Cultura y Ciencia
APOYO
Para ayudar a 14ymedio

Premio Italo Calvino 2025 para la novela ‘Mentir desde La Habana’

Literatura

Ernesto Pérez Castillo recibió el lauro en una ceremonia marcada por la presencia del aparato cultural oficial

A la ceremonia acudió el comisariado cultural en pleno. / Tribuna de La Habana
14ymedio

29 de noviembre 2025 - 13:02

La Habana/Mentir desde La Habana, una novela del escritor Ernesto Pérez Castillo, es la ganadora del Premio Italo Calvino 2025. El fallo se dio a conocer este viernes, ante la mirada atenta –muy atenta– de los principales funcionarios culturales del país, quizá intrigados por el título de la obra vencedora, que flota entre la insinuación y la travesura literaria. El galardón, convocado por la Asociación de Escritores de la Uneac, la Asociación Recreativa y Cultural Italiana (Arci), la revista Unión y el Grupo Fundacional Italo Calvino, consiste en la publicación del libro por la estatal Ediciones Unión, el pago de los derechos y 4.000 euros.

Pérez Castillo no es un rostro habitual en los podios mediáticos, aunque su trayectoria no sea precisamente escasa. A lo largo de casi tres décadas ha cosechado premios como La Gaceta de Cuba (2003), Dador (1999), Pinos Nuevos (1996) y el Cirilo Villaverde (2008), todos ellos dentro del circuito institucional. Ensayista, narrador y editor, trabajó además en la revista La letra del escriba, donde afinó una prosa que combina solvencia formal con un gusto por las zonas incómodas, esas que suelen pasar inadvertidas en el panorama literario oficial.

A la ceremonia acudió el comisariado cultural en pleno: Alpidio Alonso Grau, ministro de Cultura; Luis Morlote Rivas, funcionario del Comité Central del Partido; Marta Bonet, presidenta de la Uneac; Miguel Barnet, presidente de Honor de la misma institución; y Abel Prieto Jiménez, timonel de Casa de las Américas. Para equilibrar la foto, asistieron también los representantes del lado italiano del premio: Simona De Martino, embajadora de Italia; Viola Novarini, agregada cultural de la Embajada; y Daniele Lorenzi, dirigente nacional de Arci y uno de los fundadores del certamen. Entre todos lograron que el pabellón luciera lleno, aunque no necesariamente diverso.

En 2021, el escritor Xavier Carbonell rechazó el galardón tras obtener asilo en España

El jurado, por su parte, pareció empeñado en que nadie –ni funcionarios locales, ni embajadores– entendiera demasiado el espíritu de su decisión. En el acta, lo justificaron así: “por resultar un pastiche polifónico, ucrónico, audaz e irreverente que, desde el tratamiento posmoderno de la ficción histórica, dinamita la causalidad fáctica en función de suplantarla por una muy brillante sátira iconoclasta, carnavalizante y desacralizante”. Una pirueta verbal que, en su exceso, habría provocado en Italo Calvino más de una ceja alzada.

Y es que el lenguaje del acta contrasta abiertamente con el estilo del autor que da nombre al premio. Calvino, cuya obra se distingue por la claridad, la precisión y la ligereza intelectual, no era amigo de la retórica enmarañada. Su complejidad residía en las estructuras narrativas, no en la oscuridad de la frase. Nada más alejado del enrevesamiento que algunos jurados cubanos consideran sinónimo de sofisticación.

También su trayectoria política lo sitúa en coordenadas peculiares. Calvino nació en 1923 en Cuba, donde solo vivió dos años. Participó en la Resistencia antifascista, militó en el Partido Comunista Italiano durante la posguerra y lo abandonó en 1957, tras la invasión soviética de Hungría. Desde entonces ejerció como intelectual de izquierda independiente, crítico del autoritarismo –venga de donde venga– y defensor de la libertad de pensamiento. 

El Premio Italo Calvino en Cuba ha tenido sus propios sobresaltos. En 2021, el escritor Xavier Carbonell rechazó el galardón tras obtener asilo en España. Había ganado con su novela El fin del juego, pero decidió no recogerlo. No estaba dispuesto, dijo, a “gastar su juventud en Cuba”. Con la misma obra obtuvo el Premio Ciudad de Salamanca, lejos de la burocracia literaria de la Isla.

En esta edición, Ernesto Pérez Castillo sí subió a recoger su premio, mientras su novela se abre paso hacia el catálogo de Ediciones Unión. El libro circulará –al menos en teoría– por el engranaje editorial estatal. Falta saber si se leerá como sátira o como crónica involuntaria de un país donde la literatura aprendió a decir sus verdades… mintiendo desde La Habana.

No hay comentarios
Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último