vigente en el segmento correspondiente.
La modificación amplía, en la práctica, los espacios en los que el dólar y otras monedas extranjeras pueden circular legalmente dentro de la economía privada, incluso cuando el establecimiento no funcione formalmente como un comercio minorista autorizado a vender exclusivamente en divisas.
Las nuevas reglas también permiten que los privados retiren efectivo en moneda extranjera de sus cuentas, aunque la posibilidad estará condicionada a la “disponibilidad y política comercial de los bancos”. De esta manera, el derecho a extraer dólares, euros u otras monedas dependerá en última instancia de que la entidad financiera disponga físicamente de ellos.
Otra novedad relevante es la eliminación de la autorización previa del Banco Central para abrir cuentas en divisas. La Resolución 102 establece que las personas naturales y jurídicas podrán hacerlo directamente en los bancos sin necesidad de obtener previamente el visto bueno de la institución.
La Resolución 103 establece que los actores económicos sujetos a la norma podrán abrirlas tanto en Cuba como fuera del país sin autorización previa
El Gobierno también flexibiliza las operaciones internacionales. Los actores no estatales podrán utilizar sus cuentas para realizar pagos al exterior por importaciones de bienes y servicios, financiamientos y otros conceptos lícitos vinculados con su actividad económica.
La nueva redacción no menciona expresamente la obligación de efectuar esos pagos a través de empresas importadoras autorizadas, aunque tampoco supone por sí sola una liberalización completa de las importaciones, puesto que exige que las operaciones se ajusten al resto de la legislación vigente.
Más significativa aún es la posibilidad de mantener cuentas en el extranjero. La Resolución 103 establece que los actores económicos sujetos a la norma podrán abrirlas tanto en Cuba como fuera del país sin autorización previa. En el caso de las cuentas extranjeras, solo deberán notificarlas al Banco Central y a la Oficina Nacional de Administración Tributaria.
La posibilidad de operar cuentas en el extranjero abre además una incógnita sobre los medios de pago que podrán utilizar los negocios privados. Desde junio, las tarjetas Visa y Mastercard dejaron de funcionar en Cuba después de que el banco extranjero que procesaba esas operaciones rompiera relaciones con Fincimex, la financiera vinculada al conglomerado militar Gaesa. La nueva regulación podría facilitar que una empresa privada busque servicios internacionales de cobro vinculados directamente a una cuenta en el exterior, sin pasar necesariamente por el circuito bancario cubano.
Tener una cuenta fuera de la Isla tampoco convierte a un establecimiento cubano en un comercio extranjero a efectos de Visa o Mastercard
Sin embargo, tener una cuenta fuera de la Isla tampoco convierte a un establecimiento cubano en un comercio extranjero a efectos de Visa o Mastercard. Ambas redes toman en consideración el lugar donde realmente opera el negocio y, en las transacciones presenciales, el país donde se realiza el pago. Por tanto, la nueva norma no implica por sí sola el regreso de esas tarjetas a los terminales cubanos.
También se mantiene la posibilidad de que los profesionales que exportan servicios a través de entidades estatales reciban divisas directamente en sus cuentas, de acuerdo con lo pactado en sus contratos.
La paradoja vuelve a quedar escrita en la propia legislación. Mientras las autoridades insisten en recuperar el peso cubano como centro del sistema monetario, las nuevas reglas amplían los negocios, cuentas y operaciones en los que es posible prescindir de él.