Zelenski pide más apoyo a EE UU tras un ataque masivo ruso, mientras la victoria demócrata debilita la posición de Putin

Guerra de Ucrania

El número de muertos en el bombardeo contra una escuela en Zaporiyia asciende a 55, antes de la reanudación de las negociaciones en Abu Dabi

El presidente Volodímir Zelenski pidió rumbo a las negociaciones: "No hablen de nosotros sin nosotros"
"La determinación y la coherencia de Estados Unidos en su apoyo a Ucrania son fundamentales para acercar la paz", recalcó Zelenski. / EFE
EFE

07 de noviembre 2026 - 08:09

Berlín/Moscú/El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, apeló este sábado al Congreso de EE UU, que desde enero volverá a estar controlado por los demócratas tras las elecciones legislativas del martes, para que preste más atención y ayuda al país invadido por Rusia, después de un ataque masivo ruso contra Kiev y antes de las negociaciones que se reanudarán el próximo martes en Abu Dabi.

"La determinación y la coherencia de Estados Unidos en su apoyo a Ucrania son fundamentales para acercar la paz", recalcó en un mensaje en sus redes sociales después de que las fuerzas rusas atacaran instalaciones energéticas, que complican aún más el suministro de agua y electricidad en la capital.

"Cuando Rusia intenta sumir en la oscuridad a Kiev, una ciudad de millones de habitantes, y a todo el país, Ucrania no debe quedarse sola. Contamos con un mayor apoyo bilateral de Estados Unidos. Confiamos en que el Congreso estadounidense preste más atención a Ucrania, porque Rusia no deja de aumentar el número de sus ataques", señaló el mandatario.

"Confiamos en que ambos partidos (demócratas y republicanos) mantengan una posición unida en cuestiones de seguridad, apoyo a Ucrania, condena de la agresión rusa y aumento de la presión de las sanciones" sobre el presidente ruso, Vladímir Putin, añadió Zelenski.

"Confiamos en que ambos partidos (demócratas y republicanos) mantengan una posición unida en cuestiones de seguridad, apoyo a Ucrania, condena de la agresión rusa y aumento de la presión de las sanciones" sobre el presidente ruso, Vladímir Putin, añadió Zelenski.

El jefe de Estado ucraniano denunció que Rusia está precediendo las conversaciones con Ucrania bajo mediación de EE UU "con el lanzamiento de misiles balísticos contra infraestructuras críticas de Ucrania".

Explicó que, en total, los rusos utilizaron 172 drones y 36 misiles balísticos, todos ellos dirigidos contra Kiev y la región circundante.

En la región de Kiev fue alcanzada una subestación que conecta las centrales nucleares de Rivne y Jmelnitski con Kiev y las regiones centrales de Ucrania.

La infraestructura energética volvió a ser el principal objetivo en la capital, que "atraviesa graves dificultades en el suministro de electricidad, agua y calefacción", afirmó Zelenski, quien explicó que, además, el ataque causó daños en edificios residenciales y el puente norte de Kiev, así como en una guardería.

Además de Kiev, otras doce regiones fueron objeto de ataques, incluidas Vínnitsia, Zhitómir, Rivne, Járkov y Dnipró, donde resultaron dañadas subestaciones.

En total, nueve personas resultaron heridas, seis de ellas en Kiev, según el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania (DSNS).

Por otra parte, el número de muertos por el ataque ruso con nueve bombas aéreas del lunes contra una escuela subterránea en la localidad de Komishuvaja, en la región ucraniana de Zaporiyia, ha aumentado a 55, informó este sábado el DSNS.

El organismo explicó que, a pesar de las difíciles condiciones y la constante amenaza de nuevos ataques, los rescatistas y equipos cinológicos del Servicio Estatal de Emergencias continúan removiendo las estructuras destruidas e inspeccionando la zona en busca de los cuerpos de las víctimas, con un balance que comenzó siendo de unos 20 muertos y este viernes ya había subido a 53.

La escuela de la localidad fue construida bajo tierra para que pudiera seguir funcionando pese a las hostilidades, pero la infraestructura no estaba pensada para resistir la potencia y la cantidad de explosivos utilizados por el Ejército ruso en este ataque.

La escuela fue construida bajo tierra para que pudiera seguir funcionando pese a las hostilidades, pero no estaba pensada para resistir la potencia y la cantidad de explosivos utilizados por el Ejército ruso en este ataque

Algunas de las bombas aéreas lanzadas por Rusia contra la escuela llevaban casi una tonelada y media de explosivo. Este tipo de armamento que se lanza desde aviones es utilizado normalmente para destruir fortificaciones y estructuras de hormigón armado.

El centro ahora destruido se utilizaba como punto de reparto de ayuda humanitaria y también como refugio antiaéreo. En el momento del ataque, numerosos vecinos se encontraban en la escuela para recibir comida o guarecerse del fuego ruso.

Zelenski lamentó el jueves en su discurso ante la Cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid que el que podría ser el ataque ruso contra civiles más mortífero de toda la guerra no haya provocado una mayor reacción internacional.

La nueva situación política en Estados Unidos podría favorecer a Kiev. El Kremlin teme que la mayoría demócrata en ambas cámaras impida al jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, seguir presionando a Ucrania para que ceda a las pretensiones territoriales rusas.

Los analistas consideran que Putin ya nunca recibirá una oferta tan buena como la que le hizo Trump en 2025 y que el líder ruso rechazó con la esperanza de que sus tropas tomarían pronto todo el Donbás, algo que está muy lejos de suceder.

La derrota republicana no pudo llegar en peor momento para Moscú. "Nuestras posibilidades de recibir asistencia adicional de EE UU podrían incrementarse ahora", dijo Zelenski al canal TSN.

"Durante los últimos años hemos detectado por parte del Congreso, donde se ha forjado un sólido consenso antirruso, un claro sabotaje de las ideas e iniciativas dirigidas aunque sea a la normalización de las relaciones bilaterales", dijo María Zajárova, portavoz de Exteriores rusa.

Reconoció lo que llamó "victoria convincente" del Partido Demócrata y destacó que dicho resultado tendrá "una considerable influencia" en la vida política en EE UU. "Seguramente, esto repercutirá en el carácter de las iniciativas legales y también dejará su huella en los asuntos internacionales", señaló.

Mientras, el Kremlin intentó poner al mal tiempo buena cara. "El presidente Trump seguirá en el puesto hasta el término de su mandato presidencial y marcará su política exterior", dijo Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin.

"Esperamos sinceramente que persista en sus esfuerzos pacificadores (...) ya tenemos parte del trabajo hecho, próximamente tendrá lugar una nueva ronda de conversaciones a tres bandas. También tenemos los exitosos esfuerzos humanitarios de Melania Trump. Esperamos que todo eso continúe", afirmó.

Al mismo tiempo, recordó que Rusia es un "país soberano" que no puede depender de la situación política interna en EE UU. "Los intereses de Rusia se garantizarán sea por medios militares, a través de la continuación de la operación militar especial, o bien por medios pacíficos, si alguien en Kiev demuestra voluntad y asume su responsabilidad política", aseveró.

El antiguo embajador de EE UU en Moscú, Michael McFaul, quien considera que la "traición a Ucrania" por parte de Trump es uno de los "giros más radicales" en la historia de la política exterior en EE UU, asegura que "después de estas elecciones, Trump prácticamente carece de margen de maniobra para presionar a Zelenski".

En su opinión, Putin cometió un grave error al creer que "el tiempo estaba de su parte" y que Trump era la persona que haría concesiones a Rusia, tanto en Ucrania como a la hora de sellar tratos comerciales.

"Pero ahora Trump es un pato cojo y su tiempo se terminó. Sus opciones de entablar negociaciones que sean beneficiosas para Putin se han reducido ahora notablemente", explicó al canal independiente ruso Dozhd, donde recordó que, según los sondeos, el 80% de los estadounidenses tienen una imagen negativa del líder ruso.

"Putin ganó tiempo, ya que pensaba que cerraría algún tipo de trato con Trump, pero ahora tiene prisa, mucha prisa por llegar a un acuerdo. Ya no hay más tiempo. No se puede esperar más", señaló.

No descartó que Trump vete los proyectos demócratas de sanciones a Rusia y de ayuda a Ucrania, pero también pronosticó que el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, podría dimitir para liderar su propia campaña presidencial.

"Si es un hombre sensato, si quiere ser presidente, debe marcharse. Tiene esa opción. (En cambio) Su principal rival en la carrera electoral, J.D. Vance, no puede hacerlo", apuntó.

Mientras, el acuerdo entre Putin y Trump sobre el diésel ruso no ha tenido el efecto deseado por ambos. Ni provocó la prometida bajada de los precios del combustible ni atrajo votos como instrumento de lucha contra la inflación, la principal preocupación de los votantes estadounidenses.

De hecho, Trump tuvo que admitir que la guerra en Irán, el auténtico detonante de la subida de los precios del petróleo a ojos de los estadounidenses, fue el motivo de la derrota republicana y, en ningún caso, la ausencia de un arreglo pacífico en Ucrania.

Además, medios como Financial Times informaron de que al menos dos petroleros rusos cambiaron de rumbo cuando se dirigían a puertos estadounidenses tras hacerse públicos los resultados electorales.

Hasta el barril Brent sufrió una importante caída de más del 8% tras el cierre de los colegios y aunque pareció recuperarse en los días siguientes, su futuro dependerá de los próximos pasos de Trump en su relación con la república islámica.

También te puede interesar

Lo último

stats