Una alcaldesa mexicana denuncia la liberación de manifestantes castristas que pintaron un edificio histórico
La Policía de la Ciudad de México dice que “se ponderó el ejercicio de derechos” y sólo se les llamó la atención
Ciudad de México/La alcaldesa de la demarcación Cuauhtémoc, en la Ciudad de México, Alessandra Rojo de la Vega, denunció en sus redes sociales la liberación este domingo de dos manifestantes castristas que realizaron pintas en la sede del ayuntamiento, “un edificio histórico protegido por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal)”. La funcionaria dejó en claro: “La protesta se respeta. Los delitos no”.
La Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos establece en el artículo 52 que por dañar, alterar o destruir un monumento arqueológico, artístico o histórico hay penas que “van de tres a diez años de prisión” y una “multa hasta por el valor del daño causado”.
De la Vega subrayó que “lo más grave de hoy no fueron las pintas”, sino darse cuenta de que, “para algunos, una llamada ‘de arriba’ vale más que una detención en flagrancia y cumplir con la ley”.
La alcaldesa se mostró desconcertada por el interés mostrado por “soltar inmediatamente” a los detenidos. “Cuando desde el poder se interviene para que la ley no se aplique, lo que se protege ya no son derechos: se protege la impunidad. Y entonces me pregunto: ¿por qué tanto empeño en defender a quienes vandalizaron un inmueble histórico? ¿A quién estaban protegiendo? Porque, la verdad… eso sí preocupa”, puntualizó.
Organizaciones integrantes del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba convocaron a una marcha este domingo en la Ciudad de México para conmemorar el 73 aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, y exigir el fin del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a la Isla.
En un comunicado, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) indicó que los agentes detuvieron a manifestantes por realizar pintas, lo que ocasionó fricciones entre manifestantes y policías. Sin embargo, tras “valorar la situación, así como el contexto de expresión, y de ponderar el ejercicio de derechos, se tomó la decisión de no ponerlos a disposición de la agencia del Ministerio Público” y solo se les llamó la atención.
De la Vega manifestó su molestia por la decisión. Según relató, el domingo llegaron dos grupos a manifestarse a la explanada de la alcaldía. “El primero vino a expresar su admiración por el régimen cubano y a pedir que México siga ese camino. Están en su derecho de decirlo, aunque yo jamás defenderé un sistema que censura, persigue y encarcela a quien piensa distinto. Se manifestaron pacíficamente y se retiraron sin problema”.
El problema fue con el segundo contingente porque “no vino a protestar, vino a vandalizar. Con la cara cubierta”.
La Federación de Jóvenes Comunistas de México acusó a las autoridades por “el operativo con uso de violencia para agredir a manifestantes, hombres, mujeres y menores de edad, violando los protocolos establecidos para supuestamente una detención de faltas administrativas”.