Los restos del ISDi en La Habana, cantera ilegal de material de construcción
Cuba
Arriba de los escombros se ha instalado una tienda de campaña y decenas de personas suben y bajan recogiendo piedras y arena
La Habana/Una decena de hombres van y vienen sobre la gigantesca montaña de escombros a la que quedó reducido el edificio que albergaba el Instituto Superior de Diseño Industrial (ISDi). Suben, escogen piedras y arena, las meten en sacos viejos o botes reciclados, y bajan con ellos. Después, los van apilando contra alguna farola, o los trasladan con una carretilla rudimentaria.
Lo que queda del ISDi, ese cúmulo de columnas rotas, piedras, arena y polvo que nunca fue retirado luego de finalizar los trabajos de demolición –que duraron varias semanas–, se ha convertido en una improvisada cantera de material de construcción, previsiblemente destinado a su venta en el mercado negro.
Los restos no estuvieron solos mucho tiempo. Apenas unos días después de que no quedaran máquinas en los alrededores de la manzana que forman Belascoaín, Enrique Barnet, Maloja y San Carlos, en Centro Habana –toda ella ocupada por el inmueble destruido–, se instaló, en lo alto de los restos, una tienda de campaña. ¿Un vigilante? ¿Un mendigo?
El misterio lo resolvió Eduardo Ceballos Pérez, artífice del programa satírico en redes Despingovery Channel: uno de los que la habían levantado, que se presenta a la cámara como Raúl, es uno de los “demoledores” del lugar. Con su habitual tono, imitando las explicaciones ampulosas de los documentales de Discovery Channel y jugando con las palabras, Ceballos introduce el videoclip sobre el ISDi: “Una despingosis infraestructural se lleva a cabo ante nuestros ojos”.
Y explica en off, con el mismo vocabulario: “El ISDi es hoy una mina de polvo y piedra. Hay mineros trabajando aquí, extrayendo uno de los minerales más increíbles que tenemos en la descojonancia, que se trata de la cabilla corrugada, un mineral que representa el 20% del producto interno bruto de Despingolandia”.
El humorista se acerca al instalador de la precaria estructura, presentándolo como “uno de los protagonistas de esta obra maestra” y señalando la precaria caseta levantada con “algo fuera de lo común”. En otro corte, una pileta de agua que quedó entre los sillares le da pie a hacer otra broma: “La primera cisterna cozy instalada en una descojonancia”.
El video no dura mucho, pero su elocuencia no necesita más minutos: "Sobre el cadáver humeante del Instituto de Diseño rondan los carroñeros destructurales que reciclarán las piedras en futuros lleguipones", dice el narrador del Despingovery Channel, deformando el término coloquial para los poblados ilegales levantados en las afueras de los municipios cubanos. Y concluye: “Es muy llamativa la depredación que encontramos en múltiples tribus, las tribus roba-roba y fachatón”.