El único central azucarero aún operativo en Cuba cierra "por la difícil coyuntura energética"
Zafra
Para 2026 se pretende lograr 229.500 toneladas de azúcar a nivel nacional, pero quizá ni se alcance la producción ínfima del año pasado: 127.300 toneladas
Madrid/Este año no habrá demasiadas dudas sobre si la zafra azucarera fue, de nuevo, la peor de la historia de Cuba, un título que se lleva revalidando de manera consecutiva desde 2021. El único central que estaba moliendo en la Isla, el Melanio Hernández, ha tenido que cesar su labor por la crisis energética.
El central, ubicado en Tuinucú (Sancti Spíritus), fue el pasado año el único que cumplió con el plan de trabajo previsto. A finales de abril de 2025 informó de su logro y a mediados de junio estaba 1.800 toneladas por encima de las previsiones, para un total aproximado de 21.000 que lo hicieron merecedor de grandes elogios.
Este año, la proyección era bastante más modesta, de 14.000 toneladas, y aunque comenzó la molienda con un mes de retraso –en enero, en vez de en diciembre, como debía– las cosas no iban mal para este ingenio que ha resistido contra viento y marea. Según sus directivos, a estas alturas, llevaba el 40% de lo previsto –unas 5.600 toneladas–, pero finalmente ha tenido que detener la maquinaria.
“Haber tenido que cerrar la boca del basculador cuando ya se había producido más del 40% del azúcar concebida en el plan de la actual zafra, no ha significado, sin embargo, que la industria baje la guardia o acepte que ‘le tiren la toalla’”, señala una nota del diario Granma en el que se informa del drama.
“Haber tenido que cerrar la boca del basculador cuando ya se había producido más del 40% del azúcar concebida en el plan de la actual zafra, no ha significado, sin embargo, que la industria baje la guardia"
Antonio Viamontes Perdomo, director de la empresa azucarera, dijo al medio oficialista que el central y los trabajadores volverán a la tarea “apenas las condiciones lo permitan, y el país así lo decida”. El futuro es muy incierto si se tiene en cuenta que nada indica que vaya a llegar combustible a corto ni medio plazo a la Isla. Desde que el presidente de EE UU, Donald Trump, decidió bloquear el envío de crudo a Cuba bajo amenaza de aranceles u otras medidas, todos los barcos que han intentado una relativa aproximación han acabado virando hacia otro destino.
El último caso es el del Sea Horse, con bandera de Hong Kong (China) y petróleo ruso, que quiso aprovechar la ventana de oportunidad que se abrió al levantar Washington temporalmente las sanciones al crudo de ese país, pero cambió de opinión cuando la Casa Blanca especificó, días después, que el permiso no era válido para la exportación a Irán, Corea del Norte y Cuba. En estos momentos, todo el mundo mira atento a si concluirá con éxito su viaje el Anatoly Kolodkin, cargado con más de 700.000 barriles hacia Matanzas, aunque es dudoso.
Hace apenas tres días que la prensa oficial hizo la primera mención a la suspensión de la molienda de forma generalizada en el país. En otra nota publicada el sábado en Granma, Reidel López Santana, coordinador de Azcuba en Ciego de Ávila contaba que “ante la imposibilidad de realizar la molienda por la carencia de combustible, las 55 unidades y cuatro empresas azucareras” de la provincia redirigieron “sus esfuerzos hacia otras actividades productivas”.
La actividad prioritaria ha sido la producción de carbón vegetal, que permite mantener activos a los empleados en un sector que, además, es de los pocos que en este momento pueden dar algún beneficio, ya que el producto se exporta a precios muy apetecibles. También en la empresa agropecuaria de Florencia se ha probado a cultivar tabaco, otro de los productos estrella para la exportación.
“Además, se ha implementado la producción de alimentos mediante el empleo de la tracción animal, aprovechando los recursos existentes”, añadió el directivo.
“Además, se ha implementado la producción de alimentos mediante el empleo de la tracción animal, aprovechando los recursos existentes”, añadió el directivo
Los trabajadores se centran en productos derivados de la caña para aprovechar la materia prima cortada, de manera que elaboran vinagre, melao y raspaduras, concretamente en la Empresa Agroindustrial Primero de Enero. En Ciro Redondo, mientras tanto, y ante la posibilidad de no poder moler, la alternativa ha sido mucho más ‘creativa’: reparar parques infantiles.
Más de 4.500 trabajadores del sector azucarero, tanto estatales como no estatales –productores y cooperativistas– han podido así encontrar alternativas, porque el colapso de la zafra ha durado un lustro, pero este año promete ser el de la desaparición definitiva.
El pasado diciembre, Osbel Lorenzo Rodríguez, primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Las Tunas advirtió de que la de 2026 debía ser “la zafra de la dignidad, la vergüenza, el honor”, después de que en la anterior contienda se contaran solo 127.300 toneladas. Para 2026 se pretendían lograr unas 229.500 toneladas. Pero entonces aún Nicolás Maduro mandaba crudo a La Habana.