Un 'lobby' empresarial sugiere que Washington apoye con 500 millones a los inversionistas de EE UU en Cuba
EE UU-Cuba
Un informe de US-Cuba Trade toma como modelo un programa estratégico ya anunciado para África
La Habana/Un análisis publicado este martes por el Consejo Económico y Comercial Estados Unidos-Cuba (US-Cuba Trade) considera que la Administración de Donald Trump podría adaptar para Cuba un programa de inversión para invertir en su infraestructura con un presupuesto de 500 millones de dólares. La organización basa esta propuesta en un proyecto que Estados Unidos ya tiene en funcionamiento para África, con ese mismo presupuesto.
"Dentro de la Casa Blanca, el Departamento de Estado, el Departamento de Comercio y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, un número creciente de funcionarios de nivel medio y superior, tanto de carrera como designados políticamente", asegura el informe, "están llegando a la conclusión de que la República de Cuba requerirá capital y garantías, particularmente para infraestructura, que el sector privado estadounidense no podrá ni querrá proporcionar".
Así pues, la organización plantea que el dinero público podría utilizarse para respaldar inversiones privadas mediante garantías, capital inicial, avales o incluso participación accionarial en empresas. "El objetivo del compromiso financiero del contribuyente estadounidense sería movilizar al menos 1.000 millones de dólares", señala el documento.
"El objetivo del compromiso financiero del contribuyente estadounidense sería movilizar al menos 1.000 millones de dólares"
Como posible vehículo para ese mecanismo, el análisis menciona a la U.S. International Development Finance Corporation (DFC), una agencia del Gobierno estadounidense que financia y respalda proyectos de inversión en otros países mediante préstamos, garantías y otros instrumentos financieros. El propio organismo se define como "el brazo de inversión internacional del Gobierno de Estados Unidos" y asegura que su objetivo es movilizar capital privado para avanzar en los intereses económicos y de política exterior de Washington.
El documento no confirma la creación de un programa para Cuba ni cita una decisión de la Casa Blanca al respecto, sino que analiza una posible fórmula: un nuevo modelo que ya se ha planteado para inversiones en África –el US-Africa Strategic Investment Program, anunciado el pasado 24 de julio– podría copiarse y rebautizarse como “Programa Estratégico de Inversión Estados Unidos-Cuba".
La iniciativa para África también cuenta con 500 millones de dólares y precisamente busca financiar proyectos que favorezcan la inversión privada estadounidense en África subsahariana, especialmente en áreas consideradas estratégicas como los minerales críticos y la cooperación comercial.
Según la convocatoria oficial del Departamento de Estado, el programa busca "soluciones basadas en el mercado" que mejoren las condiciones para la inversión extranjera mediante proyectos con beneficios medibles para los países africanos y que faciliten la participación de empresas estadounidenses. El fondo prevé otorgar ayudas de entre cinco y 50 millones de dólares a empresas, organizaciones sin ánimo de lucro y organismos internacionales.
A partir de ese modelo, US-Cuba Trade sostiene que Washington podría seguir los mismos pasos para atraer la inversión estadounidense en Cuba.
El documento también anticipa una disputa entre empresas y grupos de interés para acceder a esos posibles fondos. “Cada solicitud tendrá defensores (y grupos de presión y miembros del Congreso de Estados Unidos) que creen que su solicitud es la más importante para la República de Cuba", afirma el Consejo, que prevé que empresas privadas, organizaciones y miembros del Congreso buscarían influir para que sus proyectos sean considerados prioritarios. “El epicentro de la presión estará en el sur de Florida".
Para ilustrar su propuesta, el informe cita un artículo de Semafor sobre el programa para África, que describe la iniciativa como parte de un cambio en la política estadounidense hacia una mayor apuesta por el "comercio antes que la ayuda". Según ese medio, Washington busca utilizar recursos destinados al desarrollo para impulsar inversiones privadas, especialmente en sectores estratégicos.