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La ayuda humanitaria de EE UU llega a las familias más pobres de Guasimal, en Sancti Spíritus

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Un segundo cargamento aterrizó en Santa Clara con 1.400 kits de alimentos e higiene que Cáritas distribuirá en comunidades rurales espirituanas 

La directora de Cáritas Santa Clara, Vanesa Hernández Toledo, recibió los suministros en la pista del aeropuerto Abel Santamaría. / Diócesis de Santa Clara
14ymedio

29 de octubre 2026 - 15:06

Madrid/Un segundo cargamento de ayuda humanitaria del Gobierno de Estados Unidos llegó este jueves al aeropuerto internacional Abel Santamaría, de Santa Clara, con 700 kits de alimentos y otros 700 de higiene destinados a familias pobres de Guasimal, una comunidad rural del municipio de Sancti Spíritus, en la provincia del mismo nombre, según informó la Diócesis de Santa Clara en sus redes sociales. La entrega estará a cargo de la Iglesia católica, a través de Cáritas, como parte del programa de asistencia de 100 millones de dólares anunciado por Washington en mayo pasado.

La directora de Cáritas Santa Clara, Vanesa Hernández Toledo, recibió los suministros en la pista del aeropuerto. El obispo Arturo González Amador precisó que el cargamento está destinado a la parroquia La Purísima Concepción, en Guasimal, donde trabajan las religiosas de Jesús Verbo y Víctima. Aunque pertenece a Sancti Spíritus, esa localidad depende de la Diócesis de Santa Clara, que abarca Villa Clara y buena parte de la provincia vecina.

El obispo Arturo González Amador precisó que el cargamento está destinado a la parroquia La Purísima Concepción, en Guasimal

Las monjas recibirán los suministros esa misma tarde para distribuirlos entre “las familias más pobres de los distintos poblados del territorio parroquial”, con la colaboración de Cáritas y los voluntarios locales. La diócesis aseguró que los encargados de las entregas ya tenían organizado el trabajo de los próximos días.

González Amador llamó la atención sobre las dificultades de una zona “tan alejada geográficamente de los centros urbanos” e invitó a los participantes en el reparto a detenerse “ante el pobre y el que sufre”, ofreciéndole “cercanía humana y ayuda”. El obispado no precisó cuántas familias recibirán los donativos.

El primer envío a Santa Clara llegó el 11 de septiembre, con una cantidad similar de suministros destinados a Quemado de Güines y Rancho Veloz, en Villa Clara. En aquella ocasión, González Amador reconoció que las necesidades eran mucho mayores que los recursos disponibles y que solo podrían atenderse los casos más urgentes. Advirtió, además, de que se trataba de una ayuda puntual, no de un programa permanente de asistencia social.

Los cargamentos forman parte de los 100 millones de dólares en ayuda humanitaria ofrecidos por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. De ese monto, 60 millones se canalizan mediante la Iglesia católica, con la participación de Cáritas Cuba y la organización estadounidense Catholic Relief Services. Los otros 40 millones corresponden a entidades humanitarias independientes.

Los cargamentos forman parte de los 100 millones de dólares en ayuda humanitaria ofrecidos por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio

La puesta en marcha del programa estuvo precedida por un enfrentamiento entre Washington y La Habana. El 8 de mayo, cuando Rubio afirmó que Estados Unidos había ofrecido la asistencia y acusó al Gobierno cubano de rechazarla, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, descalificó el anuncio como una “fábula” destinada, según él, a engañar a ambos pueblos.

Seis días después, La Habana ya no negaba la existencia de la propuesta, pero seguía cuestionando las intenciones de Washington. Rodríguez aseguró entonces que Cuba estaba dispuesta a estudiarla, al tiempo que calificó el ofrecimiento de “aparente generosidad” y reclamó que la asistencia se prestara sin condicionamientos políticos.

Estados Unidos estableció que los donativos fueran entregados directamente a la población por organizaciones religiosas y humanitarias, sin pasar por las autoridades cubanas. La Habana, por su parte, ha acusado a Washington de utilizar la asistencia con fines políticos mientras mantiene sanciones que agravan la crisis de la Isla.

El programa comenzó a ejecutarse en julio, con un cargamento destinado a La Habana. Desde entonces, también han recibido suministros las diócesis de Santa Clara, Cienfuegos, Camagüey, Ciego de Ávila, Pinar del Río y Matanzas. Esta última recibió un segundo envío el 22 de octubre, mientras que Pinar del Río recibió el suyo el día 27, destinado a las comunidades de Guanajay y Bahía Honda, en Artemisa, que pertenecen a esa diócesis.

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