¿Tenemos juego nuevo?

Los medios oficiales y los peloteros cubanos en la MLB

El jugador de los Dodgers de Los Ángeles, Yasiel Puig, está disfrutando su gran momento con los angelinos desde su puesto de jardinero. (EFE/Archivo)
La televisión transmitió hace poco un partido en el que jugaba el estelar jardinero cienfueguero Yasiel Puig, con los Dodgers de Los Ángeles. (EFE/Archivo)

"¡Tenemos juego nuevo!", es una de las expresiones que el narrador deportivo Rodolfo García quiere hacer su marca personal. La utiliza cuando de pronto un partido da un vuelco y cambia toda la situación para los dos equipos, generalmente porque uno de ellos, viniendo de abajo, toma la delantera.

Eso mismo podría uno preguntarse ante la súbita mutación que se ha dado en algunos medios de prensa con respecto a los peloteros cubanos que compiten en las Grandes Ligas, luego de la reciente transmisión de un partido en el que jugaba el estelar jardinero cienfueguero Yasiel Puig, con los Dodgers de Los Ángeles, y de un artículo aparecido en el periódico Granma, donde se hace una loa de varios de esos atletas.

La aparición de Puig en las pantallas sorprendió, pero ya antes había habido algunos atisbos, algunas menciones de los nombres de esos jugadores que hasta hace poco eran tratados como traidores y mercenarios por haberse ido al mercado del "deporte esclavo".

Sánchez Serra empieza por asegurar que, para un pelotero, jugar en la Gran Carpa es como para un cantante lírico actuar en la Scala de Milán

Más asombroso fue el artículo aparecido en el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, la más pura voz del Gobierno. Hay que tener en cuenta que el autor del texto, Óscar Sánchez Serra, es subdirector de ese diario y que normalmente demuestra mucha autoridad para hablar de temas espinosos, lo mismo del deporte que del trabajo por cuenta propia.

Sánchez Serra empieza por asegurar que, para un pelotero, jugar en la Gran Carpa es como para un cantante lírico actuar en la Scala de Milán. Por supuesto, el meollo de su artículo es la cantaleta que siempre sueltan los jefes del deporte cubano y sus voceros, que los nuestros no pueden llegar allá por las mismas vías que los demás.

Desde su punto de vista, las autoridades cubanas han hecho todo lo que está en sus manos para normalizar las relaciones entre las Grandes Ligas y la Federación Cubana de Béisbol, pero del otro lado no hay respuestas positivas y "la presencia del relevista de la Casa Blanca no augura ningún lanzamiento en la zona de strike".

Se atreve Sánchez Serra a escribir que "choca el objetivo y el deseo de los peloteros de probarse en ese excelso béisbol" con "la imposibilidad de hacerlo por la vía normal", y que "al propio tiempo son la mercancía de un mercado muy sugerente para los que lucran con el talento ajeno".

No menciona, por supuesto, las condiciones humillantes, el desmedido control y las injustas leyes que impone el Gobierno cubano a sus ciudadanos para entrar, salir o vivir en el país, pero insiste en la calidad de la formación deportiva, olvidando que ya antes de 1959 llegaban muchos cubanos a jugar en las Grandes Ligas y, de hecho, eran mayoría entre los latinos.

Ciertamente, sí hizo un gran elogio de Yulieski Gourriel, Yasiel Puig, José Dariel Abreu y Aroldis Chapman, pero quiso equipararlos con peloteros cubanos contratados, como Alfredo Despaigne en las ligas de Japón, que según él "no hay que situar en una segunda mesa". Y, bueno, "tan preciado producto tiene un sello made in Cuba".

Todo ello se debe a que en la recién comenzada Serie Mundial de la MLB están involucrados varios cubanos, sobre todo dos que tienen especial brillo para los fanáticos de aquí: Gourriel y Yasiel Puig, que juegan respectivamente por los Astros de Houston y los Dodgers de Los Ángeles.

No menciona, por supuesto, las condiciones humillantes, el desmedido control y las injustas leyes que impone el Gobierno cubano a sus ciudadanos para entrar, salir o vivir en el país

Hacía más de 40 años que no había dos cubanos enfrentándose así en un Clásico de Otoño y, además, los dos equipos contendientes son dignos de haber llegado hasta esta final, que promete muchas emociones aunque Gourriel y Puig hayan bateado de 3-0 en el primer choque, que ganaron los Dodgers del cienfueguero 3 carreras por una ante más de 50.000 personas.

Rodolfo García había asegurado que los juegos serían vistos en el programa Béisbol internacional de Tele Rebelde. Esperemos que eso se cumpla, incluso cuando el jueves comience la segunda fase de la Serie Nacional, que tiene más seguidores este año que el pasado, pero cuyas expectativas no tienen nada que ver con las de una Serie Mundial del mejor béisbol del mundo.

Lo que hay que ver es si ya, por parte de los medios oficiales, comenzarán a ser tratados con el respeto que merecen nuestros peloteros en la Gran Carpa y si los aficionados cubanos también lo serán por parte de los que administran la programación deportiva en la televisión. Por lo menos eso, que no tiene por qué ser ningún regalo. En fin, ojalá, pero ¿de veras tendremos "juego nuevo"?

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