Hong Kong condena a diez años de prisión a Joshua Wong y Human Rights Watch tacha la sentencia de "cruel e injusta"
China
El activista, uno de los rostros de la 'Revolución de los Paraguas' de 2014, tenía prevista su salida de prisión para enero de 2027
Pekín/Un tribunal de Hong Kong condenó este jueves al activista prodemocracia Joshua Wong a diez años de prisión por conspiración para coludir con fuerzas extranjeras, su segunda condena bajo la Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín en 2020, una sentencia que la organización Human Rights Watch calificó de "cruel e injusta".
Wong, de 30 años, que se declaró culpable en septiembre y se enfrentaba a una condena que podía llegar a la cadena perpetua, recibió la sentencia en el Tribunal Superior de Hong Kong, informaron varios medios locales, entre ellos Hong Kong Free Press.
El juez Tam Yiu-ho consideró en su sentencia que el delito de Wong es lo suficientemente serio como para dictar una condena de al menos diez años de cárcel y sostuvo que el joven y sus cómplices, entre ellos el ex legislador Nathan Law Kwun-chung (ahora prófugo), usaron sus contactos con altos funcionarios e instituciones extranjeras para promover la interferencia foránea en las redes sociales y a través de importantes agencias de noticias occidentales.
También indicó que las sanciones y otros "actos hostiles" por los que abogaban los activistas podían haber provocado "consecuencias altamente perjudiciales" para Hong Kong y China continental.
"La dura condena impuesta a Joshua Wong por cargos infundados es cruel e injusta", denunció la directora para Asia de Human Rights Watch, Elaine Pearson
"La dura condena impuesta a Joshua Wong por cargos infundados es cruel e injusta. Los jóvenes que promueven el cambio social son un activo para cualquier sociedad, pero el Gobierno de Hong Kong los encarcela", denunció la directora para Asia de Human Rights Watch, Elaine Pearson.
La ONG pidió al Ejecutivo hongkonés la liberación "inmediata e incondicional" de Wong e instó a los gobiernos extranjeros a denunciar las sentencias dictadas contra él y otros activistas prodemocracia, así como imponer sanciones selectivas a funcionarios responsables de la represión.
"Pekín no ha pagado un precio real por su creciente represión en Hong Kong", sostuvo Pearson, que pidió además a la comunidad internacional que revise su relación con China "a la luz de los abusos cada vez más graves".
Según la organización, las autoridades "parece haber adoptado la táctica de acumular cargos contra influyentes líderes a favor de la democracia para garantizar su prolongada detención", con el objetivo de mantener a la sociedad hongkonesa "bajo control y reducir la posibilidad de una protesta internacional".
La acusación se refiere al periodo comprendido entre el 1 de julio y el 23 de noviembre de 2020, cuando Wong habría conspirado, según la Fiscalía, con Nathan Law y otras personas para solicitar a países extranjeros sanciones y otras medidas contra Hong Kong o China, después de las multitudinarias protestas antigubernamentales que sacudieron la ciudad en 2019.
Con la nueva condena, Joshua Wong permanecerá en principio tras las rejas hasta finales de 2036, ya que el activista habría completado en enero de 2027 una condena previa de cuatro años y ocho meses de cárcel por conspiración para subvertir el poder estatal en el conocido caso de los '47 de Hong Kong', relacionado con las primarias no oficiales organizadas por la oposición en julio de 2020.
Joshua Wong permanecerá en principio tras las rejas hasta finales de 2036, ya que el activista habría completado en enero de 2027 una condena previa de cuatro años y ocho meses
Dicha condena se solapará con esta nueva sentencia, de acuerdo al diario hongkonés South China Morning Post. Wong permanece encarcelado desde noviembre de 2020 y fue detenido de nuevo en junio de 2025, cuando ya se encontraba recluido en la prisión de Stanley, por este segundo procedimiento. La condena anterior le había sido impuesta en 2024.
Joshua Wong tenía 17 años cuando se convirtió en uno de los rostros de la 'Revolución de los Paraguas' que ocupó las calles hongkonesas en 2014 para reclamar elecciones libres.
Wong había entrado en la vida pública incluso antes de aquellas protestas. Con apenas 15 años encabezó 'Scholarism', un movimiento estudiantil que se movilizó contra la introducción de un currículo de educación patriótica en las escuelas de la excolonia británica y que logró que el proyecto fuera retirado.
Su nombre adquirió dimensión internacional dos años después con las manifestaciones que durante 79 días bloquearon importantes arterias de Hong Kong, después de que Pekín estableciera que los candidatos a dirigir la región debían pasar previamente por un comité de selección.
Las movilizaciones llevaron a decenas de miles de personas a ocupar varias zonas de la ciudad, en un movimiento de desobediencia civil impulsado por organizaciones estudiantiles y prodemocráticas. Las protestas concluyeron sin que Pekín modificara el modelo electoral planteado para la región.
En 2016 cofundó junto a otros jóvenes activistas, entre ellos Nathan Law y Agnes Chow, el partido Demosisto, que defendía la autodeterminación democrática de Hong Kong.
Su actividad le llevó también fuera de la ciudad: en 2015 Malasia le impidió la entrada cuando pretendía participar en actos sobre las protestas hongkonesas y Tiananmen, y un año después Tailandia lo detuvo a su llegada a Bangkok y lo deportó a Hong Kong.
En 2017, con 20 años y recién liberado tras otro arresto, Wong aseguraba a EFE que el "activismo joven" todavía podía lograr cambios en la sociedad hongkonesa y defendía que sus habitantes debían poder elegir a sus dirigentes.
Dos años más tarde, Hong Kong vivió su mayor ola de protestas en décadas, inicialmente contra un proyecto de ley de extradición a China continental y posteriormente ampliadas a demandas democráticas y una investigación sobre la actuación policial.
Pekín respondió en junio de 2020 con la Ley de Seguridad Nacional, que castiga la secesión, la subversión, el terrorismo y la colusión con fuerzas extranjeras. Demosisto anunció su disolución el mismo día en que entró en vigor la norma.
Nathan Law abandonó Hong Kong en 2020 y permanece en el exilio. La Policía hongkonesa ofrece una recompensa de un millón de dólares hongkoneses (unos 128.000 dólares) por información que conduzca a su detención.
Las autoridades defienden que la legislación devolvió la estabilidad a Hong Kong tras las protestas de 2019, mientras organizaciones de derechos humanos y gobiernos extranjeros han criticado su impacto sobre las libertades políticas y civiles.