Sancionan a la presa política Saylí Navarro por divulgar la golpiza que recibió su padre en la cárcel
Represión
Las autoridades solo le reducirán 30 de los 60 días a los que tiene derecho por año de sanción cumplido como beneficio penal
La Habana/Las autoridades han castigado a la presa política Saylí Navarro por divulgar la golpiza que recibió su padre, el también preso político Félix Navarro, en la prisión de máxima seguridad de Agüica, en Matanzas, el pasado 8 de abril. Por exponer los abusos, de los 60 días que deben rebajarle por año de condena, solo le descontarán 30, informó Sonia Álvarez Campillo, madre de Saylí y esposa de Félix, a través de un audio publicado este sábado por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (Ocdh).
“En llamada telefónica el jueves 7 de mayo, Saylí me comunicó que el lunes 4 de mayo fue llevada a la dirección del penal para comunicarle que le habían aplicado una medida disciplinaria por haber sacado la noticia de la golpiza que le dio Noslen Pedroso, el sanguinario de la prisión de Agüica, a su papá. La sanción es que, de la rebaja que tenían que hacerle de 60 días, le descontaron nada más un mes. Es la sanción que le aplicaron por sacar la noticia”, contó la madre de la presa en el audio.
La golpiza recibida por Félix Navarro puso en peligro su vida debido a su delicado estado de salud, denunció en su momento el Consejo para la Transición Democrática en Cuba (CTDC).
Félix Navarro puso en peligro su vida debido a su delicado estado de salud
El activista de 72 años fue arrastrado más de 100 metros “esposado, con las manos a la espalda, hacia una celda de castigo en la zona conocida como el Vivac”, contó Saylí Navarro en una llamada telefónica con Iván Hernández Carrillo reportada en días pasados por Martí Noticias. Ahí lo golpearon y le dieron una patada en el pie derecho. “Navarro fue confinado en una celda de aislamiento durante cerca de dos horas” después de ello.
El opositor quedó con el rostro “desgarrado en la mejilla derecha, la marca de la mano del oficial al intentar callarlo por la fuerza y marcas en las muñecas debido a la presión excesiva de las esposas”, describió su hija.
Navarro padece diabetes y problemas respiratorios. Su familia ha denunciado reiteradamente la negación de atención médica adecuada en prisión.
Por esa agresión, Amnistía Internacional (AI) exigió el pasado 10 de abril la “liberación inmediata e incondicional de Félix Navarro, garantías urgentes para su vida e integridad, contacto inmediato con su familia y justicia ante esta grave violación de derechos humanos”.
En un post en su cuenta oficial de X, la organización señaló que la represión en Cuba ahora tiene “otra dimensión: el castigo contra las familias que buscan información, cuidan, acompañan y denuncian”.
La represión en Cuba ahora tiene “otra dimensión: el castigo contra las familias que buscan información, cuidan, acompañan y denuncian”
También denunció que “las personas presas de conciencia en Cuba enfrentan encarcelamientos arbitrarios, incomunicación, amenazas, castigos y otras formas de maltrato por ejercer pacíficamente sus derechos. Sus familiares, especialmente las mujeres, suelen cargar además con hostigamiento, angustia, desgaste emocional y abandono institucional”.
En cuanto al castigo a Saylí Navarro, no es la primera vez que le niegan ese beneficio penal. En 2024, su madre también denunció que ninguno de los 60 días le fueron descontados. Un año antes, al igual que ahora, solo le redujeron 30 de los que tiene derecho como beneficio penitenciario por buen comportamiento.
En 2024, su madre también denunció que ninguno de los 60 días le fueron descontados
Tanto Félix Navarro –quien formó parte en 2003 de los presos de la Primavera Negra– como su hija rechazaron a finales de abril la propuesta de abandonar Cuba planteada por el obispo auxiliar de La Habana, Eloy Ricardo Domínguez Martínez, quien visitó sus respectivas prisiones para ofrecerles el exilio como salida. “La respuesta de ambos fue negativa”, contó Sonia Álvarez Campillo.
Ambos presos políticos fueron detenidos la mañana del 12 de julio de 2021, cuando se presentaron en la Unidad Policial del municipio matancero de Perico para interesarse por la suerte de los detenidos el día anterior, tras las históricas manifestaciones del 11J.
Félix Navarro cumple una condena de nueve años de prisión, acusado de “atentado, desacato y desórdenes públicos”, mientras que su hija Saylí fue sentenciada a ocho años, por los mismos delitos que su padre, más el de “desobediencia”, ambos por hechos relacionados con las protestas populares del 11 y 12 de julio de 2021.