EE UU deportó a México a unos 6.000 cubanos en un año, según un documento judicial
Migración
Crece la preocupación por la expatriación, particularmente en el sur de Florida
La Habana/La cifra de cubanos varados en México, tras ser deportados por la Administración de Donald Trump, podría ser mayor de lo que hasta ahora han documentado organizaciones como Human Rights Watch (HRW). De acuerdo con un reportaje de la cadena Al Jazeera, basado en documentos judiciales, serían hasta 6.000 y no 4.353 los cubanos que habrían sido enviados al país del sur.
La cifra fue revelada en un documento fechado el 13 de marzo, en el que abogados del Gobierno de Estados Unidos informaron a un tribunal federal de Massachusetts que “aproximadamente” ese número de cubanos había sido deportado a México durante el último año. Según el escrito, las expulsiones masivas a ese país serían parte de “un acuerdo permanente (no escrito) con EE UU para aceptar a ciudadanos cubanos para su deportación”.
El juez del caso, William Young, se asombró ante la revelación, de acuerdo con el reportaje: “¿Qué? ¿Puede ser cierto?”, preguntó en una orden judicial del 25 de marzo, que suspendía temporalmente la deportación de un hombre cubano que iba a ser trasladado a México. Young exigió en ese entonces a los abogados de la Casa Blanca que explicaran los procedimientos, “si los hubo”, para estas 6.000 personas deportadas. Sin embargo, hasta el momento, Estados Unidos no ha hecho público ningún acuerdo de deportación con México, ni los protocolos que siguieron, aunque ha concertado acuerdos de este tipo con más de 30 países. A su vez, el Gobierno mexicano ha negado reiteradamente haber firmado un acuerdo de deportación con Washington.
Estados Unidos no ha hecho público ningún acuerdo de deportación con México, ni los protocolos que siguieron
Por ello, ha crecido la preocupación por la deportación de cubanos desde Estados Unidos, particularmente en el sur de Florida, que cuenta con una gran comunidad cubanoamericana, pues muchas personas deportadas tenían ya décadas viviendo en el país y se les había permitido permanecer debido a que Cuba frecuentemente se negaba a realizar vuelos de deportación.
Muchos de ellos se encuentran varados en el sur de México, en ciudades fronterizas con Guatemala como Palenque o Tapachula, y no han podido acceder a trabajo, atención médica ni regresar con sus familias.
Para casi 14.000 cubanos, según cifras de julio del año pasado del Gobierno mexicano, Tapachula se ha convertido en un segundo hogar. El número representa 35% del total de inmigrantes fluctúan en la ciudad (unas 40.000 personas).
Ello ha provocado que los migrantes enfrenten largos procesos burocráticos para obtener documentos que les permitan moverse legalmente por México, de acuerdo con reportes de organizaciones como Médicos Sin Fronteras (MSF) y HRW.
Al Jazeera cuenta en su reportaje la historia de Ricardo Scull Delgado, un cubano de 71 años, quien llegó a Estados Unidos durante el éxodo de Mariel en 1980 y pasó casi 46 años allí antes de ser detenido durante un control migratorio rutinario y deportado a México. “La crueldad fue increíble, tan inhumana”, dijo al recordar cómo lo dejaron en Palenque tras un viaje en autobús de tres días.
“La crueldad fue increíble, tan inhumana”
HRW, que había documentado más de 4.353 cubanos deportados a México entre el inicio del segundo mandato de Trump y marzo pasado, reveló que aproximadamente el 27% de las personas no tenía antecedentes penales, mientras que otro 16% tenía cargos pendientes y aún no había comparecido ante un tribunal. La organización alertó que muchas órdenes de expulsión designaban originalmente a Cuba y no México como destino, y afirmó que cambiarlo, sin la oportunidad de impugnarlo, representaba “una clara violación del debido proceso”.
Las deportaciones se producen mientras funcionarios estadounidenses advierten que el empeoramiento de la crisis económica cubana podría desencadenar otra ola migratoria a gran escala similar al éxodo de Mariel de 1980. Así lo señaló el ex director de la CIA Robert Gates, quien afirmó el 15 de mayo, en una entrevista en el programa Face the Nation de CBS, que la mayor amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos no es una acción militar, sino “otra evacuación como la de Mariel”, provocada por el colapso económico y la escasez en la Isla.