Nicaragua retira a su embajador en Colombia tras el anuncio del cierre de la sede diplomática
Nicaragua
Abelardo de la Espriella asegura que no mantendrá embajadas en Managua ni en La Habana porque no quiere apoyar dictaduras
San José/El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo revocó este viernes el nombramiento de Harold de Jesús Delgado como embajador de Nicaragua en Colombia, después de que el próximo canciller colombiano anunciara que su país cerrará la sede diplomática en Managua.
La decisión fue oficializada mediante un acuerdo presidencial publicado en el diario oficial La Gaceta. Delgado había sido designado representante de Nicaragua en Bogotá el 19 de febrero de 2024, pero el Ejecutivo nicaragüense dejó ahora sin efecto su nombramiento.
La medida se produce dos semanas antes de la toma de posesión del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, cuyo futuro ministro de Relaciones Exteriores, Omar Bula Escobar, adelantó que el nuevo Gobierno no mantendrá embajadas ni en Nicaragua ni en Cuba.
“Nosotros no queremos apoyar dictaduras. Eso que quede muy claro”, declaró Bula Escobar a Noticias Caracol, según reprodujo el diario nicaragüense La Prensa.
Colombia y Nicaragua han acudido en varias ocasiones ante la Corte Internacional de Justicia por sus diferencias sobre los límites marítimos y la plataforma continental
La retirada del nombramiento de Delgado supone un nuevo episodio en el deterioro de las relaciones entre Managua y Bogotá, marcadas tanto por las críticas del Gobierno colombiano a la represión en Nicaragua como por la prolongada disputa territorial entre ambos países en el mar Caribe.
Colombia y Nicaragua han acudido en varias ocasiones ante la Corte Internacional de Justicia por sus diferencias sobre los límites marítimos y la plataforma continental. A ese conflicto histórico se han sumado en los últimos años constantes enfrentamientos verbales entre Ortega y el presidente colombiano saliente, Gustavo Petro.
Las tensiones aumentaron en septiembre de 2024, cuando Petro expresó su solidaridad con la escritora nicaragüense Gioconda Belli, después de que el régimen sandinista confiscara su vivienda en Managua. El mandatario colombiano comparó entonces a Ortega con el dictador chileno Augusto Pinochet.
La respuesta del gobernante nicaragüense fue especialmente virulenta. Durante un acto oficial, Ortega calificó a Petro de “basura”, “traidor” y “agente del imperio yanqui”, y acusó a Colombia de ser un “Estado cómplice del narcotráfico”.
En agosto de 2024, Ortega volvió a atacar a Petro y a Lula. Según el mandatario sandinista, ambos dirigentes de izquierda competían por convertirse en el “representante” de Estados Unidos
Un año antes, en agosto de 2023, Managua había reaccionado de manera similar ante las críticas colombianas por el cierre y la confiscación de la jesuita Universidad Centroamericana, una de las instituciones académicas más prestigiosas de Nicaragua.
La Cancillería colombiana manifestó entonces su “preocupación” por la intervención de la universidad y condenó “con vehemencia” las medidas que restringían la libertad religiosa, de cátedra y de expresión.
El Gobierno nicaragüense rechazó lo que calificó como una “posición intervencionista” de Bogotá y respondió con un comunicado en el que acusó a Colombia de “insolencia e ignorancia vulgar”.
En agosto de 2024, Ortega volvió a atacar a Petro y al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Según el mandatario sandinista, ambos dirigentes de izquierda competían por convertirse en el “representante” de Estados Unidos en América Latina.
La decisión de retirar al embajador designado confirma el distanciamiento entre los dos países y anticipa una ruptura más profunda cuando De la Espriella asuma la Presidencia colombiana y ponga en práctica su promesa de cerrar la embajada en Managua.