EE UU aconseja a sus ciudadanos salir de Irán o buscar lugares seguros dentro de sus casas
Oriente Medio
Teherán advierte de que no aceptará “demandas excesivas” antes de las conversaciones en Omán
Washington / Teherán/La Embajada virtual de Estados Unidos en Irán ha aconsejado a todos los residentes de su país en el estado persa que lo abandonen ya o, al menos, adopten un plan de salida que no dependa de la ayuda estadounidense.
En un comunicado, la legación diplomática virtual, ya que Estados Unidos no tiene embajada física en Teherán tras la ruptura de relaciones diplomáticas en 1980, aconseja a sus nacionales que, "si no pueden salir, busquen un lugar seguro dentro de su residencia u otro edificio".
"Se intensifican las medidas de seguridad, se cierran carreteras, se interrumpe el transporte público y se bloquea el internet. El Gobierno de Irán continúa restringiendo el acceso a las redes móviles, fijas y de internet nacional. Las aerolíneas siguen limitando o cancelando vuelos hacia y desde Irán", señala la nota.
Los ciudadanos estadounidenses "deben esperar cortes continuos de internet, planificar medios de comunicación alternativos y, si es seguro hacerlo, considerar salir de Irán por tierra hacia Armenia o Turquía", insiste. Además, recomiendan que ese plan "no dependa de la ayuda del Gobierno de EE UU".
Los ciudadanos estadounidenses "deben esperar cortes continuos de internet, planificar medios de comunicación alternativos y, si es seguro hacerlo, considerar salir de Irán por tierra hacia Armenia o Turquía"
"Es posible que se produzcan cancelaciones e interrupciones de vuelos con poca antelación", agrega y precisa que "lleven provisiones de alimentos, agua, medicamentos y otros artículos esenciales" a sus casas en caso de quedarse.
A las personas con doble nacionalidad estadounidense e iraní les recomienda que usen sus documentos iraníes, ya que "mostrar un pasaporte estadounidense o demostrar vínculos con Estados Unidos puede ser motivo suficiente para que las autoridades iraníes detengan a alguien".
También ofrece información de todos los puestos fronterizos que Irán mantiene abiertos actualmente y por los que los estadounidenses pueden dejar el país.
La publicación de este comunicado se produce en un momento de máxima tensión entre Estados Unidos e Irán, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, haya amenazado varias veces con atacar el país por la represión de las protestas.
Coincide además con el inicio este viernes de negociaciones en Omán entre ambos países, la primera reunión entre altos cargos iraníes y estadounidenses desde la guerra de los 12 días entre Irán e Israel y en la que Estados Unidos participó con el bombardeo de instalaciones nucleares iraníes.
Las negociaciones se celebran bajo las amenazas de Donald Trump de intervenir militarmente en el país, para lo que ha desplegado el portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate –formado por tres destructores lanzamisiles– cerca de aguas iraníes en el golfo Pérsico.
Irán advirtió, poco antes del comienzo de la negociación, de que “está plenamente preparada para defender la soberanía y la seguridad nacional del país frente a demandas excesivas o aventuras”. Así lo dijo el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, en un encuentro con su homologo omaní Badr bin Hamad al Busaidi.
Irán advirtió, poco antes del comienzo de la negociación, de que “está plenamente preparada para defender la soberanía y la seguridad nacional del país frente a demandas excesivas o aventuras”
El diplomático iraní además expresó su “esperanza de que esta ronda de negociaciones, con la buena voluntad y la oportunidad de todas las partes, allane el camino para un entendimiento duradero entre Irán y Estados Unidos”.
Araqchí se reunirá está mañana con el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff. Estados Unidos busca incluir en la agenda, además del programa nuclear iraní, la limitación de sus misiles balísticos y hablar de su apoyo a los grupos regionales de Hamás, Hizbulá y los hutíes del Yemen, mientras Teherán quiere negociar exclusivamente la limitación de su programa nuclear.
Los dos países mantuvieron conversaciones el año pasado en Mascate, con Omán como intermediario, pero llegaron a su fin tras el inicio de la guerra entre Irán e Israel en junio.
Estas negociaciones se producen en uno de los momentos más bajos de la República Islámica tras vivir en enero las protestas más violentas desde su fundación en 1979, en medio de una grave crisis económica, un fuerte descontento de la población, su peor sequía en décadas y carencias de electrizad y gas.
Las protestas comenzaron en diciembre por la caída del rial, pero pronto se extendieron por el país pidiendo el fin de la República Islámica y llegaron a su fin en una represión en la que Teherán reconoce 3.117 muertos. Pero organizaciones opositoras como HRANA, con sede en EE UU, sitúan en 6.872, los fallecidos si bien continúa verificando más de 11.000 posibles muertes, así como 40.000 arrestos.
La relatora especial de la ONU para Irán, la japonesa Mai Sato, ha señalado a medios estadounidenses que informes de médicos dentro de Irán indicaban que podrían haberse registrado hasta 20.000 muertos por la represión, aunque según Naciones Unidas estas cifras siguen siendo difíciles de corroborar.