Cuba baja el tono hacia Estados Unidos y reafirma “su compromiso a cooperar”

EE UU

Donald Trump insistió en que está "hablando con las más altas esferas" del régimen y declaró: “Creo que vamos a llegar a un acuerdo con Cuba”

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, en La Habana (Cuba).
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, en La Habana (Cuba). / EFE/Ernesto Mastrascusa
14ymedio

02 de febrero 2026 - 08:02

En un tono muy distinto al exhibido por Miguel Díaz-Canel el pasado viernes, y en medio de las presiones de la Administración de Donald Trump, el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano emitió un comunicado este domingo en el que “reafirma su compromiso de cooperar con los Estados Unidos y otras naciones para fortalecer la seguridad regional e internacional”.

Ayer mismo, en línea con lo que había declarado el día anterior, Trump insistió en que su Gobierno está “hablando con las más altas esferas” del régimen y se mostró optimista: “Creo que vamos a llegar a un acuerdo con Cuba”.

El texto del Ministerio que lidera Bruno Rodríguez incluye la “condena de manera inequívoca” por parte de la Isla del “terrorismo en todas sus formas y manifestaciones”, idea en la que insiste en los párrafos siguientes: “Cuba declara categóricamente que no alberga, no apoya, no financia ni permite organizaciones terroristas o extremistas. Nuestro país mantiene una política de tolerancia cero frente al financiamiento del terrorismo y el lavado de dinero, y está comprometido con la prevención, detección y enfrentamiento de actividades financieras ilícitas, en consonancia con los estándares internacionales”.

Cualquier interacción pasada que haya involucrado a personas posteriormente designadas como terroristas ocurrió únicamente en contextos humanitarios limitados"

Exteriores alude, además, al origen de la inclusión de Cuba en la lista estadounidense de países patrocinadores del terrorismo en 2021, durante la primera Administración de Donald Trump, de la que fue sacada por el siguiente presidente, Joe Biden, y “reincluida” a principios del segundo mandato de Trump, las relaciones con la cúpula del Ejército de Liberación Nacional (ELN) durante las conversaciones con el Gobierno colombiano en las que La Habana era mediador, aunque sin mencionarlo explícitamente. “Cualquier interacción pasada que haya involucrado a personas posteriormente designadas como terroristas ocurrió únicamente en contextos humanitarios limitados, vinculados a procesos de paz reconocidos internacionalmente, a solicitud de sus respectivos gobiernos, de manera plenamente transparente”, dice el comunicado.

Los líderes guerrilleros se han movido entre Venezuela y Cuba, país que acogió los diálogos entre 2018 y 2019, año en que quedaron congelados. Colombia, entonces, instó a EE UU a incluir a la Isla en la lista de patrocinadores del terrorismo, por negarse a extraditar a los miembros del grupo guerillero que estaban en su territorio. Las conversaciones habían quedado estancadas tras un atentado de esa guerrilla contra la Escuela de la Policía en Bogotá en enero de 2019, donde murieron 23 personas y cerca de un centenar resultaron heridas. 

Nada de esto menciona el comunicado, con un permanente acento defensivo: “Cuba no alberga bases militares o de inteligencia extranjeras y rechaza la caracterización de ser una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos. Tampoco ha apoyado ninguna actividad hostil contra ese país ni permitirá que nuestro territorio se utilice contra otra nación”. 

A la vez, el texto destaca la “disposición a mantener un diálogo respetuoso y recíproco” con el vecino del norte, algo que Trump afirmó el sábado que ya está teniendo lugar y volvió reafirmar el domingo. Así, Exteriores indica que la Isla “está dispuesta a reactivar y ampliar la cooperación bilateral con los Estados Unidos para hacer frente a amenazas transnacionales compartidas, sin renunciar jamás a la defensa de su soberanía y la independencia”.

El tono va bajando aún más en los últimos párrafos, en los que se remacha la propuesta de “renovar la cooperación técnica con los Estados Unidos en áreas que incluyen la lucha contra el terrorismo, la prevención del lavado de dinero, el combate al narcotráfico, la ciberseguridad, la trata de personas y los delitos financieros”, y se asevera que ambas naciones “se benefician del compromiso constructivo, la cooperación conforme a la ley y la coexistencia pacífica”. 

De acuerdo con el periodista independiente Carlos Cabrera, Cuba y Estados Unidos se encuentran negociando en México

El pasado viernes, la actitud del régimen era muy distinta. En una intervención difundida ampliamente por Cubadebate y convertida en comunicado oficial después, Díaz-Canel respondía a las presiones de EE UU diciendo: “El presidente del Imperio se está comportando como un Hitler, con una política criminal, de desprecio, que tiene como objetivo apoderarse del mundo”. El texto oficial retomaba el viejo lema castrista, al afirmar que “la decisión es una: patria o muerte”.

De acuerdo con el periodista independiente Carlos Cabrera, Cuba y Estados Unidos se encuentran negociando en México. Basándose en una fuente “próxima al Gobierno de Claudia Sheinbaum”, aseguró que la madrugada del sábado concluyeron las primeras conversaciones, “un principio de acuerdo para iniciar una transición a la democracia, pendiente de la aprobación final de la Casa Blanca”.

En ellas, según la misma fuente, participa el general Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro, quien “trasladó a un alto responsable de la CIA la disposición de las autoridades castristas a iniciar la democratización de Cuba, a cambio de ‘una amnistía’ para su padre y otros altos cargos castristas”.

De igual modo, Cabrera asevera que un alto funcionario del Ministerio de Justicia desveló que su organismo trabaja en “un proceso de liberación de los presos políticos, a partir del miércoles 4 de febrero”, que calificó como “gesto de buena voluntad, unilateral y soberano” del régimen, lo mismo que un “alto oficial” del Ministerio del Interior, quien anunció la “próxima liberación, en esta semana” de los presos políticos, aunque “rehusó entrar en detalles”.

En un reportaje publicado la semana pasada, el diario The Wall Street Journal revelaba que la Administración de Donald Trump se encontraba buscando una figura dentro del régimen cubano con la que poder negociar una transición democrática, al igual que lo está haciendo en Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro, con Delcy Rodríguez.

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