Senadores de Estados Unidos, demócratas y republicanos, ponen a Cuba en el foco
Senado
Scott da por inminente la caída del régimen de Díaz-Canel y Schumer cuestiona la estrategia de la Casa Blanca
La Habana/La presión de Washington sobre La Habana volvió a escalar este miércoles tras una serie de declaraciones de figuras clave del Partido Republicano y del propio presidente estadounidense, Donald Trump, que apuntan a un posible colapso del régimen cubano en el corto plazo, mientras desde la oposición demócrata crecen las alarmas por la posibilidad de nuevas operaciones militares en la región.
El senador republicano por Florida Rick Scott, uno de los aliados más cercanos de Trump, aseguró que el Gobierno cubano podría ser derrocado “este año o el año que viene”, como consecuencia directa del endurecimiento del cerco económico a Venezuela y, en particular, de la cuarentena estadounidense a las exportaciones de petróleo del país sudamericano.
“Creo que probablemente ocurrirá este año, quizás el próximo. Va a ocurrir”, afirmó Scott en una entrevista con el periodista Blake Burman, del canal NewsNation. El senador dijo estar convencido de que la presión combinada –económica y política– acabará provocando el colapso del sistema cubano. “Va a ser el fin del régimen de Díaz-Canel, del régimen de Castro. Estamos en proceso de que suceda ahora mismo”, subrayó.
Scott sostuvo que el Ejecutivo encabezado por Miguel Díaz-Canel “está comenzando a desmoronarse”, en un contexto marcado por la crisis energética, la escasez de divisas y la pérdida de apoyo externo tras la ofensiva de Washington contra Caracas. Según el senador, la asfixia financiera del aliado venezolano deja a La Habana sin su principal fuente de ingresos.
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, expresó su inquietud ante la posibilidad de que Washington esté considerando operaciones militares adicionales en países como Cuba o Colombia
Las declaraciones de Scott se producen pocos días después de que Trump afirmara públicamente que Cuba está “lista para caer”, al referirse al impacto que tuvo la operación militar estadounidense en Caracas, que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos para ser juzgado por cargos de narcoterrorismo.
“Cuba parece estar a punto de caer. No sé cómo van a resistir, si van a resistir, pero Cuba ahora no tiene ingresos”, dijo Trump durante una conferencia de prensa el pasado fin de semana. El mandatario insistió en que La Habana dependía casi por completo del petróleo venezolano. “Obtenían todos sus ingresos de Venezuela, del petróleo venezolano. No están recibiendo nada”, afirmó.
Mientras el ala republicana eleva el tono, en el Partido Demócrata crece la preocupación por el alcance de la política exterior de la Administración Trump. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, expresó su inquietud ante la posibilidad de que Washington esté considerando operaciones militares adicionales en países como Cuba o Colombia.
Schumer hizo estas declaraciones tras una sesión informativa en el Capitolio con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, en la que se abordaron los detalles de la captura de Maduro y los próximos pasos de la Casa Blanca en el escenario internacional.
“Les pregunté si no estaban planeando operaciones en otros países, incluyendo Colombia y Cuba, y me decepcionó mucho su respuesta”, declaró Schumer a los medios, sin ofrecer más detalles sobre el contenido de esa conversación.
El propio Trump ha lanzado advertencias directas al presidente colombiano, Gustavo Petro, con quien mantiene una relación tensa. El mismo día del operativo en Caracas, el mandatario estadounidense llegó a decir que Petro debería “cuidarse el trasero”, en medio de acusaciones sobre su supuesta implicación en el tráfico regional de drogas.
Pese al tono beligerante, Trump sostuvo que, en el caso cubano, no sería necesaria una acción militar directa. “No creo que haga falta acción alguna”, afirmó, insistiendo en que el colapso económico bastaría para precipitar la caída del Gobierno de La Habana.