Los negociadores de EE UU ven poca voluntad de La Habana para aceptar las propuestas de Washington

Negociaciones

El régimen denuncia el “carácter criminal de las medidas de agresión dirigidas a rendir por hambre y desesperación a toda la población y a tratar de generar una catástrofe a escala nacional”

Michael Kozak es uno de los dos altos funcionarios estadounidenses que negocian con La Habana.
Michael Kozak es uno de los dos altos funcionarios estadounidenses que negocian con La Habana. / EFE
14ymedio

08 de mayo 2026 - 05:59

Madrid/Hay nuevas señales de que Washington busca un acuerdo y no una intervención en Cuba. Fuentes de la Casa Blanca contaron a Associated Press que EE UU no contempla una acción militar y afirman que aún hay tiempo de que el régimen cubano acepte las peticiones de sus negociadores, que son, señalan, dos años de internet gratuita para toda la población, miles de millones en ayuda humanitaria, asistencia agrícola y apoyo para infraestructuras. 

Los funcionarios, que son parte del equipo negociador, afirman que no son optimistas, pero también destacan que La Habana no ha dado un no tajante. No es tarde, consideran, aunque no descartan que, si no hay avances, el presidente de EE UU, Donald Trump pueda cambiar de opinión. En todo caso, subrayaron que el objetivo “no es un cambio de régimen, sino cambiar las políticas fallidas del régimen”.

La nueva filtración está en sintonía con dos declaraciones de este mismo jueves, un día especialmente duro para el régimen tras el anuncio de nuevas sanciones contra el conglomerado militar Gaesa y su presidenta, además de la empresa estatal Moa Nickel S.A., asociada a la canadiense Sherritt International, que cesó sus operaciones en la Isla. 

En todo caso, subrayaron que el objetivo “no es un cambio de régimen, sino cambiar las políticas fallidas del régimen”

Al respecto, el secretario de Estado Marco Rubio, que estuvo en Roma con el papa León XIV hablando, entre otras cosas, de Cuba, escribió en X: “Las sanciones de hoy demuestran que la Administración Trump no se quedará de brazos cruzados mientras el régimen comunista de Cuba amenaza nuestra seguridad nacional en nuestro hemisferio. Continuaremos tomando medidas hasta que el régimen realice todas las reformas políticas y económicas necesarias”. 

Esa idea de priorizar la presión para forzar un cambio sin el uso de la opción militar concuerda también con lo manifestado por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien, tras una reunión en Washington con Trump, contó a la prensa que su homólogo descartó esa vía pese a declaraciones previas más hostiles. “Si lo que dijo la traducción es correcto –comentó, con cautela–, él me dijo que no piensa invadir Cuba. Eso lo escuché de la intérprete”. 

Añadió, además, su disposición a mediar y el convencimiento de que La Habana desea “dialogar y encontrar una solución”, aunque hizo específicamente referencia al embargo. Mientras, una de las fuentes de AP recordó que también hay una petición de liberar a presos políticos, el fin de la represión y una apertura a la inversión del sector privado estadounidense, cuestiones que el Gobierno cubano se niega aparentemente a abordar. 

En privado, se desconoce cómo avanzan las negociaciones. La última reunión entre los equipos se produjo en La Habana el 10 de abril y se sabe que incluyó un encuentro privado entre Raúl Guillermo Rodríguez Castro, El Cangrejo, nieto del ex presidente, con un alto funcionario estadounidense. Según reveló AP este jueves, la delegación estaba encabezada por Jeremy Lewin, subsecretario de Estado de Asistencia Exterior, y Michael Kozak, secretario adjunto de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental.

Este último, precisamente, fue preguntado el pasado mes en el Congreso por los congresistas de Florida a ese respecto, y se limitó a responder: “Si se quiere llegar a alguna parte con conversaciones de este tipo, no se hacen en público”. Lewin, por su parte, estuvo presente en la coordinación de los primeros envíos de ayuda humanitaria a Cuba en enero, momento en el que declaró: “el régimen cubano tiene una elección” entre “proteger a su gente” o continuar “en el camino (…) de la represión y la tiranía”. 

Oficialmente, el Gobierno de Cuba mantiene el discurso de confrontación. Este jueves, tras conocerse las nuevas sanciones, Miguel Díaz-Canel escribió en redes sociales: “Nuestro pueblo ya conoce la crueldad detrás de las acciones del Gobierno de EE UU y de la saña con la que es capaz de atacarlo”. El mandatario agregó que el mundo ya sabe que esta es “una agresión unilateral contra una nación y una población cuya única ambición es vivir en paz, dueños de su destino y sin la interferencia perniciosa del imperialismo estadounidense” y que esa agresividad fortalece la determinación de “defender la Patria, la Revolución y el Socialismo”.

También habló el canciller, Bruno Rodríguez, tanto en redes sociales como, más formalmente, a través de un comunicado de su ministerio en el que denunció las nuevas sanciones como una “medida [que] obstaculizará aún más el funcionamiento de la economía nacional”, ya estancada por el bloqueo petrolero.

“Actuando como gendarme mundial y en franca violación del Derecho Internacional y las normas elementales del libre comercio de bienes y servicios, se ataca de manera explícita, descarnada y directa la facultad soberana de todos los Estados que tienen o deseen mantener relaciones económicas, comerciales y financieras con Cuba”, advierte el texto, que acusa a EE UU y en concreto a Rubio, de imponer al resto del mundo que acate el bloqueo “por la vía del chantaje y la intimidación”.

El texto lamenta que todos los países estén ahora amenazados para “extender el genocidio contra el pueblo cubano, intentando forzar el aislamiento de Cuba del escenario económico y financiero internacional”

El texto lamenta que todos los países estén ahora amenazados para “extender el genocidio contra el pueblo cubano, intentando forzar el aislamiento de Cuba del escenario económico y financiero internacional” y confía en que no todos acepten con docilidad esas “normas ilegales” y el “carácter criminal de estas medidas de agresión dirigidas a rendir por hambre y desesperación a toda la población cubana y a tratar de generar una catástrofe social, económico y político a escala nacional”.

No ha salido a la luz nada de lo que Rubio habló con el papa este jueves en Roma, aunque sí que “incluyeron el trabajo de EE UU con la Iglesia católica y Cáritas en Cuba". Ambas partes han coordinado los trabajos de distribución de ayuda humanitaria para paliar las consecuencias del huracán Melissa y se ha contemplado que el secretario de Estado buscara ampliarla en su cita con León XIV, aunque al régimen le parece, como ya ha dicho en más de una ocasión, hipócrita.

“Viajar 4.500 millas para reunirse con el papa, supuestamente para solicitar sus buenos oficios en la entrega de ayuda humanitaria estadounidense al pueblo cubano a través de la Iglesia, mientras al mismo tiempo se afirma que el bloqueo no existe, es un insulto flagrante a la inteligencia humana”, dijo Ernesto Soberón Guzmán, embajador de La Habana en la ONU este jueves en un comunicado.

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